El Informe recoge en sus Conclusiones una serie de distintos supuestos y desviaciones cometidas en relación al deficiente cumplimiento de diversas obligaciones legales.
Vivimos tiempos en los que nuestro lastre histórico parece entorpecer aún, y quizás más que nunca, nuestro eterno camino de salida del rincón oscuro de la historia.
Nuestro país es una tontocracia de manual, con los tontos en la parte alta de una empinada cadena trófica que nos obcecamos en sostener consintiendo la tontería como si de verdad nos fuera la vida en ello, y dejando que nos lleve por delante, que es el camino de la amargura.
Son innecesarias muchas de las cosas que nos cuenta la información de sucesos. Nos estamos especializando en sumar dolor al dolor. Y no lo digo yo: lo denuncian las familias atropelladas por el sensacionalismo instalado en este tipo de noticias, como acaba de apreciarse nuevamente en la muerte de Blanca Fernández Ochoa.
Eldiariocantabria recupera este artículo, publicado hace más de un año, con motivo del 80º aniversario, este miércoles 4 de septiembre, de que el carguero levara anclas en el puerto francés de Trompeloup con alrededor de 2.500 refugiados a bordo.
Una placa en el cementerio civil de Santander recuerda desde la semana pasada a los 21 antifascistas ejecutados por el franquismo a garrote vil entre el 5 de septiembre de 1937 y el 29 de agosto de 1940 en Cantabria.