viernes 18.10.2019
CANTABRIA

Ramales, Val de San Vicente y Rasines, Ciudades Amigables con las Personas Mayores

Fragmento del cartel del proyecto
Fragmento del cartel del proyecto

En total son 17 los municipios cántabros del entorno rural los que aspiran a pertenecer a esta Red y a los que el Gobierno regional prestará apoyo técnico para que entren a formar parte de la Red: Laredo y las mancomunidades de Liébana y Peñarrubia (Cabezón de la Sal, Camaleño, Cillorigo de Liébana, Peñarrubia, Pesaguero, Potes, Tresviso y Vega de Liébana); de los Valles de San Vicente (San Vicente de la Barquera, Valdáliga y Val de San Vicente), y del Alto Asón (Arredondo, Ramales de la Victoria, Rasines, Ruesga y Soba).

La elección de estos municipios se ha basado en sus características sociodemográficas, con unas tasas de envejecimiento que superan la media del conjunto de la región, así como por la experiencia previa de sus servicios sociales de Atención Primaria en el desarrollo de este tipo de programas. También ha precisado que se han elegido municipios en ámbitos rurales y semiurbanos con una cierta proximidad a las cabeceras de comarca.

Cada uno de ellos tiene que seguir un proceso en el que la OMS establece las directrices para el reconocimiento de cada territorio, y en colaboración con el Gobierno de Cantabria se realizará un seguimiento del proyecto, examinando los progresos realizados y el plan de acción de cada municipio. Una vez superadas todas las exigencias de la OMS, se aprueba su adhesión a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

El objetivo más destacado de este programa es el de integrar el envejecimiento activo en las políticas públicas

El objetivo más destacado de este programa que impulsa el ejecutivo cántabro a través de la Dirección General de Políticas Sociales es el de integrar el envejecimiento activo en las políticas públicas, para proteger los derechos de las personas de todas las edades en base a la reciprocidad, la equidad y la interdependencia generacional.

Además, busca generar una imagen positiva de las personas mayores con el fin de apreciar sus aportaciones a la sociedad; promover su participación en proyectos personales y comunitarios para que cuenten con una calidad de vida adecuada y sostenible en la vejez; facilitar entornos propicios para promover la participación y el voluntariado; estimular la solidaridad intergeneracional, e implantar actuaciones para detectar situaciones de pobreza y exclusión, sobre todo, entre las mujeres y las personas dependientes.

Una serie de objetivos que se llevarán a cabo con la participación activa de las personas mayores durante todo el proceso, en el que contarán con el asesoramiento y el apoyo técnico que llevará a cabo un equipo de cinco profesionales, que se encargarán de diseñar, planificar, coordinar y dinamizar las actividades integradoras del envejecimiento activo en cada uno de los municipios participantes en el programa.

El programa abordará las necesidades y exigencias de las personas mayores relacionadas con los espacios al aire libre y los edificios; el transporte, la vivienda, el respeto social, la participación social, la comunicación y la información, el trabajo y la participación ciudadana, y los servicios sociales y la salud.