lunes 18.11.2019
EDUCACIÓN

Cifuentes (PP) mantiene en Madrid un calendario escolar del siglo XIX, mientras califica al de Cantabria como "una ocurrencia más de Revilla"

Mientras que sindicatos y Gobierno regional defienden una reforma que "es una evolución, no una revolución", la polémica se desata en el sector educativo nacional, a la que se suma la presidenta de Madrid.

La decisión de Cantabria de modificar el calendario escolar ha generado polémica en toda España
La decisión de Cantabria de modificar el calendario escolar ha generado polémica en toda España

Este martes la Mesa Sectorial de Educación aprobaba, con el visto bueno de Gobierno y sindicatos, el nuevo calendario escolar, que contempla una semana no lectiva por cada dos meses de clase. Una decisión que poco después fue criticada por los representantes sindicales de la educación concertada y por las asociaciones de padres y madres de alumnos. Pero la polémica ha traspasado las fronteras regionales, generando un debate que ha tenido como una de las protagonistas a la presidenta de la Comunidad de Madrid, la ‘popular’ Cristina Cifuentes.

En este sentido, ha llegado a afirmar que es necesario analizar si la propuesta es una medida avalada desde el punto de vista pedagógico o es una ocurrencia más de su homólogo en Cantabria, Miguel Ángel Revilla, algo que asegura "no está descartado".

En declaraciones a RNE, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho que esa medida puede alargar el calendario escolar y tiene que verse si es lo más recomendable desde el punto de vista pedagógico. No obstante, ella no descarta que pueda ser "una ocurrencia más" del presidente Revilla.

Revilla ha recordado que este nuevo calendario escolar se ha aprobado "después de muchos estudios" y "va en la línea de Europa"

Unas palabras que evidencian un posible desconocimiento, al menos, de las declaraciones realizadas tanto este martes por los representantes de la Mesa Sectorial, como hoy mismo por Gobierno y sindicatos. De hecho, ha sido el propio Revilla el que ha recordado que este nuevo calendario escolar se ha aprobado "después de muchos estudios" y "va en la línea de Europa".

En este sentido, ha mostrado su respaldo al consejero de Educación, Cultura y Deporte, el socialista Ramón Ruiz, y ha puntualizado que "no todos los padres están en contra". "Yo no", ha dicho. A preguntas de los asistentes al Foro Ser Cantabria, Revilla ha recalcado que "estas decisiones no se toman en un café", y ha subrayado que el nuevo calendario, que incluye una semana de vacaciones cada dos meses lectivos, lo ha aprobado la Junta de Personal "por unanimidad y después de muchos estudios".

Sorprendido por la polémica

Por su parte, el titular de Educación ha asegurado estar "sorprendido" por las reacciones "a nivel regional y nacional" a la aprobación de esta reforma del calendario escolar, que hay que recordar no aumenta ni disminuye ni una sola hora del calendario lectivo. A juicio de Ramón Ruiz, sólo hace "unos ajustes".

El consejero ha recordado que la votación de la Mesa Sectorial fue unánime, y que este nuevo calendario lo que ha hace es "agrupar en la primera semana de noviembre las fiestas sueltas con el objetivo de racionalizar más el calendario escolar".

"Todo el mundo coincide en que las vacaciones de verano son larguísimas y, por lo tanto, nosotros hemos propuesto que no haya exámenes de recuperación de la ESO en septiembre, todo se acaba en junio, y así estar en disposición de adelantar el inicio del curso escolar", ha detallado.

Precisamente, al dar ese paso, es decir, que el curso comience a principios de septiembre -el 8 en los colegios y el 12 en los institutos-, el consejero cántabro ha apuntado que "nos parecía prudente que, al cabo de dos meses de esfuerzo de los alumnos, hubiera una evaluación y un parón".

Cifuentes no descarta que pueda ser "una ocurrencia más" del presidente Revilla

De esta forma, lo que se ha hecho es incluir un descanso de una semana cada dos meses y que, a excepción de la agrupación de fiestas sueltas en noviembre, coinciden con las tradicionales vacaciones de Navidad, Carnaval y Semana Santa, ha destacado.

