jueves 02.04.2020

Primavera silenciosa

Hoy nos asomamos a la ventana y sentimos los escalofríos que sintió Rachel aquella primavera, aquel silencio que no la dejaba dormir puebla ahora nuestras calles y nos hace añorar el jaleo de los niños y los pitidos de los coches, aquel silencio atronador se repite ahora en todas nuestras ciudades.

Por ellos

Creo que, desde ahora, más si cabe, tenemos una deuda infinita con ellos. No podemos parapetarnos en su extraordinaria forma de trabajo para no dotarles de más y mejores medios humanos y materiales.