martes 22.10.2019
SANIDAD

La falta de médicos durante el verano en Cantabria satura las Urgencias de Valdecilla

Los profesionales sanitarios han notado desde mediados de julio un aumento de los casos atendidos, siendo este año muy superiores a los de épocas anteriores. Además del aumento de población propio de esta época, achacan lo que ocurre a que “no hay suficientes médicos para cubrir las vacaciones, lo que demora la asistencia” en Atención Primaria.

Las Urgencias de Valdecilla se han visto saturadas varios días
Las Urgencias de Valdecilla se han visto saturadas varios días

El número de personas que suelen pasar por las Urgencias de Valdecilla suele estar alrededor de las 500 entre todas las especialidades (adultos, infantil, obstetricia, ginecología). La cifra varía en función de la estacionalidad, registrando mayores picos en verano a consecuencia de la mayor afluencia de población a Cantabria. Pero este verano se han vivido situaciones que no se habían visto en años anteriores. Según ha podido saber este diario, en el área de adultos se ha pasado de registrar 381 incidencias a 444 en los picos de mayor trabajo, y esto no se debe únicamente a la mayor cantidad de gente que visita la región en la época estival, sino a una carencia de profesionales.

No hay suficientes médicos para cubrir las vacaciones, y eso provoca una demora en la asistencia sanitaria”, ha explicado Samuel Gómez, responsable del área de adultos de Urgencias Generales de Valdecilla. En efecto, la falta de profesionales sanitarios en la Atención Primaria supone que se “den citas tardías” para atender a los pacientes, que lo que quieren es “atención inmediata”. De ahí que recurran al servicio de Urgencias, que en Valdecilla ha llegado a registrar tiempos de espera de más de 10 horas.

Ha sido necesario abrir la conocida como área C, que contiene entre “seis y siete boxes adicionales”, con el objetivo de “disminuir las colas”

Para Gómez, “la falta de médicos en los centros de salud es agobiante”, pues muchos de los casos que atienden en el Hospital Universitario “podrían ser atendidos en el SUP y en los centros de salud”. A esto se suma que, además, este año se ha registrado “un mayor aumento de gente” que en años anteriores, notándose más “desde el día 17”.

Con todo, ha revelado que este año se ha iniciado un “sistema experimental” para lograr que las colas de pacientes sean más pequeñas, y aunque “es muy pronto” para arrojar cifras sobre el rendimiento del mismo, las primeras impresiones “son buenas”.

ÁREA C

El responsable del área de adultos ha confirmado también que ha sido necesario abrir la conocida como área C, que contiene entre “seis y siete boxes adicionales”, con el objetivo de “disminuir las colas” en un “esfuerzo por atender” a todos los pacientes. A esto se suman otras iniciativas como el “refuerzo de plantas para favorecer las altas” y una agilización del sistema de admisión.

Como ha detallado Gómez, la mayor afluencia suele producirse a partir de las 12:00 horas, y dura hasta las 22:00 horas, pero suele prolongarse durante la noche por “gente que no ha podido ser atendida”. En este sentido, ha aclarado que el sistema de Urgencias no funciona en base al orden de llegada, sino que atiende “por la prioridad de la gravedad” de los pacientes, por lo que “algunos tienen que esperar entre cinco y seis horas” en muchas ocasiones.

Respecto a los casos tratados por los profesionales de Urgencias, Gómez ha explicado que son estacionales. Mientras en invierno predominan casos relacionados con insuficiencias respiratorias, en verano “predominan traumatismos, alergias, diabéticos, accidentes de tráfico”. Casos que, como ha reiterado, no afecta únicamente a la población de Cantabria, sino a “gente de otras comunidades autónomas”.

MIEDO A DEMANDAS

La saturación vivida durante varios días en Valdecilla coincide en el tiempo con un estudio de la Organización Médica Colegial (OMC) en colaboración con las Sociedades Españolas de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), en el que se señala que casi el 90% de los profesionales de las Urgencias hospitalarias trabaja con miedo a una demanda judicial, realizando lo que se conoce como “medicina defensiva”.

Lo que resulta más llamativo es que la inmensa mayoría de los profesionales que respondieron en este estudio, cerca de 1.500, han reconocido que las pruebas diagnósticas realizadas son “de dudosa utilidad”, mientras que los tiempos de espera se alargan, en muchos casos, por “prevención ante posibles problemas legales”.

El objetivo del estudio ha sido conocer cómo repercute el riesgo de denuncia y de demanda judicial en la práctica médica de los servicios de urgencia hospitalarios, un ámbito en el que existe un contacto muy directo con el paciente que llega en circunstancias muy particulares para recibir asistencia sanitaria inmediata.

En este sentido, el documento arroja también un dato revelador: el 88% de los encuestados no se sienten protegidos por las estructuras hospitalarias/sanitarias de los problemas legales que pudieran tener con los pacientes, y tampoco notan el respaldo de la dirección del centro (79,1%). Asimismo, afirman desconocer las herramientas médico-legales necesarias para afrontar la mayoría de los problemas legales que se les presentan durante su labor profesional.

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