Miércoles 26.09.2018

De espectadores a protagonistas

Hoy, 239 años después, necesitamos revitalizar el sujeto sociopolítico cántabro para que articule a los distintos actores sociales y políticos comprometidos con la trasformación social de nuestra tierra. Y este proceso de construcción popular va a requerir necesariamente de una reformulación del marco estatutario.

Hoy celebramos el Día de las Instituciones, conmemoración de cómo en 1778 el pueblo, en base a sus intereses y necesidades, decidió unirse para conformar la provincia de Cantabria. Se culminó de esta manera una apuesta estratégica de construcción de poder, de toma de conciencia política e histórica, de organización, de conformación de un sujeto político y de proyecto alternativo. Y se hizo desde abajo, desde los concejos y la Junta de los Nueve Valles, sin pedir permiso al poder hegemónico, sin necesitar el permiso de reyes o señores. Los antiguos cántabros lograron, pues, construir una contra-hegemonía popular articulando un proyecto sociopolítico que rescataba las identidades, las tradiciones, los derechos y las formas sumergidas por el poder hegemónico y las rearticulaba en torno a 4 argumentos base: la justicia, la seguridad, la economía y la (lucha contra la) corrupción. El pueblo cántabro decidió entonces ser protagonista y no mero espectador de los hechos que se sucedían.

Hoy, 239 años después, necesitamos revitalizar el sujeto sociopolítico cántabro para que articule a los distintos actores sociales y políticos comprometidos con la trasformación social de nuestra tierra. Transformación que pasa necesariamente por devolver el protagonismo a nuestros vecinos y vecinas para que sean ellos y ellas quienes, en un nuevo ejercicio de empoderamiento, articulen la diversidad de problemáticas que dificultan su derecho a desarrollar una vida digna, sus experiencias y sus múltiples identidades dando lugar a un consenso sobre objetivos comunes que se plasme en un programa político-social capaz de hacerlo realidad. Una propuesta sociopolítica con voluntad de articular un futuro diseñado, dirigido e implementado colectivamente. Una marea de cambio que afecte a la raíz del actual sistema.

El proceso de construcción popular va a requerir una reforma del Estatuto que dote de entidad suficiente a nuestros símbolos y a nuestras instituciones tradicionales de participación

Y este proceso de construcción popular va a requerir necesariamente de una reformulación del marco estatutario para que, entre otras muchas cuestiones, recoja cuestiones tan esenciales como los principios históricos, culturales y sociales que conforman nuestra identidad como pueblo, como territorio y como entidad política. Una reforma del Estatuto que dote de entidad suficiente a nuestros símbolos y a nuestras instituciones tradicionales de participación. Un Estatuto que recoja los derechos sociales de nuestra gente -a la salud, a la vivienda, a la renta social básica, a la lucha contra las violencias machistas, la desigualdad de género o la pobreza- otorgándoles protección y garantías suficientes para que se desarrollen de manera correcta y efectiva. Una norma que obligue a proteger, conservar y divulgar aquello que nos articula como pueblo: nuestro patrimonio, el material y el inmaterial.

Y va a requerir también de una adaptación de nuestras Instituciones al reconocimiento de nuestro pueblo como actor sociopolítico protagonista, evolucionando hacia una democracia participativa. En este sentido, urge la reforma del reglamento de nuestro Parlamento para, también entre otras muchas cuestiones, articule mecanismos de democracia directa como el denominado escaño ciudadano que permita a la sociedad civil, de forma individual u organizada, participar de manera directa en la vida parlamentaria de Cantabria, reconociéndoles una serie de derechos como el de defender una Iniciativa Legislativa Popular en Comisión y en Pleno o el derecho a interpelar al Gobierno por su gestión.

Debe ser y es una prioridad para Podemos trabajar por articular esa marea sociopolítica cántabra que consensúe e implemente un proyecto de futuro para nuestra tierra. Debe ser y lo es como lo es también seguir trabajando para facilitar y crear las condiciones para que sea el pueblo de Cantabria quien realmente tenga el poder político.

Lo decía la Unidad Popular en el Chile de Allende. Lo repetí desde la tribuna cuando abrimos la primera puerta. Lo gritaremos todas cuando estén todas abiertas. ¡Luchar! ¡Crear! ¡Poder popular!

De espectadores a protagonistas
Comentarios