"Pensamos que es mejor para los alumnos, para la evaluación continua y que estamos racionalizando el calendario", ha manifestado Ramón Ruiz, que ha reivindicado a su Consejería y el sistema educativo regional como "uno de los que más hace por la conciliación laboral y familiar".

En este sentido, ha recordado que ya lo hizo con las aulas de dos años -actualmente éstas cuentan con 3.000 alumnos- y con la apertura de los centros educativos en periodos no lectivos para actividades lúdicas, recreativas y comedores escolares.

Centros abiertos

"Ya sabe la FAPA -que ha criticado el calendario- que, durante los periodos no lectivos, los centros están abiertos para hacer una oferta a las familias que lo necesitan, por tanto me sorprende que no haya habido antes ningún movimiento por las vacaciones de los meses de verano y ahora por una semana en noviembre sí", ha señalado el consejero de Educación.

Aunque ha asegurado que la Consejería seguirá trabajando por ahondar en esa conciliación, Ruiz ha pedido "un esfuerzo a otras administraciones y a empresas porque no puede ser que la conciliar familiar y laboral solo recaiga sobre el sistema educativo".

Ruiz ha pedido "un esfuerzo a otras administraciones y a empresas porque no puede ser que la conciliar familiar y laboral solo recaiga sobre el sistema educativo"

Sobre la apertura de los centros en periodos no lectivos, ha recordado que se ha llevado a cabo desde el pasado verano y "está dependiendo del Gobierno de Cantabria".

Ha explicado que personal de la Consejería contacta con los municipios que así lo soliciten pero, ha insistido, "está a costa, organizativa y financieramente, del Gobierno de Cantabria, que ofrece actividad lúdica y comedor, gratuito para los alumnos becados".

Esto ya está en marcha en cinco centros de Santander, dos de Torrelavega y uno en Astillero, y, según ha avanzado Ruiz, se va a extender a algunos centros de la zona oriental, en concreto de Castro Urdiales y Laredo, y también a alguno de la zona occidental.

Evolución, no revolución

En lo que respecta a los sindicatos ha sido CCOO quien ha valorado un acuerdo que consideran que “es una evolución educativa, no una revolución”. Según ha detallado el secretario de la Federación de Enseñanza, Javier Ramírez, este cambio “no beneficia a los docentes”, pues este curso va a suponer un “esfuerzo enorme” dado que terminan más tarde y comenzarán antes en septiembre.

Ramírez ha reconocido que va a suponer un esfuerzo para las familias, pues muchas de ellas van a tener dificultades para lograr la conciliación, aunque luego “va a ser mucho más efectiva”.

CCOO ha valorado que el nuevo calendario “es una evolución educativa, no una revolución”

CCOO considera un “despilfarro” que los centros educativos permanezcan cerrados desde las 17:00 horas, y en este sentido ha apostado por “abrirse más a la comunidad” porque así se paliará “toda esta controversia de la conciliación laboral y familiar”.

A juicio de Ramírez, que ha estado acompañado en rueda de prensa por otro miembro de la Federación, Fernando Galván, el nuevo calendario “procura descansos lógicos, no desconexiones” como, ha asegurado, ha ocurrido durante el último curso que ahora termina.

No hay más vacaciones

Para el secretario de la Federación de Enseñanza de CCOO esta nueva distribución permitirá “atender a los alumnos con más prontitud”, y facilitará una “compensación en las asignaturas” para que no se den casos en los que profesores “se las ven y se las desean” para analizar la evolución de los estudiantes en algunos trimestres.

Asimismo, ha negado que sea cierto que se beneficie a los profesores. De hecho, ha reiterado que “siguen trabajando 1.200 horas”, pues las semanas de descanso lectivo permitirán “analizar la evolución” de los alumnos y continuar su formación.

“Hay que dar una oportunidad a este calendario”, ha afirmado, argumentando que el profesorado comprueba cada año “cómo llegan los alumnos” al final de curso a partir de Semana Santa. “Lo que nos importan son las generaciones venideras”, ha declarado Ramírez.

