Sábado, 26 de Mayo de 2018
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SUCESOS

Desarticulada una red de distribución de cocaína de gran pureza en el Valle de Cabuérniga

Dinero, droga y material incautado a la banda de distribución de cocaína. Foto: Guardia Civil
Dinero, droga y material incautado a la banda de distribución de cocaína. Foto: Guardia Civil

La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a ocho personas y desarticulado una red de distribución de cocaína de gran pureza en el Valle de Cabuérniga que suministraba a la zona occidental, del Saja-Besaya y Liébana. En uno de los registros se han intervenido más de 337.000 euros, la mayor parte ocultos en el doble fondo de un armario.

Los detenidos son seis hombres y dos mujeres, todos españoles menos una mujer natural de Portugal, y han sido arrestados en el Valle de Cabuérniga, Puentenansa, Potes, Sopeña y Mortera. Además se han registrado tres domicilios, en las dos últimas localidades citadas y en Barcenillas.

Como consecuencia se han intervenido más de 300 gramos de cocaína en roca y dosis, que han llamado la atención de la Guardia Civil por su pureza inusual, que superaba el 80% y que se distribuía 'sin cortar'.

En el caso de que se hubiera suministrado bajando su pureza, como suele ser habitual, se calcula que podría haber dado lugar a unas 1.500 dosis para vender en la calle.

La operación 'Antípodas' contra el tráfico de drogas ha puesto al descubierto esta red dedicada a la distribución de cocaína que, desde el Valle de Cabuérniga, previa adquisición a un suministrador afincado en Mortera, ponía en circulación este estupefaciente a consumidores tanto de la propia Cabuérniga como de las zonas de San Vicente de la Barquera, Pesués, Puentenansa, Cabezón de la Sal y Potes, entre otras.

Según ha informado el instituto armado en un comunicado, uno de los "puntos fuertes" de la operación ha sido la intervención de más de 337.000 euros, la mayor parte ocultos en un doble fondo del mobiliario del salón, distribuidos en billetes de 500 a los 50 euros, procedentes del blanqueo de capitales de la droga, y que indican "las importantes ventas" de esta sustancia que estaban realizando.

Asimismo se han intervenido más de 315 cartuchos de diferentes calibres, dos vehículos, una balanza de precisión, un ordenador portátil, una caja fuerte y documentación.

ENTREGAS DE DROGA

La operación comenzó en junio de 2017 y se centró sobre un hombre que residía en Barcenillas, quien mantenía constantes contactos con supuestos consumidores a los que podía estar suministrando cocaína en diferentes puntos del Valle de Cabuérniga. También se utilizaba un bar de esa zona para realizar ventas.

El hombre se relacionaba con una mujer residente en Sopeña, que parecía ser quien dirigía la venta de cocaína en la zona.

Aunque en un principio se pensó que era una red al menudeo, se comprobó que las ventas eran muy superiores, de hasta 400 dosis mensuales. Teniendo en cuenta que esta distribución se realizaba con la cocaína 'sin cortar', con una pureza superior al 80%, de haber sido manipulada podían haber alcanzado las 1.000 dosis.

El pasado 9 de enero, los agentes interceptaron y detuvieron al hombre y la mujer cuando se disponían a trasladar una partida de cocaína en roca de 100 gramos desde Bezana al Valle de Cabuérniga. Se registraron sus domicilios, donde además de más cocaína, se encontraron otros efectos relacionados con el tráfico de drogas.

Ese mismo día también se detuvo al gerente del bar donde se habían detectado ventas de estupefacientes.

La investigación se centró entonces en el suministrador de la cocaína a los detenidos, un hombre residente en Mortera, lugar donde fue arrestado. En el registro de su domicilio además de otros 140 gramos de cocaína en roca se encontraron, en diferentes partes de la vivienda, más de 337.000 euros, la mayoría meticulosamente escondidos en un doble fondo del mobiliario del salón.

Días después se detuvo a otras cuatro personas que completaban la red de distribución de cocaína que operaba en la zona occidental, la del Saja-Besaya y Liébana.

La investigación ha sido desarrollada por efectivos del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Cantabria bajo la dirección del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Torrelavega. Los tres principales detenidos han ingresado en prisión.