Viernes, 24 de Noviembre de 2017
El Tiempo

Criticar a TVE es muy fácil y además lo ponen mucho más sencillo sus responsables actuales, los directivos del ente público, que da la sensación que viven en otro planeta o simplemente les importa muy poco lo que pasa en nuestro país.

Criticar a TVE es muy fácil y además lo ponen mucho más sencillo sus responsables actuales, los directivos del ente público, que da la sensación que viven en otro planeta o simplemente les importa muy poco lo que pasa en nuestro país. Quiero empezar hablando de la cara más amable y positiva que tiene esta televisión que pagamos a escote, ya que pocas veces se pone de manifiesto esa buena valoración, sus centros regionales, hoy llamados centros territoriales, sus trabajadores, la gran labor que realizan de información sobre su zona de influencia, de una manera más destacada si cabe en aquellas comunidades que no tienen televisiones autonómicas, como es el caso de Cantabria.

Destacar aquí la importancia que tienen estos centros territoriales para todos los que viven en la comunidad y quieren ser informados de los hechos más relevantes que suceden en la misma. Aquí la crítica puede ser por su infrautilización, dedicando muy poco tiempo en la emisión de la parrilla de TVE, cuando la demanda de lo que acontece más cerca cada vez es mayor. Visto desde fuera da la impresión de que estos centros no nadan en la abundancia, más bien se nota la falta de medios. Mientras se dedica una parte sustancial de los recursos para pagar a presentadores y tertulianos estrellas, en algunos centros regionales viven realidades que parecen de otra época por los medios utilizados. Vaya desde estas líneas el reconocimiento a todos los trabajadores de estos centros territoriales de Radio Televisión Española.

Vaya desde estas líneas el reconocimiento a todos los trabajadores de estos centros territoriales de Radio Televisión Española

Por otra parte, hay veces que uno siente rabia, le parece simplemente increíble la desconexión de la realidad que hace TVE, ya lo demostró  con la "vergonzosa" cobertura del 1-O  y no estamos hablando de la posible manipulación, o uso partidista del medio, que lo dejaremos para otro capítulo, hablamos de transmitir simplemente lo que está ocurriendo en nuestro país en tiempo y forma. Un ejemplo de ello lo hemos visto estos días, mientras Galicia ardía por sus cuatro costados, cuando ya incluso había víctimas mortales y los pueblos y aldeas estaban rodeados por el fuego. En nuestra televisión pública emitían un programa de esos que siendo magnánimos podemos llamar de entretenimiento, donde el nuevo presentador fichado a golpe de talonario con pólvora del rey y el dinero de todos se divertía con sus invitados. Este señor que se caracteriza por ser de los duros en la crítica mañanera con los que no son afines a sus ideas, se dedicaba a preguntar a sus interlocutores en quién pensaban cuando tenían sexo, vamos con quién fantaseaban, de no ser por la gravedad de los hechos esto ya podía merecer más de un comentario crítico, no ya al citado presentador, que por lo menos tuvo el detalle al final de programa de enviar un abrazo a los afectados , sino a los responsables de la programación y contratación de la cadena pública. Pero lo grave es que mientras aquí estaban con sus "gracietas" en este nuestro país miles de ciudadanos estaban con el miedo en el cuerpo porque sus casas podían ser pasto de las llamas. Ironías de vida, el programa se tituló ¿cómo la ves?

¿Cómo puede ser que cadenas privadas como la Sexta, con un presupuesto mucho menor, con menos medios sean capaces de dar la información importante interrumpiendo su emisión habitual y dedicando la misma a lo realmente trascendente mientras en TVE viven en otro planeta?. Quiso la casualidad, o lo que ahora es casi un monotema, que en el momento de aparecer las primeras informaciones a través de las redes sociales de esos cientos de fuegos que quemaban Galicia, Asturias y León, en la TVE y en La Sexta estaban con el tema catalán, a vueltas con el 155. Pero mientras la Sexta fue capaz de ir a la noticia, cada vez que cambiaba esperando esa información en TVE seguía el señor del bigote y sus cortesanos o colaboradores como ahora les llaman rellenando encuestas.

Era indignante ver aquello, pronto se hicieron eco de esta falta de sensibilidad, de profesionalidad y hasta de ética, por parte de los responsables de nuestra principal Televisión Pública en las redes sociales, que se preguntaban ¿Qué tiene pasar en este país para que TVE interrumpa la programación?. Es cierto el Procés, el tema catalán, la DUI, el 155, lo llenan todo y tapan corrupciones, ineptitudes,...  Nos amenazan siempre con que va a ser el día más importante, el último ultimátum. Los programas lo retransmiten ya como si fuera el carrusel deportivo, ahora desde el Parlamento, desde la Generalidad, desde la Moncloa, desde..  y mientras tanto se está tapando, deteriorando y distorsionado la realidad. Los ciudadanos tenemos que cumplir con nuestras responsabilidades, cumpliendo las normas municipales, autonómicas, estatales, internacionales. Les deseamos a los catalanes que les vaya muy bien, que consigan una solución para todos, pero hay vida fuera del procés y del 155, todos los días tenemos que ir a trabajar, los que afortunadamente lo tienen, y encima nos amenazan que esta situación va a destruir empleo, e incluso se meterá miedo a los pensionistas, diciendo que si se va  Cataluña se va el más del 20% de nuestro PIB será mucho más difícil poder abonar las mismas.

La realidad es que se han quemado nuestros montes, casas, se ha pasado mucho miedo y sobre todo 4 personas han perdido la vida.  Como siempre se dice en estos casos, que son obra de unos pirómanos, de unos terroristas de la naturaleza, pero después de esas palabras para calmar los ánimos, la realidad es que a pesar de pedir todos "Nunca Máis"  ni se sabe ¿cómo, ni quién, ni por qué se han producido tantos incendios?.Desgraciadamente el Procés, el 155 y otras noticias seguirán tapando esas miserias, y nunca habrá responsables ni de los incendios, ni de quién hace un mal uso de los medios públicos,... eso sí, unos merecen que toda la fuerza coercitiva de la ley les sea aplicada y si los jueces lo dictan vayan a la cárcel,  otros simplemente que se dediquen a otra cosa, que han demostrado que para contar la realidad cuando sucede, no son válidos. Por ello, pedir explicaciones e incluso la dimisión del Director General de TVE aunque pueda ser un canto al sol, es también un deber de los que ejercen el control en las instituciones, así como destacar la labor de los trabajadores de los centros territoriales también es de justicia.