Lunes 15.10.2018

No a la guerra, misión cumplida

Siria acaba de ser atacada por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, a pesar de llevar ocho años sumida en una terrible guerra civil que expulsa a sus ciudadanos del país en que nacieron. El ataque ha sido justificado por su bien, ya que no es tolerable el uso de armas químicas contra la población. Como me he quedado sin palabras, recurro a recordar que Siria comparte fronteras con Turquía, Irak, Israel, Jordania y Líbano. Tras citarlos, empeora el concepto que tengo de la guerra.

En los primeros días de la última Guerra del Golfo, CNN Televisión ofrecía en directo los ataques de las tropas norteamericanas al ejército del desaparecido Sadam Husein. Desde la segunda semana de abril de 2018, las redes sociales han sustituido a la retransmisión de la TV vía satélite, para anunciar en Twitter un ataque con misiles a Siria, felicitarse por ello, y recibir valoraciones (la rusa), además de numerosas opiniones, a favor y en contra, del último acto bélico perpetrado por el bloque militar que conforman Estados Unidos, Inglaterra y Francia. ¿Será esta unión militar el principio de otras cosas?; ¿dónde queda la ONU, la OTAN y, esto es lo que mas extraña, la Unión Europea?; ¿nadie tenía algo que decir, antes de que se apretara el botón rojo de disparar?

Tras ocho años de cruenta guerra civil en Siria, y con una dejadez absoluta por parte de Occidente hacia los crímenes que se están cometiendo, ahora le preocupa a Donald Trump, Theresa May y Emmanuel Macron el uso de armas químicas contra la población, a manos de un dictador como Bashar al-Ásad. El supuesto arsenal químico sirio, como antes ya ocurrió con el supuesto arsenal químico irakí, ha estado en el centro del último bombardeo de instalaciones bélicas a las afueras de Damasco. Al terminar el ataque, Trump, vía Twitter claro, escribió: “Misión cumplida”. ¿Y ahora qué?

Tras ocho años de guerra, y una dejadez absoluta de Occidente, ahora preocupa el arsenal químico sirio

Creo que fue George Best, apodado como “quinto Beatle”, quien reconoció en cierta ocasión tener un gran don y a veces eso viene con una racha destructiva, como le pasó a él. El genial jugador del Manchester United tuvo una vida ciertamente ajetreada, pero su definición es aplicable al conjunto de una humanidad que no hace otra cosa que autodestruirse, cuando tenemos la suerte de habitar un mundo de extraordinaria belleza, visión empañada por las muchas injusticias que infringimos continuamente, con las guerras en el primer lugar de la lista. Por más vueltas que le dé, no encuentro justificación para esta nueva acción bélica que se acaba de sumar a la desastrosa historia en que hemos sumido a los sirios. Se señala de nuevo al arsenal químico, pero digo yo que seria más aceptable recuperar la paz de una vez por todas para una población abandonada, que no ve el día en que acabe una guerra que ha masacrado su país y generando millones de refugiados que no son aceptados en Europa, y acaban su diáspora en Turquía. Si lo que les preocupa a estas tres potencias aliadas es que las armas químicas no sean utilizadas contra ciudadanos de a pié, ¿por qué no añaden a su temor lo que provocan en los civiles el uso contra ellos de los aviones, tanques y soldados de una y otra parte, algo en lo que hay que sumar los métodos del Estado Islámico, el ISIS o Daesh?  

La frase de Trump “Misión cumplida” parece sacada de la película Los Mercenarios, con guión de Silvestre Stallone

A fuerza de penalidades, nos han acostumbrado a pensar que siempre hay más cosas detrás de las guerras duraderas. En el caso de Irák estaba el control del petróleo y las reservas para los años venideros de este siglo. El Golfo está en guerra desde el 2 de agosto de 1990. Llevamos camino de treinta años en los que han aflorado intereses de muy diversa índole, desde controlar tan estratégico territorio, mandar en lo militar, a salvaguardar todo el potencial energético que guarda el subsuelo de toda esta amplia zona del mundo.  Las fotos de la cruda realidad que representa toda guerra han vuelto a las portadas de periódicos y digitales, junto a las imágenes grabadas por los corresponsales de las televisiones. Es una nueva razón para decir siempre no a los vagos argumentos que muchas veces se empuñan en nombre de la libertad (de otros), de la democracia (de otros), y de la cultura de los pueblos que, como el sirio, ha quedado atrapado en el túnel del tiempo en que te sumen disparos, ataques, bombas y exterminio que provoca los arsenales imaginables más destructivos. En este panorama de tropezar todas las veces en la misma piedra de la confrontación, aparece Trump en escena. Primero alude en Twitter a misiles nuevecitos, y tras el ataque jalea esa frase corta pero tan impactante: “Misión cumplida”. Parece sacada de la película “Los Mercenarios”, con guión de Silvestre Stallone. Hace años que no reflejo en alguno de mis artículos aquella magistral expresión de Groucho Marx sobre que pare el mundo que yo me apeo. Refleja perfectamente lo acontecido en este ataque a Siria por parte de EE.UU., Inglaterra y Francia.

 

No a la guerra, misión cumplida
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