Martes 14.08.2018

Por San José en Astillero

Yo lo recuerdo ahora y lo haré dando una vueltuca por el pueblo del que tengo recuerdos imborrables y seguramente me tropezaré con algún antiguo alumno del Instituto de Muriedas, al que acudieron muchas generaciones de Astillerenses.

Me pide mi amigo Luis Barquín, director de esta publicación, que colabore, de vez en cuando, en eldiariocantabria.es, y aquí estoy contando mis” batallitas”, compartiendo contigo amigo lector mis pensamientos y mis recuerdos

Esta vez, estando próximas las fechas rescato algo que ya conté en la radio para una amiga y compañera, hoy os lo cuento a vosotros.

Por San José en Astillero.

Cuando alguien me dice que hago poco deporte, digo siempre que bastante hice de chaval subiendo y bajando Planchada arriba y Planchada abajo en las Fiestas de San José de Astillero.

En pocos años cambiamos las grandes orquestas de aquel tiempo por las visitas a la puerta del “Watergate”, por si había suerte y podíamos pasar sin pagar, claro

Este era el ritual, nos bajábamos del trolebús que, previamente habíamos cogido hacia las tres de la tarde en la viejas cocheras de Muriedas, cinco pesetas y todos a Astillero.

Cine Pax o Cinema Beatriz (hoy sala Bretón) película de Bruce Lee y a la romería.

La emoción de las primeras Fiestas del calendario y la posibilidad de bailar con alguna chavaluca bajo el templete eran comentadas comiendo pipas ( Facundo por supuesto) que primero habíamos comprado en el kiosco de “Pola”.

En pocos años cambiamos las grandes orquestas de aquel tiempo, “Tobacco Road”, “Mat 79” y mi añorada “Orquesta Tobogan” con mis amigos Nacho Dirube y Ángel Santiago; por las visitas a la puerta del “Watergate”, por si había suerte y podíamos pasar sin pagar, claro.

Cambiamos, en pocos años, el popurrí de “San Vicente de la Barquera” y el “Déjame” de Los Secretos, romerías que empezaban puntualmente a las seis y media de la tarde; por los temazos de Led Zeppelín y el rock de Status Quo, en las discotecas… ¿Qué cosas verdad?

Por San José en Astillero.

Recuerdos también de las ferias que yo conocí justo a la salida de la estación de FEVE, aquella que tenía dos andenes a izquierda y derecha. El que seguía hasta Liérganes y el otro, el que utilizábamos nosotros, cuando el trayecto finalizaba allí en Astilero. Billete de cartón marrón para la ida y verde para ida y vuelta.

Olor a churros, garrapiñadas y algodón dulce, sabores de las riquísimas “bombas” del Horno Campurriano que precisamente un José elaboró durante muchos años

Vaquillas en la “Playuca”, aprovechando la marea baja, y cigarro suelto fumado de forma furtiva en la trasera del Hogar del Jubilado.

El trolebús de vuelta espera, que como decía mi padre tirando del sabio refranero castellano… “a las diez en la cama estés y si es antes mejor que después…” había que volver a casa.

Olor a churros, garrapiñadas y algodón dulce, sabores de las riquísimas “bombas” del Horno Campurriano que precisamente un José elaboró durante muchos años y, por supuesto, las deliciosas hamburguesas del “Denver”.

Por San José en Astillero.

Yo lo recuerdo ahora y lo haré dando una vueltuca por el pueblo del que tengo recuerdos imborrables y seguramente me tropezaré con algún antiguo alumno del Instituto de Muriedas, al que acudieron muchas generaciones de Astillerenses. Uno de ellos, por ejemplo, el actual Alcalde Francisco Ortiz.

Por San José  en Astillero.

Con el permiso de todos vosotros, cambio el slogan de la tradicional pegatina de coche y digo:

¡En Astillero te espero.. y en la “Playuca” chatuca….!

Felices Fiestas Astillero

Por San José en Astillero
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