Jueves 23.05.2019
INDUSTRIA

Sniace pierde anticipadamente a su “único socio rentable”

La sociedad Lignotech Ibérica ha decidido dar por terminado el acuerdo de cooperación en el plazo de dos años, algo que los sindicatos consideran “muy serio” ya que sin la lignina que procesa, fundamental para la empresa del Besaya, “tendría que cerrar la fábrica”.

El "único socio rentable" de Sniace pone fin a su relación con la empresa
El "único socio rentable" de Sniace pone fin a su relación con la empresa

La sociedad Lignotech Ibérica S.A. ha anunciado su intención de dar por terminado anticipadamente, en el plazo de dos años -esto es, el 25 de octubre de 2019- el acuerdo de cooperación suscrito con el Grupo Sniace relativo al suministro de lignina, cuyo procesamiento es fundamental para la factoría del Besaya.

De hecho, fuentes sindicales han asegurado a Europa Press que se trata de un hecho "muy serio" para el futuro de la fábrica de Torrelavega por el doble motivo de que Lignotech "era el único socio rentable que tenía Sniace dentro del complejo" y porque "o viene otra empresa, o Sniace tiene que procesar esa lignina y no está en condiciones de hacerlo".

Las mismas fuentes han subrayado que este residuo derivado de la cocción de la madera debe procesarse necesariamente "porque sino, tendría que cerrar la fábrica, que no puede estar sin procesamiento de lignina".

"Sniace, sin nadie que le procese la lignina, lo tiene muy mal porque ¿qué hace con ella?", han insistido fuentes sindicales

En su comunicación de este hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Sniace explica que este miércoles, día 25, ha recibido la comunicación de la decisión adoptada por el consejo de administración de Lignotech Ibérica -sociedad participada indirectamente por Sniace en un 40% y por el Grupo noruego Borregaard en un 60%- manifestando su intención de dar por terminado anticipadamente el acuerdo de cooperación suscrito entre ambas relativo al suministro de lignina por parte del Grupo Sniace a Lignotech.

Al respecto, el Grupo Sniace considera que la citada comunicación "no es ajustada a derecho" y que, por lo tanto, "carece de eficacia para provocar la resolución anticipada del citado acuerdo".

No obstante, asegura en su comunicación a la CNMV que, aún en el supuesto de que finalmente se produjese la terminación del acuerdo, el Grupo Sniace "cuenta con la posibilidad de buscar alternativas al mismo".

Pese a esta afirmación del Grupo, fuentes sindicales han insistido en la importancia de que "el único socio rentable" de Sniace se vaya, si bien reconocen que "había problemas con los noruegos desde hace tiempo, muchas discrepancias".

"Sniace, sin nadie que le procese la lignina, lo tiene muy mal porque ¿qué hace con ella?", han insistido.

Desde junio de 2013 a octubre de 2016 Lignotech ha tenido que importar esta materia de otros países para continuar su producción, sumando pérdidas, a la espera de la reapertura

Pese a ser un residuo contaminante, la lignina es un subproducto que se emplea en la construcción.

TRES AÑOS DE PÉRDIDAS

Según han informado a Europa Press fuentes conocedoras del tema, durante los tres años que ha estado parada Celltech (la fábrica de celulosa de Sniace que suministra las ligninas), desde junio de 2013 a octubre de 2016, Lignotech ha tenido que importar esta materia de otros países para continuar su producción, sumando pérdidas, a la espera de la reapertura.

Y ahora acumula un stock debido a la situación que atraviesa el mercado mundial de este subproducto, que está en horas bajas.

A este inmovilizado se suma el precio que "impone" Sniace a su socio, "muy caro para cómo está el mercado", y que ha hecho a Borregaard entrar en "números insostenibles" e "inviable el negocio". "Hay una guerra de precios", han asegurado.

Ante estos hechos, Lignotech se ha acogido a una de las cláusulas del acuerdo con Sniace que establece la posibilidad de dar por terminado el acuerdo anticipadamente si lo notifica con dos años de antelación.

A partir de 2018 Sniace debe empezar a pagar la deuda ordinaria y privilegiada de 80 millones de euros en los próximos ocho años.