Martes, 19 de Junio de 2018
El Tiempo

Lo realmente duro han sido los asesinatos en Barcelona, que nos han helado el corazón y roto esos días de distracción, para caer de bruces en una realidad que jamás hubiéramos querido conocer.

Todos sabemos que Agosto es el mes de vacaciones por excelencia,  y que su nombre fue puesto para mayor honor y gloria del emperador romano Octavio Augusto. Se tuvieron que realizar todo tipo de cambalaches, para conseguir que en el calendario romano el mes sextilis cambiara su nombre y este mes de agosto tuviera 31 días, él no podía ser menos que su antecedor Julio Cesar, pues buenos son los emperadores. 

Lo cierto es que en agosto parece que nos han robado días, entre preparar viajes, haz y deshaz maletas, las horas muertas en caravanas, en las estaciones y en los aeropuertos, y si te toca el del Prat date por fastidiado, ya que hay quien está legítimamente reclamado sus derechos laborales y aumentos salariales, que la gran crisis ha dejado tambaleándose a tantos trabajadores , y ejercen su derecho constitucional de huelga.

Las cosas no son fáciles ni en agosto, hay muchos que tienen que trabajar duro para otros poder disfrutar

Ahora bien, no estaría nada mal tener también un derecho constitucional al descanso sin ser molestado, pudiendo disfrutar del mismo sin interrupciones forzadas, muchos somos terceros perjudicados, por las circunstancias,  las justas reclamaciones de los trabajadores, y no tenemos más derechos que el de esperar pacientemente a ver escaparse nuestro valioso tiempo, con nuestros nervios por montera en una cola interminable, viendo como pasan las horas,  y el avión se va sin ti. 

Es cierto que no es fácil conciliar derechos cuando estos confluyen y chocan,  como lo hacen en Cataluña las leyes de su Parlamento y las del Estado. Ahí deben estar los jueces para decir quien tiene mejor derecho y más legitimidad, si la madre que huye con sus hijos de un presunto maltratador, o la juez que le pide que los entregue, con todo su dolor, al mismo.

La vida sigue y los días corren, a pesar de los inconvenientes, las cosas no son fáciles ni en agosto, hay muchos que tienen que trabajar duro para otros poder disfrutar. Eso sí, unos días de fiesta y diversión son necesarios para todos, evadirnos de los problemas, que una y otra vez se empeñan en acompañarnos, esos paseos por la playa o el monte que saben a gloria bendita, esas fiestas de pueblo, donde los jóvenes descubren nuevos mundos,  y los no tan jóvenes  recordando años mozos rompen sus caderas a lo loco, con la melenas al viento o la calva al desnudo.

Agosto corre hacia su recta final dejando una profunda herida

Agosto, ese mes donde se produce el mayor apagón informativo, y puede ser noticia que un niño pique a un mosquito, las serpientes de verano que se inventan que Neymar ha fichado por el PSG, o que en algún pueblo donde las tradiciones se confunden y el calor parece que ciega la inteligencia de algunos, donde se puede observar que para divertirse tienen que maltratar animales, desde seguir a una gata negra, hasta querer despeñar una cabra. Otros brutos intectuales querían quitar la placa de la calle del poeta Antonio Machado "y es que hay gente pa to". Pero lo realmente duro han sido los asesinatos en Barcelona, que nos han helado el corazón y roto esos días de distracción, para caer de bruces en una realidad que jamás hubiéramos querido conocer.

Lamentablemente estas noticias han eclipsado toda la actualidad, ya casi ni es noticia que algo nuestro se quema, cuando antes era lo que nos volvía a la realidad, de un mes que suele pasar a gran velocidad, pero a su vez es el que más dura en nuestro recuerdo. Hemos visitado mundo, conocido culturas, abrazado a viejos amigos, visitado a familiares y desgraciadamente sentido el horror en nuestras calles. 

Entre ponte bien y estate quieto el mes de agosto se pasa como las estrellas fugaces y las lágrimas de San Lorenzo, con batallas de flores, semanas grandes y Guerras Cántabras. Es sabido que cuando lo pasas bien las horas tienen menos minutos, y los meses menos días. 

Agosto corre hacia su recta final dejando una profunda herida, pero Octavio Augusto desde su pedestal sigue viendo pasar el tiempo, ya estamos soñando con ese viaje que realizaremos el próximo año, que la ilusión es el motor que nos mueve por el mundo, sin límites, sin escalas interminables, sin huelgas, ni problemas porque los sueños sueños son,  y agosto es un mes ideal para realizarlos.