domingo 05.04.2020
CORONAVIRUS

CNSV pide "blindar Cantabria" y proteger las economías familiares

Red Cántabra de Apoyo Mutuo
Red Cántabra de Apoyo Mutuo

Cantabria No Se Vende (CNSV) ha defendido la necesidad de "blindar" la comunidad autónoma, "parar" toda actividad económica no esencial, y de proteger las economías familiares ante la "excepcional crisis" del coronavirus.

Además, el colectivo ha exigido nuevas medidas "que permitan ofrecer las máximas garantías tanto sanitarias como económicas para todos los cántabros".

Así, CNSV ha defendido que "urge blindar Cantabria, limitando de manera drástica" las entradas y salidas a la comunidad, como ya hizo Baleares la pasada semana, con lo que "se impediría que se repitiera la afluencia masiva de personas de otros territorios, con índices de contagio muy superiores a los nuestros, y que ya vivimos los últimos fines de semana".

Además, para garantizar que tanto ésta como el resto de medidas surtan efecto, es necesario, en su opinión, el cese inmediato de toda actividad económica presencial no esencial porque "no tiene sentido que miles de trabajadores tengan que seguir acudiendo a sus puestos de trabajo cada día, multiplicando exponencialmente el riesgo para ellos y para todos aquellos con los que entran en contacto". Este cese debe ir acompañado de una compensación económica a todas las familias que estén viendo afectados sus ingresos y su estabilidad por esta crisis sanitaria. Esto pasa por garantizar también que las personas asalariadas no verán deterioradas sus condiciones de trabajo, percibiendo su salario íntegro durante este periodo, así como la supresión de la cuota de autónomos en los próximos meses, ha señalado el colectivo.

Además, junto a la anunciada moratoria de las hipotecas, para CNSV urge paralizar el cobro de los alquileres, que afectan especialmente a aquellos con menores recursos y una situación laboral más precaria.

CNSV, con el apoyo de otras organizaciones sociales y asociaciones vecinales, ha organizado la Red Cántabra de Apoyo Mutuo, que cuenta con más de 300 voluntarios dispuestos a ayudar a las personas más vulnerables durante esta emergencia, generando material sanitario o llegando a las casas de las personas mayores incluso en zonas remotas. Una red que está supliendo los huecos que unos servicios públicos "raquíticos" no alcanzan a cubrir, ha lamentado el colectivo, que ha subrayado que "la Administración debe estar a la altura del compromiso del pueblo cántabro".

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