En cuanto a las semanas no lectivas que existen cada dos meses, ha hecho un llamamiento a organizaciones sociales y administraciones públicas para que se comprometan a realizar “actividades no formales”. “El resto de la sociedad debe implicarse”, ha afirmado, asegurando que con este calendario “se va a mejorar la calidad educativa”, algo que habrá que valorar al final de curso.

Por otro lado, ha lamentado que haya colectivos, como CONCAPA, que critiquen el calendario y digan que es para que "los docentes tengan más vacaciones". "Hablan desde la ignorancia y es una falta de respeto", ha espetado el sindicalista, que ha reivindicado que "ser profesor es mucho más que dar clase y poner notas".

Polémica nacional

El caso de Cifuentes no ha sido el único que se ha producido fuera del territorio regional. El presidente del sindicato de profesores ANPE, Nicolás Fernández Guisado, ha aclarado que la decisión de Cantabria es "irreprochable" desde el punto de vista legal y apunta que el problema es que no existen leyes estatales que regulen la jornada y el calendario escolar, más allá de los 175 días lectivos, un punto que respeta Cantabria.

Para los profesores, según señala ANPE, el descanso cada dos meses no serán semanas de vacaciones sino tiempo para "programar mejor las actividades"

Fernández Guisado admite que el nuevo calendario llama la atención porque supone "un cambio" aunque, en realidad, precisa que solo se añaden dos semanas de vacaciones, una en noviembre, coincidiendo con la fiesta de Todos los Santos, y otra en Carnaval, y se respetan Navidad, Semana Santa y verano. Asimismo, señala que este cambio podría "abrir las puertas" a este esquema en otras CCAA.

Para los profesores, según señala Fernández Guisado, el descanso cada dos meses no serán semanas de vacaciones sino tiempo para "programar mejor las actividades. Aunque no haya una jornada lectiva, tienen el compromiso de seguir formándose y preparándose", afirma.

Igualmente, el cambio cuenta con el apoyo del sindicato de funcionarios CSIF porque, a su juicio, "no supone una variación sustancial a lo que ya ocurre de manera generalizada en el conjunto del Estado".

Sin consultar a las familias

Por su parte, los padres de alumnos critican que no han tenido en cuenta la opinión de las familias, aseguran que la decisión se ha tomado de forma unilateral y dudan de los beneficios que la medida tendrá para sus hijos.

El secretario general de Escuelas Católicas, José María Alvira, ha subrayado que los argumentos laborales "legítimos" no pueden "disfrazarse con argumentos pedagógicos". "La defensa de este cambio de calendario por motivos laborales me parece bien, pero que se presente así, sin esconderlos", ha pedido en declaraciones a Europa Press.

Alvira, que representa a una patronal que integra más de 2.000 colegios en España en los que estudian 1,2 millones de alumnos, sostiene que para los padres un calendario escolar como el cántabro "puede ser una complicación" porque "no es fácil" conciliar el trabajo con las vacaciones de los hijos cada dos meses.

Por su parte, el presidente de la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), Jesús Salido, considera que el debate sobre el calendario escolar debería centrarse en si será beneficioso para los alumnos y critica que la decisión de modificarlo se haya tomado sin el consenso de todos. "Las familias cántabras quisieron que se abriera un tiempo de debate pero la administración ha hecho oídos sordos, aceptando la propuesta del sector de docentes", denuncia.

A su juicio, si se añaden semanas de vacaciones pero no se modifican los ritmos ni la metodología, al final solo supondrá que los niños "van a estar más cargados de deberes y trabajos para entregar al final de estos días". Además, cree que este nuevo calendario supondrá "dificultades serias" para la conciliación de los padres ya que una de las semanas de descanso coincidirá con varios días laborables en noviembre.

El presidente de CECE, la patronal del sector educativo privado, en Cantabria, Javier Muñiz, ha admitido que este martes se quedaron "perplejos" al conocer la noticia porque no han consultado "ni con padres, ni con la concertada, ni con las patronales".

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