Jueves 16.08.2018
LIBROS | MEMORIA

Se publica ‘Dicen que murió Juanín’, un relato periodístico de la resistencia armada antifranquista

La Librería Gil ha acogido la presentación del primer libro de Javier Lezaola, una recopilación de los artículos publicados en eldiariocantabria con testimonios de personas que vivieron esa época y que cuenta con un prólogo de Montxo Armendariz y un epílogo de Isidro Cicero.

Luis Barquin, Isidro Cicero y Javier Lezaola, durante la presentación de 'Dicen que murió Juanin'. Foto: edc
Luis Barquin, Isidro Cicero y Javier Lezaola, durante la presentación de 'Dicen que murió Juanin'. Foto: edc

La Librería Gil de Santander ha acogido este jueves la presentación del primer libro del periodista de eldiariocantabria Javier Lezaola. Bajo el título ‘Dicen que murió Juanín. Historias de la resistencia’, el autor recopila los artículos que durante el año 2017 se han publicado en el medio de comunicación digital sobre la resistencia antifranquistas en los bosques de Cantabria. Escritos con la colaboración con el periodista y escritor Isidro Cicero, autor de ‘Los que se echaron al monte’, los artículos no solo abordan la vida de Juanín, uno de los nombres más reconocibles de la resistencia, sino que narra la “resistencia antifranquista” en sí, como reconocía el autor durante la presentación. La publicación del libro y de los artículos se realiza coincidiendo con los 100 años del nacimiento de Juanín, 60 de su muerte, 80 de la toma de Cantabria por las tropas franquistas y 40 de la publicación del libro.

Durante el acto, al que han acudido más de un centenar de personas, el editor del libro, Luis Barquín, y el autor han repasado los inicios de esta serie de artículos y lo que llevó a crear este libro que cuenta con un prólogo escrito por el director Montxo Armendariz y un epílogo del propio Cicero. El acto coincide además con el reconocimiento de la sección Memoria Pública, en la que el Diario Público ha recogido varios de los artículos del libro, con el Premio Periodismo y Derechos Humanos entregado por la Asociación Pro Derechos Humanos.

Lezaola ha opinado que “hay gente para la que esto es abrir heridas, pero todavía hay heridas abiertas. Lo que se trata es de cerrarlas de una vez”

En su intervención, Lezaola ha alabado ‘Los que se echaron al monte’, el “mejor libro en el último medio siglo escrito en Cantabria”, que está “muy reconocido por el público” pero no por las instituciones. El periodista ha explicado que “no es solo la serie de artículos” publicados en eldiariocantabria, pues aunque tiene un formato y un estilo periodísticos, se han añadido “testimonios de personas que dan una visión panorámica de la resistencia armada”.

Como ha reconocido el autor, el libro intenta huir de la épica, contando con testimonio de personas que vivieron los acontecimientos de esos años. Uno de ellos, protagonista de uno de los episodios, es Pedro Morán, presente en el acto y que fue testigo de cómo cayeron las bombas en Santander en 1936. Y aunque “puede verse como un libro de historia, es más bien de actualidad”, pues es un tema que no está ni mucho menos cerrado. De hecho, Lezaola ha opinado que “hay gente para la que esto es abrir heridas, pero todavía hay heridas abiertas. Lo que se trata es de cerrarlas de una vez”.

Recordando la realización de los artículos, Lezaola ha afirmado que “hay varias razones para que se echaran al monte”, pues mientras que algunos se refugiaron porque “no se atreven a volver a casa” tras la caída del frente norte, otros como Juanín se refugiaron “por las palizas que les daban” tras volver a sus casas, como también fue el caso de Daniel Rey. También ha mencionado el caso de la Brigada Pasionaria, que llegó desde Francia para “apoyar a los guerrilleros que estaban aquí”.

Los que se echaron al monte y Dicen que murió Juanin

EPÍLOGO Y EDICIÓN

Por su parte, Cicero, autor del epílogo, ha reconocido sentirse “abrumado” por el reconocimiento tanto a su libro como a su colaboración en ‘Dicen que murió Juanín’. El periodista y escritor ha recordado que durante el proceso de creación de ‘Los que se echaron al monte’ llegó a abandonar el trabajo “hasta en tres ocasiones”; un trabajo que le llevó “mucho tiempo y con mucho esmero”, y que le ha valido el calificativo de “pionero” en este ámbito.

