miércoles 27.05.2020
TERRITORIO

Emerita Resources paralizó la actividad minera en Extremadura durante más de nueve años

La solicitud de las concesiones de explotación derivados de los permisos de investigación de Las Morras coincide en el tiempo con el aterrizaje en Cantabria para la reapertura de la mina de zinc de Reocín.

La documentación depositada en la Bolsa de Toronto demuestra la insolvencia para poder llevar a cabo proyecto alguno a los que ha optado en Asturias, Extremadura, Andalucía y Cantabria.

Mina de zinc de Reocín
Mina de zinc de Reocín

Como ha venido sucediendo allí donde la canadiense ha aterrizado en España, la llegada de Emerita Resources a Extremadura supuso la paralización de la actividad minera, y con ella el desarrollo económico que supone, de la zona afectada por el permiso de Las Morras, en los municipios de Casas de Don Pedro y Talarrubias.

En septiembre de 2010 David Gower, número dos de Forbes&Manhattan, solicitó el Permiso de Investigación de Las Morras. Año y medio después, en abril de 2012, la Junta de Extremadura le concedió el permiso de investigación para todos los recursos mineros, pero especialmente oro, por un periodo de tres años, a la vez que autorizaba su plan de restauración.

Inherente a su actividad especulativa y tramas empresariales, pero sin haber iniciado actividad minera aún, Forbes&Manhattan traspasa el permiso de investigación a LORICA GOLD, S.L.U., que posteriormente cambió su denominación social a Emerita Resources España S.L.U y en la que la participación de Forbes&Manhattan se limitaba a un 13% tal y como figura en los documentos depositados en la Bolsa de Toronto.

Merino solicitó una prórroga adicional de dos años consciente de que esos dos años adicionales comenzarían a contar en 2017

Antes de que expirase el plazo de vigencia inicial del permiso de tres años, el presidente de Emerita Resources España, Joaquín Merino, solicitó una prórroga adicional de dos años consciente de que, con los trámites administrativos derivados de la petición, esos dos años adicionales comenzarían a contar en 2017, momento en el que la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Extremadura notificó a la empresa la prórroga de vigencia del Permiso de Investigación de Las Morras.

Una vez expirado este nuevo periodo de prórroga y, en serias dificultades de solvencia económica de Emerita Resources, Joaquín Merino solicita dos concesiones de explotación derivados de los permisos de investigación de Las Morras. En 2018 Emerita tuvo que acceder a lograr algo de liquidez a través de un préstamo a un 18% de interés y, además de las concesiones de explotación extremeñas comenzaba su desembarco en Cantabria lo que suponía, en la práctica, dos cheques de promesas sin fondos económicos que lo pudieran avalar.

Como el perro del hortelano

La Junta de Extremadura hizo varios requerimientos a Emerita para que aportara la documentación que pudiera dar continuidad a la solicitud de explotación de Las Morras. Entre la documentación requerida, el programa de trabajo y las fuentes de financiación con las garantías de su viabilidad, el Plan de Restauración, el estudio de Impacto Ambiental y la acreditación de solvencia económica y financiera para asegurar el aprovechamiento del recurso y el cumplimiento del Plan de Restauración.

Tras más de una década de actuaciones especulativas y un entramado empresarial sin más aval económico que la falta de escrúpulo y decoro, la Junta de Extremadura, en enero de este mismo año resolvía la terminación del expediente y cancelación de la inscripción de la solicitud de Concesión de Explotación de Las Morras por desistimiento e incumplimiento de plazos.

Nueve largos años de parálisis de actividad minera y, por ende, económica y social de una empresa que, más que en minería, pareciera estar especializada en detener el tiempo allá donde pretende ejercer su actividad.

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