lunes 06.04.2020

¿Qué es lo primero que hará cuando salga de casa?

Reflexiones desde casa. Día 10

Alto, alto, que como en los concursos televisivos, no hay que apresurarse en demasía a la hora de contestar una pregunta decisiva. Piénselo pues unos segundos. Se lo digo porque faltan como 18 días para que llegue el 11 de abril, eso si no se prorroga el estado de alarma, de no ser doblegado el coronavirus. Pero ánimo, pongamos que sí, que saldremos ya de casa y piense: ¿Qué es lo primero que voy a hacer? De dejarme llevar  por la tonelada recibida de wasaps, opino que los bares y restaurantes españoles van a tener que ampliar su horario nocturno y, así y todo, les costará echar a los clientes. El paseo libre creo que es otra de las elecciones que recibirían más votos. En Cantabria, volver a ver el mar. Habría que ponerse en la piel de los millones de españoles que pasan la cuarentena en minúsculos pisos, muchos de los cuales no gozan del privilegio que resulta ahora recibir directamente la luz, el sol, el aire en la cara, desde una ventana o balcón que da a la calle. Sigo elucubrando con lo que hacer en libertad. Caminaremos de forma ligera por las aceras, para que las conversaciones directas con conocidos, cara a cara, no nos ocupen en demasía el tiempo de ir de acá para allá. Sé que hay que hablar mucho del coronavirus, del Gobierno, de la grandeza de nuestros sanitarios a quienes seguimos aplaudiendo a rabiar, a las 20 horas de cada jornada. También de nuestros policías, guardias civiles, militares, Protección Civil, y los servicios esenciales que lo están dando todo en este drama que atraviesa España, como son los de alimentación, farmacia o limpieza. Tenemos que soñar, sin olvidar. Hay que pensar en el mañana y todo lo que vamos a hacer, empezando por solemnes funerales en memoria de todas las víctimas del Covid-19. Como muchos de ustedes, tengo números fijos en la cabeza. Corresponden a los que perdemos, los contagiados y los recuperados. Es una estadística que aparece nada más abrir cualquier periódico digital. Debajo de ella, se leen promesas, declaraciones y  presagios. Paramos más la mirada en noticias de solidaridad, pero que no completan la cantidad necesaria de mascarillas. También nos preocupa, muchísimo, el negro panorama económico que nos espera. Terminé. Ya he cubierto mis segundos, y sé lo que haré cuando pise de nuevo la calle: dar gracias todos los días por regresar a la normalidad tediosa de la que tanto protestaba antes.

¿Qué es lo primero que hará cuando salga de casa?
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