Cicero ha reconocido que tras la matanza de Atocha y la noche de cuchillos largos en Madrid “me entró terror porque me parecía que me estaba metiendo en un lío difícil de salir”. De ahí que no fue hasta que se celebraron las elecciones de 1977 “y empecé a oír la música de libertad” que se decidió a sacar el libro, aunque con dos precauciones: no firmar con su nombre y no aparecer en ninguna foto. “No salir en las fotos lo sigo manteniendo”, ha afirmado.

Su epílogo, titulado ‘1977: Los anillos de la culebra’, hace referencia a los “anillos del silencio que en esa época todavía estaban enroscados fuertemente y bien compactos”, ha explicado. Asimismo, Cicero reflexiona sobre la literatura, reconociendo que ‘Los que se echaron al monte’ es literario. “Si no, no se explica que lleve 40 años leyéndose, y que haya gente que lo ha leído nueve veces”, ha asegurado, recordando también que “Bernard Shaw decía que solo se leen dos veces los libros que han sido escritos con el espíritu. Y este libro está escrito con el espíritu”.

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El modo en que surgió la idea para este libro lo ha explicado el editor del mismo y director de eldiariocantabria. En su intervención, que ha abierto el acto, Luis Barquín ha reconocido sentir “rubor y emoción” ante este libro, alabando ‘Los que se echaron al monte’, un libro que “me pareció tan cercano que muchas veces mi imaginación volaba y se fundía con las palabras”. Este libro, según el editor, “sirve para sensibilizar a los más jóvenes sobre una realidad cercana en el tiempo pero olvidada en las cunetas”.

En este sentido, ha recordado que fue a finales de 2016 cuando surgió la idea de realizar la serie de artículos, creando para ello la sección ‘Los que se echaron al monte’, en la que “todos los últimos jueves de cada mes sacamos un artículo, siempre de la mano de Cicero’. Después de cinco meses, y durante una reunión del equipo de redacción, se decidió “hacer un esfuerzo y sacar el libro”, algo de lo que Lezaola, como ha explicado, no estaba muy seguro al comienzo.

Barquín ha recordado que este jueves la Filmoteca de Cantabria también ha programado la película ‘Silencio roto’, de Montxo Armendariz, que para el autor del libro es la mejor cinta sobre la resistencia. Asimismo, ha felicitado a los compañeros de Diario Público por el premio al “trabajo continuado durante 10 años en Memoria Pública”, sección en la que se han publicado los artículos recogidos en el libro.

Cicero ha reconocido que tras la matanza de Atocha y la noche de cuchillos largos en Madrid “me entró terror porque me parecía que me estaba metiendo en un lío difícil de salir”

El director de eldiariocantabria ha reivindicado además la “Memoria Histórica, y no Memoria Colectiva”, reconociendo cierta “envidia” de comunidades autónomas como Andalucía, que ya cuenta con “oficinas de Memoria Histórica” que permite exhumar tumbas, denunciar símbolos franquistas, etc.

En este sentido, ha recordado que al inicio de esta legislatura se insistía en la urgencia de que Cantabria contara con una Ley de la Memoria Histórica propia para, a mitad de la misma, se hablase de acomodarla a la nacional. “En 2017 se instalaba una placa en el que fue el mayor presidio franquista, la actual Biblioteca Central, pero no ha pasado un año y esa placa está escondida, es difícil de ver y de encontrar”.

Luis Barquin, Isidro Ciciero y Javier Lezaola, durante la presentación

“No hay nada que esconder. Buenos y valientes hombres y mujeres tuvieron que esconderse e irse al exilio”, ha defendido, recordando también que el Gobierno quiere implantar en las aulas una asignatura de Memoria Histórica.

Este libro, según el editor, “sirve para sensibilizar a los más jóvenes sobre una realidad cercana en el tiempo pero olvidada en las cunetas”, agradeciendo el esfuerzo y la dedicación a todos los que han hecho posible tanto el libro como la presentación, y finalizando su intervención con la frase: “Sin periodistas no hay periodismo, y sin periodismo no hay democracia”.

Javier Lezaola firma un ejemplar de 'Dicen que murió Juanin'. Foto: edc