Lunes, 21 de Agosto de 2017
El Tiempo

TRIBUNALES

Absuelto el acusado de apropiarse de 8.000 euros de un amigo de 88 años al que acompañó a comprar un coche

El fiscal solicitaba tres años de cárcel, pero la Audiencia de Cantabria considera que no hay pruebas suficientes para acreditar que el acusado se quedara con las cantidades.

La Sección Primera de la Audiencia de Cantabria ha absuelto a un hombre de un delito de apropiación indebida y estafa, después de ser acusado de quedarse con más de 8.000 euros de un amigo de 88 años al que acompañó a comprar un coche.

El fiscal solicitaba una pena de tres años de cárcel para el procesado, al que se imputaban una decena de reintegros no autorizados de la cuenta del perjudicado, realizados supuestamente con la tarjeta de la víctima, en cajeros de Santander, Camargo y Bezana, por importe de 3.000 euros. También pedía una multa de 4.860 euros y una indemnización de 11.210 euros

La sentencia, difundida este miércoles, considera probado que el hombre acompañó a su amigo a Bezana, donde había adquirido un vehículo al precio de 1.790 euros. El acusado entregó un sobre con 10.000 euros al vendedor, que le devolvió el dinero sobrante en el sobre, que fue recogido por el demandante.

Tras la celebración del juicio, la sala considera que no hay pruebas suficientes para acreditar que el acusado se quedara con dichas cantidades ni que actuase contra la voluntad de su amigo -que "aún estaba en posesión de sus facultades mentales"- mediante engaño.

Así, los "únicos indicios" de la intención delictiva de la conducta del acusado resultan de la declaración de una testigo que, según los magistrados, hay que valorar "con cautela", por razones de amistad y parentesco.

La sala también incide en que la denuncia inicial por el dinero apropiado tras la compra del vehículo se produjo "más de tres meses después" de que tuviera lugar el hecho delictivo, sin que haya pruebas o elementos indiciarios de la situación mental del perjudicado en el momento de la compraventa" y de "si no fue consciente ya en el primer momento de lo que había sucedido".

Por todo esto, y "sin poder negar las vehementes sospechas que resultan de la actuación" del acusado, no concurre "prueba suficiente" -ni directa ni indiciaria- para dar por probada la apropiación del dinero "contra la voluntad" del afectado, ni del "engaño" sufrido por el uso de su tarjeta de crédito.

En consecuencia, la Audiencia de Cantabria absuelve al acusado y declara de oficio las costas.