Domingo 23.09.2018
TRIBUNALES

La Audiencia de Cantabria absuelve a Mirones de los delitos de los que se le acusaba por la compra de negocio familiar

Mirones, de espaldas, durante el juicio
Mirones, de espaldas, durante el juicio

La Audiencia de Cantabria ha absuelto al empresario y expresidente de la CEOE de Cantabria y actual presidente de la Asociación Nacional de Balnearios, Miguel Mirones, de los delitos de apropiación indebida y administración desleal de los que se les acusaba en relación a la compraventa de un negocio familiar dedicado a la explotación de este tipo de alojamientos turísticos. También estaba acusado de estos delitos otro de los hermanos Mirones, Santos, que también ha resultado absuelto. En sentencia de 11 de junio, consultada por Europa Press, la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria considera que faltan algunos de los "elementos configuradores" de los dos delitos de los que se les acusa, como es la necesidad en ambos de que haya un perjuicio. Esta sentencia de la Audiencia, que no es firme ya que contra ella cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, llega después de que cuatro de los hermanos Mirones –que inicialmente pedían para Miguel y Santos penas de prisión de tres años y nueve meses y tres años, respectivamente, por un delito societario– retiraran al inicio del juicio la acusación particular que ejercían contra él. Sin embargo, la Fiscalía mantuvo su petición de dos años de cárcel para Mirones y su hermano por un delito de apropiación. Como alternativa, planteó una solicitud de 18 meses de prisión por administración desleal.

En el juicio, Miguel Mirones aseguró que la operación de compraventa del negocio fue "hablada, pactada y acordada" por "todos" sus miembros. "La operación la conocíamos toda la familia", dijo. Miguel y Santos Mirones estaban acusados por vender un paquete de 1.277.514 acciones de la sociedad familiar Tres Mares S.A. a Estratac SL, de la que eran socios los dos. La venta fue realizada supuestamente, según el escrito de la Fiscalía, sin el conocimiento del resto de hermanos y con el consiguiente perjuicio para estos debido al valor económico (se efectuó por 6,9 millones de euros a satisfacer en diez años cuando estaba valorada en 8,5 millones) y las condiciones en que se llevó a cabo (sin pactar interés de aplazamiento ni garantías para asegurar el pago o posibilidad de resolver la compraventa). Sin embargo, los dos aseguraron ante la sala que la operación fue "hablada, pactada y acordada" por "todos" los miembros de la unidad familiar. "La conocía toda la familia", zanjó el exjefe de la patronal cántabra y máximo representante de los balnearios españoles. Y aunque admitió que la operación, prevista en agosto de 2014 y ejecutada en noviembre de ese año, se había "acelerado", argumentó que fue por la "presión" de sus hermanos, y después de que uno de ellos –Javier, el principal querellante– alertara de problemas de tesorería de la sociedad familiar que podrían llevar a la insolvencia o incluso al concurso. Dicha situación podría arrastrar, por su importante participación, a Balnearios y Hoteles de Cantabria (BALYHO S.L), de la que Miguel y Javier eran administradores solidarios y que se dedicaba a la explotación de unos apartamentos y alquiler de oficinas y bajos comerciales. Para evitar tal extremo y "salvar" la sociedad familiar, el exlíder de la CEOE de Cantabria esgrimió que ofreció su aval personal y puso en juego todo su patrimonio.

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