Miércoles 14.11.2018

La Cantabria que necesitamos

Revilla no puede decir que gobierna para la gente cuando recorta 5 millones de euros de política de empleo cuando es uno de nuestros principales problemas y la principal preocupación de nuestra población. Tras dos años de tertuliano, urgen dos años de Presidente.

Existe otra Cantabria posible. Una Cantabria que aúne lo que fuimos con lo que queremos ser. Que deje lo que somos de lado y que apueste por nuestro futuro. Existe, y Miguel Ángel Revilla tiene dos años para ser de verdad Presidente y comenzar a ponerla en marcha. 

Y no hay otra forma de ponerla en marcha que mirar a los datos desde la realidad, desde la asunción de la obviedad: Cantabria sigue sin levantar cabeza. Los datos de desempleo, de consumo, el déficit, la deuda, el descenso del PIB/per cápita... explican que un 25% de nuestra población siga en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Y hay una doble explicación: liderados por un embajador, tenemos un Gobierno que ha perdido la perspectiva y no está gobernando para su gente.

No puede decir que gobierna para la gente cuando recorta 5 millones de euros de política de empleo cuando es uno de nuestros principales problemas y la principal preocupación de nuestra población. No puede decirlo tampoco porque durante lo que va de año no ha ejecutado ni un solo euro del presupuesto de promoción del empleo. 5 millones de recorte y 0 euros ejecutados. 5 millones de recorte y, de ellos, 2,4 del programa operativo para personas desempleadas de larga duración, en uno de los sectores mas vulnerables de nuestra tierra. Esto no es gobernar para la mayoría. No lo es.

Me asusta saber cuántas facturas impagadas y por cuanto valor acumula la señora Consejera en sus cajones. Y me preocupa seriamente que aún no haya dado un golpe en la mesa

Como no lo es, tampoco, mantener Sodercan fuera de Industria y seguir con unos porcentajes irrisorios de inversión en I+D+I. Irrisoria inversión en I+D+I que en 2016 no supero el 0,85% del PIB (cuando la UE recomienda un mínimo del 2%) y que nos deja claro que no hay nada del prometido y esperado cambio de modelo productivo.

Ausencia de cambio de modelo productivo que mantiene a Cantabria amenazada por un modelo de desarrollo –el mismo que nos llevó a la crisis y de la que parece no haber aprendido nada- que pretende seguir pivotando sobre modelos caducos y terriblemente agresivos como la construcción, el turismo masivo, la industria pesada e incluso la minería. Ni planes territoriales de desarrollo, ni cambio de modelo productivo, ni inversión suficiente en I+D+I. Y todo ello mientras seguimos gestionando el suelo rústico bajo criterios urbanísticos agotando el que debiera ser el principal pilar de un nuevo modelo productivo primario, reinventado, que diversifique su producción saliendo del monocultivo de leche. Un nuevo modelo que apueste por los productos de alto valor añadido, de cercanía y ecológicos. Un nuevo modelo donde las Instituciones sean las principales consumidoras de nuestros producto.

Y cierto es que más nos vale cuidarnos porque entre la infrafinanciación del Servicio Cántabro de Salud y los 44 que nos debe el Gobierno del Estado tampoco es que las cosas vayan demasiado bien en sanidad. Me asusta saber cuántas facturas impagadas y por cuanto valor acumula la señora Consejera en sus cajones. Y me preocupa seriamente que aún no haya dado un golpe en la mesa y gritado que ya basta. Me preocupa porque una médico sabe perfectamente de las consecuencias directas de la infrafinanciación en la calidad asistencial y en la salud de las personas. Ella sabe perfectamente cuales son las consecuencias. Como sabe, y como sabe también la señora Tezanos, que muchas de las mujeres víctimas de agresiones machistas que no son capaces de detectar los servicios de salud acaban asesinadas. Pero para desarrollar programas hace falta tener presupuesto.

Es hora de abrir los ojos y gobernar. Hora de gobernar para la mayoría social

Y podríamos hablar de los problemas en Educación o de los nuestro patrimonio. O muchos otros tantos. Podría volver a repasar con vosotros y vosotras nuestro análisis de la situación de Cantabria. El análisis real, el que se hace mirando los datos económicos y mirando a las familias, no el que se hace desde un plató de televisión para una mayoría que desconoce la situación real de nuestra tierra. Podríamos seguir hablando de lo que es, pero debemos empezar a construir lo que debe ser.

Es hora de abrir los ojos y gobernar. Hora de gobernar para la mayoría social. Para todos los cántabros y cántabras que se levantan cada mañana a buscar un trabajo con el que salir del paso y para que si lo encuentran no sea temporal y  ni precario. Es hora de gobernar para los autónomos y pequeños y medianos empresarios, para que puedan generar riqueza y pagar a sus trabajadores y trabajadoras. Para que les paguen sueldos dignos y no miserias. Y para que ninguno de ellos sufra con la emigración de sus hijos e hijas en busca del futuro que esta tierra les niega.

Quedan 2 años y Miguel Ángel Revilla sabe que la situación no se sostiene. Y sabe que no toda la culpa es de Madrid. Revilla lleva mas años en política que yo viva y sabe perfectamente del deterioro de nuestra tierra y de los motivos. Lo sabe tras 26 debates de orientación política, 4 de ellos como Consejero y 10 como Presidente de esta tierra. No toda la culpa la tiene Madrid, no. Pero durante este tiempo tampoco el señor Presiente ha pedido más autonomía, más autogobierno, para dejar de depender de quien nos maltrata.

Miguel Ángel Revilla tiene dos años para tomar el timón de la Presidencia y virar el barco hacia la gente, hacia su gente, hacia nuestra gente. Y si vira el barco hacia la gente se encontrará de nuevo con nosotras dispuestas a aportar nuestro trabajo y nuestro talento para construir la Cantabria que merecemos, la Cantabria que cuando cerramos los ojos e ignoramos el sufrimiento de nuestra gente  nos enorgullece.

Tras dos años de tertuliano, urgen dos años de Presidente.

La Cantabria que necesitamos
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