Miércoles 14.11.2018

Al bienestar por el conocimiento (vs. El Islam y el Mal)

Me pellizcaba insistentemente, pero no desperté.

Me pellizcaba insistentemente, pero no desperté. Leía en eldiariocantabria.es las reflexiones del jefe del servicio de cultura de Santander, que bajo el generoso titular "El Islam y el Mal" publicó El Diario Montañés el pasado día 22. ¡No puede ser! me decía a mí mismo; siento que se trata del típico caso en que sueñas una situación tan absurda, tan delirante, que te das cuenta de que estás soñando, ¿nunca te pasó?.

Pero no desperté, pues no dormía. Ese señor se despachaba en la realidad con casi una página de despropósitos, que incluía tanto seres fantásticos -demonios, dioses, seres encarnados por la gracia de los mismos, que describían bien lo torturado de su mente-, como muestras de odio al diferente, en este caso los practicantes del islam, todo ello pretendidamente amalgamado por una variedad de conceptos metafísicos supuestamente bien utilizados -el bien, el mal, la moral perversa, la divinidad-, pero carente de una lógica que permita inferir de sus ensoñaciones acientíficas las conclusiones que nos espeta: que los musulmanes son malos y los cristianos buenos. Esto, como conclusión positiva. En el plano normativo nos sugiere que hay que acabar con el islam y potenciar el cristianismo.

Pero que el autor sea el responsable de cultura de  Santander me pone los pelos de punta ¿En manos de quién estamos?

Si este delirante despropósito hubiera sido construido por el jefe de servicio de aguas, también me preocuparía, no solo porque no dejaría de ser una muestra de la desorientación en lo científico, en lo social y en lo político de un funcionario público, sino porque además ha sido el diario de mayor difusión e influencia de Cantabria el que ha cedido casi una de sus páginas para su difusión. Pero que el autor sea el responsable de cultura de  Santander me pone los pelos de punta ¿En manos de quién estamos? ¿Cómo puede dirigir la cultura de la ciudad un militante de la ignorancia acientífica?

Además ¿no han procesado a jóvenes por el mero hecho de mostrar el torso desnudo en una capilla, acusándoles de delito de odio? Yo estoy absolutamente en contra de la existencia de ese tipo de delito, porque no es más que un límite a la libertad de  expresión. Pero soy firmemente defensor de la igualdad de todos ante la ley. Si quitarse el sostén es delito de odio ¿qué cosa es escribir en un medio importante que el islam es esencialmente malo y que hay que combatirlo, siendo como es una religión abrazada por importantes sectores de nuestra sociedad?

Propongo que el Estado deje de financiar el que cuando las más pequeñas criaturas humanas empiezan a aprender, seres irracionales les metan ideas acientíficas en sus superabsorbentes cerebros

Dicho lo anterior, he de reconocer que coincido parcialmente con la propuesta del ilustre orate. En efecto, creo que por el bien de todos, de que nuestra sociedad sea más tolerante y segura, por el bienestar, hay que intentar minimizar el islam; el islam y todas las religiones, muy especialmente la cristiana, que es la que sufrimos aquí en mayor medida; la que consigue con descarada impunidad contaminar las mentes de nuestros pequeños. Por supuesto, no me refiero a eliminar a sus fieles, ni tan siquiera a sus dirigentes ¿se acuerdan de Franco, Pinochet, Videla, Bush, Blair, Aznar, Rouco...? Me refiero a garantizar el derecho de todos los fieles a practicar la religión que en su tierna infancia les hayan metido en sus cabezas. Pero propongo que el Estado deje de financiar el que cuando las más pequeñas criaturas humanas empiezan a aprender, seres irracionales les metan ideas acientíficas en sus superabsorbentes cerebros. De ese modo, no solo los futuros jefes de cultura serán seres racionales. Y no tendremos que pellizcarnos cuando leemos. 

Al bienestar por el conocimiento (vs. El Islam y el Mal)
Comentarios