martes 4/8/20
TRIBUNALES

La Audiencia deniega la libertad provisional al fugitivo de Turieno tras dos años en prisión

Considera que existe un "riesgo muy elevado" de fuga y prorroga hasta dos años más la prisión comunicada y sin fianza
El fugitivo de Turieno estaba aturdido cuando fue detenido, al regresar a su casa tras esconderse en montes cercanos
El fugitivo de Turieno estaba aturdido cuando fue detenido, al regresar a su casa tras esconderse en montes cercanos

La  Audiencia provincial ha denegado la libertad provisional al fugitivo de Turieno, y ha acordado prorrogar hasta dos años más la situación de prisión provisional comunicada y sin fianza en la que se encuentra desde el 20 de julio de 2018, hace casi dos años, cuando fue detenido tras parapetarse en su vivienda de esta localidad de Camaleño, desde la que disparó varias veces a agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar alertados por sus familiares, e hirió a uno de ellos.

El juzgado de instrucción de San Vicente dictó a principios de año el auto de conclusión del sumario y elevó la causa a la Audiencia provincial de Cantabria, "por hechos que podrían integrar delitos de amenazas, daños, tenencia ilícita de armas y homicidio en grado de tentativa, que llevan aparejada pena privativa de libertad superior a tres años".

En una comparecencia celebrada el 24 de junio en la Sección Primera de la Audiencia provincial, el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares interesaron la prórroga de la prisión provisional. Se ha finalizada la instrucción, encontrándose pendiente de calificación por parte de las acusaciones personadas -Ministerio Fiscal, Abogacía del Estado y la acusación particular que ejerce el guardia herido-, "lo que hace prever que la causa no va a ser juzgada en los plazos previstos legalmente", tal y como señala el auto que prorroga la prisión provisional al procesado, Luciano José Simón Gómez.

La resolución, a la que ha tenido acceso Europa Press, concluye que persisten las mismas razones que justificaron la denegación de la petición de libertad provisional el pasado mes de abril, "concurriendo los presupuestos precisos para la procedencia de la prórroga interesada", que será de hasta dos años más.

"RIESGO MUY ELEVADO" DE FUGA

En un auto dictado el 1 de abril, durante el estado de alarma por la pandemia de coronavirus, la Audiencia ya denegó la puesta en libertad de LJ.S.G. al considerar que existe "un riesgo muy elevado de evadirse de la acción de la justicia, e incluso de reiteración delictiva".

La Audiencia tomó en consideración la "gravedad y violencia" de los hechos que se le imputan, tanto frente a miembros de su familia como respecto de los agentes de la Guardia Civil, llegando incluso a herir a uno de ellos; que intentó evitar su detención mediante diversos disparos, primero desde la ventana de su casa y, a continuación, cuando entraron los agentes en el interior; y que no se entregó voluntariamente sino que se sustrajo a la detención y consiguió huir, siendo detenido tres días después.

"El hecho de no haber consumido sustancias durante el tiempo que ha estado en prisión no constituye garantía de que en caso de ponerle en libertad no vaya a reincidir en dicho consumo", argumenta la Audiencia en su auto de abril, en el que precisaba que "la permanencia en prisión no supone ningún riesgo para su salud, más allá del riesgo de contagio del coronavirus que cualquier ciudadano español tiene en estos momentos, además de no constarle arraigo laboral ni personal".

Y dado que se enfrenta a penas privativas de libertad elevadas por la presunta comisión de delitos graves, la sala concluye que "no existe otra medida cautelar menos gravosa susceptible de conjurar" el riesgo de fuga.

LOS HECHOS

Los hechos sucedieron el 17 de julio de 2018 sobre las ocho de la tarde, cuando el procesado, "tras romper sus hermanos el cristal de la puerta de su habitación, por no saber nada de él durante algún tiempo, se encaró con ellos esgrimiendo una navaja, por lo que estos abandonaron la vivienda y dieron aviso a la Guardia Civil".

Cuando los agentes llegaron acompañados de un familiar, el procesado "les recibió, inicialmente, con amenazas verbales" al tiempo que esgrimía una navaja. Después, desde una ventana de la vivienda volvió a amenazarlos con "coserlos a tiros" y cuando llegó otra patrulla "sacó una escopeta por la ventana y realizó un primer disparo al aire". Posteriormente siguió realizando "sucesivos disparos que impactaron detrás de los agentes".

En un momento dado, la Guardia Civil decide acceder a la casa, "momento en el que de nuevo realizó disparos, esta vez ya dentro de la vivienda a oscuras, solo iluminada por las linternas y luces de los escudos de los agentes, y desde el desván de la casa".

Fue entonces cuando hirió a un agente que subía por las escaleras, "al impactar el disparo en el escudo que protegía su cuerpo, causándole lesiones en el pie derecho al rebotar los proyectiles". "De no contar con el escudo protector, la bala podría haber impactado en órganos vitales", señala el auto de conclusión del sumario.

El hombre siguió efectuando disparos desde la ventana y "durante el tiempo que duro la intervención, y en la que se le requería para que se entregase, este contestaba con frases como 'voy a matar a un guardia, al cuartel voy a ir con los pies por delante' o 'que habían ido a su casa e iban a morir en su casa".

Finalmente, Luciano José Simón Gómez logró huir, aunque fue detenido a la una de la madrugada del día 19 de julio en las inmediaciones de la vivienda.

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