Sábado, 24 de Febrero de 2018
El Tiempo

Discusiones de var

Los penalties se deciden sobre la mesa del var e influyen decisivamente en lo que se dirá más tarde en la barra del bar.

Al bar le ha salido un duro competidor: el var. Var son las siglas del “video assistant referee”, el videoarbitraje que ha revolucionado por igual el fútbol y las discusiones. Lo que antes se discutía a posteriori en el bar, ahora se discute sobre el campo en el var. El árbitro presencial toma su última decisión a la vista de la jugada repetida y no a la vista de lo que acaba de suceder si el lance le genera dudas.

Sea en el bar o en el var, el fútbol pertenece al pobladísimo planeta de la polémica. En el var, el empujón al árbitro de ese prodigio de caballerosidad llamado Cristiano en el último Barca-Madrid, no admite dudas ni deudas. La única duda radica en saber si Ronaldo nació maleducado o ha sido educado para ser grosero. Y la única deuda es la deuda impagable de gratitud adquirida por CR7 con el Comité que solo le castigó con cinco partidos.

Sea en el bar o en el var, el fútbol pertenece al pobladísimo planeta de la polémica

Propongo una tesis doctoral sobre la revolución dialéctica en las discusiones que supone el var. No es lo mismo una gresca de bar que una gresca de var. Dura menos la de var y es mucho más pintoresca la de bar. A partir de la aparición del var, las discusiones de bar deberán modificar su estructura. Tiempo al tiempo.

Téngase en cuenta que el árbitro puede confirmar o corregir su decisión. Los penalties se deciden sobre la mesa del var e influyen decisivamente en lo que se dirá más tarde en la barra del bar. La Liga Española no admite todavía el var, quizás porque somos país muy de bar.

Italia, Francia, Portugal, Holanda y Alemania admiten el var. Y todo indica que la propia aceptación del var ya agiganta las discusiones del bar. El rechazo hispánico del var es motivo de permanente polémica en el bar. Hasta llegar a los gritos, aunque no a las manos. De momento.

Dado que el árbitro es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra de sus decisiones, el var debería aceptarse en España con la misma naturalidad que se aceptó el cuarto árbitro. En este caso, ese cuarto árbitro debería acompañar al cuarto oscuro del video a un quinto árbitro.

Sigamos discutiendo apasionadamente en el bar la entrada en vigor del var. Es lo propio.