sábado 11.07.2020
LIBERTADES

Un secretario de Estado de Cultura de la época de Aznar dice que “con Franco había más libertad de pensamiento que ahora”

De Cuenca dice “no creer en la igualdad” porque para él “solo existe una igualdad: la igualdad ante la ley” y “todo lo demás son zarandajas”.

Luis Alberto de Cuenca
Luis Alberto de Cuenca

"Estoy absolutamente seguro de que antes había mucha más libertad de pensamiento entre la gente, no digo ya solo en los 80, sino con Franco, porque la corrección política lo ha impregnado todo con sus cadenas, imposiciones y actitudes dictatoriales", ha señalado en una entrevista con Europa Press el poeta y secretario de Estado de Cultura de 200 a 2004, en la época de Gobierno de José María Aznar (PP).

De Cuenca ha reunido en 'Se aceptan cheques, flores y mentiras' parte de sus poemas más reconocidos, una compilación que aborda temas como el amor o la corrección política, de la que el autor cree que ha "invadido" la sociedad actual. El poeta cuenta precisamente con un poema en el libro titulado 'Political incorrectness' (Incorrección política), en el que asegura "no creer en la igualdad". "Es que para mí solo existe una igualdad: la igualdad ante la ley. Todo lo demás son zarandajas", ha zanjado.

Por ejemplo, ha explicado "no simpatizar en principio" con las cuotas para la igualdad de género, ya que entiende que la sociedad "tiene sus propios mecanismos para corregirlo". "Si hay que echar mano de ellas porque evidentemente se necesita y no hay manera de que haya igualdad entre hombres y mujeres, pues habrá que usarlas, pero siempre como último recurso", ha defendido. "Creo que entre la mujer y el hombre no hay ninguna diferencia en cuanto inteligencia y capacidades y seguramente en el futuro veremos academias con más mujeres que hombres, porque la desigualdad se está corrigiendo. Pero es necesario que sean los propios méritos los que igualen, no que el hecho de pertenecer a un sexo determinado sea una patente de corso para que te den premios", ha explicado.

Preguntado sobre los casos de abusos que están siendo denunciados recientemente en el mundo cultural, el poeta se ha mostrado "totalmente en contra aprovecharse de una posición preeminente para abusar", si bien ha pedido analizar los hechos "no de una manera santurrona, sino crítica". "¿Por qué por ejemplo la víctima no lo denunció en su momento y sí 30 años después? Quizás porque ha llegado la hora de desvelar algo que antes no había ocasión o quizás porque también sacó réditos de ese asalto a su intimidad", ha cuestionado.