Viernes 20.07.2018
DEPORTES

La historia de amistad e integración que ha llevado a un grupo de santanderinos a remar en Cork

La entrada en servicio del ferry entre Cork y Santander ha propiciado que un grupo de vallisoletanos y santanderinos decidieran tomar parte en el Ocean to City del Cork Harbour Festival, una regata de embarcaciones tradicionales de remo del Atlántico Norte.

Los tripulantes de 'La Irlandesa' durante la competición
Los tripulantes de 'La Irlandesa' durante la competición

Cuando el pasado domingo 17 de junio se botó en el Pisuerga una trainera santanderina, se cerró la primera etapa de una historia de amistad e integración que según sus protagonistas "no ha hecho más que empezar".

Hace unos meses, un grupo de vallisoletanos y santanderinos, al tener conocimiento de las entrada en servicio del ferry entre Cork y Santander, decidieron tomar parte en el Ocean to City del Cork Harbour Festival, una regata de embarcaciones tradicionales de remo del Atlántico Norte. Para organizar la misión eligieron a Puertomadre Compañía de la Ribera, una empresa especializada que ya había participado en otros festivales como la Vogalonga de Venecia y que estaba habituada a mover grupos numerosos de remeros, tanto expertos como neófitos.

De este modo, se formó una tripulación que juntaba a empresarios, jugadores de rugby, bateleros aficionados  y marinos profesionales, que escogieron la prueba estrella del festival: la Ocean to City de 15 millas náuticas, desde Crosshaven hasta Cork, con salida y ciaboga en mar abierto. Pese al absoluto carácter amateur de la tripulación, esta concluyó la prueba con unas buenas referencias de tiempo (2h 40´´), llevándose una de las ocho distinciones especiales, el Special Endeavour Award.

La Irlandesa

Castellanos, cántabros e irlandeses no han tardado en estrechar lazos, lo que seguramente se traducirán en intercambios de jóvenes y sénior entre las dos orillas más pronto que tarde, ahora tan fáciles de unir gracias a Brittany Ferries. Esta compañía, junto al Puerto de Santander, tuvo claro desde el primer momento que se trataba de una excelente oportunidad para afianzar la nueva línea y las relaciones estables y crecientes en aspectos culturales, deportivos y comerciales. También lo han tenido claro el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander y el Ayuntamiento de Valladolid, que siguen y apoyan la experiencia.

EL BARCO ELEGIDO

Para la prueba se eligió una trainera a la que ahora llaman cariñosamente ‘La Irlandesa’, restaurada totalmente por el Proyecto Santander en Boga y que tenía en su palmarés haber ganado la regata de la Concha en 1995 con Donibaneko.

Viajó hasta Irlanda en las bodegas del Connemara, causando cierta impresión entre los viajeros del ferry por su belleza y proporciones, así como a su llegada a Cork en donde era muy esperada, ocupando espacios importantes en las redes sociales, en las que se la puede ver navegando junto a los curraghs irlandeses, los pilots gigs ingleses y los skerries escoceses.

Esta misma ‘Irlandesa’ es la que el pasado domingo se paseó por el Pisuerga para asombro de los ciudadanos.

Traineras participantes en la Ocean to City del Cork Harbour Festival

EL FUTURO

Va a ser difícil desanudar el lazo que se ha formado entre santanderinos y vallisoletanos. Salidas y entrenamientos en la Bahía de Santander, actividades en el Pisuerga, una semana irlandesa en los mercados y centros culturales de Santander y nuevos desafíos náuticos están previstos para los próximos meses. ‘La Irlandesa’ es ya una seña de identidad de una forma de navegar, en sentido real y figurado, tan intensa como participativa e incluyente.

La Irlandesa 02