sábado 30.05.2020
MEDIO AMBIENTE

La Cumbre del Clima aprueba un acuerdo que pide aumentar en 2020 la ambición para reducir emisiones de CO2

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en la revisión del preacuerdo en la Cumbre del Clima
La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en la revisión del preacuerdo en la Cumbre del Clima

La XXV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático (COP25) ha aprobado, finalmente, un acuerdo que recoge los tres temas para los que Chile pidió ayuda de facilitación a España, que incluyen la ambición climática, los mecanismos de pérdidas y daños y la financiación. Por el contrario, finalmente las partes no han conseguido acordar la regulación de los mercados globales de carbono (Artículo 6), el único precepto que queda por desarrollar del libro de reglas del Acuerdo de París. En su lugar, se han emplazado a trabajar en el diseño de mecanismos de mercado en la próxima COP (Glasgow) para evitar la doble contabilidad, servir a la ambición del Acuerdo de París y garantizar la integridad ambiental del sistema.

Los Estados deberán presentar a lo largo del año próximo sus nuevos compromisos nacionales de reducción de emisiones

Respecto que sí se han consensuado, el documento final 'Chile-Madrid Tiempo para la Acción' pide a las partes a aumentar su ambición climática en materia de reducción de emisiones en el año 2020, de acuerdo con la recomendación científica de limitar el crecimiento de la temperatura global a 1,5ºC, con el objetivo de luchar contra la "emergencia climática". Por lo tanto, los Estados deberán presentar a lo largo del año próximo sus nuevos compromisos nacionales de reducción de emisiones.

Durante el plenario que ha comenzado cerca de las 10:00 horas, Brasil estuvo a punto de echar por tierra el acuerdo por su oposición a incluir dos artículos, el 30 y el 31, relativos al papel de los océanos y de los suelos. Tras un intenso debate, en el que todos los países que intervinieron subrayaron la importancia de estos dos artículos y la moderación y equilibrio de su redacción, así como el esfuerzo que ha supuesto en las dos semanas de negociaciones, Brasil aceptó mantener lo relativo a suelos pero no océanos y, finalmente, en una nueva ronda de debate en la que incluso se opuso a su postura su vecino Argentina, el país presidido por Jair Bolsonaro aceptó mantener el texto final "en consideración" de Tuvalu e Indonesia.

La temperatura global podría superar los 3ºC de incremento

El texto expresa la "urgente necesidad" de aumentar la ambición de los compromisos nacionales de reducción de emisiones para luchar contra el cambio climático en 2020, de acuerdo con el calendario que en 2015 fijó el Acuerdo de París y expresa que esos nuevos compromisos deben superar la actual brecha que existe con los actuales, con los que la temperatura global podría superar los 3ºC de incremento. En ese sentido, reivindica la coherencia de la ambición de los países con lo que pide la ciencia y lo que la población mundial exige en las calles y reconoce también la acción climática del resto de actores no gubernamentales a las que anima a incrementar y generalizar estrategias compatibles con el clima.

También, el documento compromete a los países a trabajar y a profundizar en las respuestas contra los daños "irreversibles" que provoca el cambio climático en los países más vulnerables en el marco del Mecanismo de Varsovia de Pérdidas y Daños e incluye también un nuevo plan en materia de género que permitirá en el futuro dar respuesta a los efectos del cambio climático que son desiguales para las mujeres y niñas.

En la madrugada la presidenta chilena de la COP25, Carolina Schmidt, pidió la facilitación de la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, para desbloquear esta cuestión, así como el Mecanismo de Varsovia para compensar las pérdidas y daños y la financiación.

CIERRE EN FALSO

Pero el acuerdo no ha provocado una respuesta positiva entre los asistentes. El colaborador habitual de eldiariocantabria, Jesús Antonio Rodríguez, que ha asistido a la COP-25, señalaba al término de la Cumbre que la rueda de prensa ofrecida por Andrés Landereche y Alexander Saier, coordinadores chileno y estadounidense respectivamente, ofreció respuestas de "molde previamente diseñado" que indicaban una ausencia de "postura solidaria medioambiental". "Es urgente esperar, "ánimo transversal", "reuniones bilaterales", "esperar a nueva sesión plenaria", "falta de consensos" o "antedecentes difíciles" fueron algunas de las respuestas en lo que Rodríguez califica de "colección de estereotipos". Como detalle, el colaborador señala que previamente a la rueda de prensa, los asistentes y organizadores de cada instalación abandonaban el pabellón de Ifema en lo que califica de "cerrazón inicial de los países desarrollados opuestos a flexibilizar sus posturas".

"Aparentemente, algunos como Australia, China, India, EE.UU. y Arabia Saudita, este último junto al resto de los Países del Consejo del Golfo, tuvieron una reunión a puerta cerrada en el Pabellón de dicho Consejo, el pasado día 11, presidida por el Ministro de Energía Saudí, en la qué bien se pudo tratar dicho tema restrictivo", ha recordado Rodríguez, para quien el "previsto azaroso final" venía precedido de la postura "beligerante" de países como Rusia o Brasil, que "persistieron hasta altas horas de la madrugada en mantenerse con sus emisiones hasta 2023" y "sin ánimos de sentarse a negociar antes de dicha fecha".

Asimismo, el colaborador ha subrayado la poca confianza entre los asistentes respecto a los excedentes de derechos en el "eventual mercadeo de déficits o superávit" de sus propias emisiones ante "el mejor postor" ante lo que denomina como "doble contabilidad" o "ventas y servicios no contabilizados". Y es que "la realidad económica del sistema de los enriquecimientos injustos" ha vuelto a estar sobre la mesa "con toda virulencia", según ha señalado Rodríguez, cada uno de los participantes "alegando sus irrenunciables situaciones con hechos dañinos medioambientales".

"Nos ofrecen otra solución de nuevas rondas de negociaciones y cerrar un borrador aun no estudiado que combata con más eficacia las emergencias climáticas", ha finalizado, preguntándose si se habrá avanzado "lo suficiente de aquí a COP-26 en Glasgow".

TERESA RIBERA: EL MANDATO ES "CLARO"

Teresa Ribera ha destacado que el mandato "es claro" y los países deberán presentar sus contribuciones nacionales más ambiciosas que la actuales en el año próximo. "Es importante responder a las demandas de la gente y de la Ciencia, y comprometernos a hacer más y más rápido", ha insistido.

"Se ha iniciado una nueva etapa que requiere de más acción y de más actores", afirma Ribera

En el resultado final queda expresado que todos los actores deben hacer más y hacerlo más rápido contra la emergencia climática y según ha manifestado la ministra española, este documento es "la base" que permite actuar "ya". "El tiempo de la acción es ahora", ha sentenciado al tiempo que considera que las Cumbres del Clima ya no son solamente un foro para establecer las reglas, sino que en Madrid se ha iniciado una nueva etapa que "requiere de más acción y de más actores". Por ello, celebra que el resultado de la cumbre "refleja" lo que se pretendió con el Acuerdo de París. "Está ocurriendo: los diferentes sectores están pasando a la acción. Buena parte de ellos han venido a mostrar por qué quieren asociarse al proceso de descarbonización, formar parte de él y lograr que vaya más rápido", ha destacado la ministra.

Por otro lado, fruto de esta COP es la Red de Santiago, que permitirá "catalizar" la asistencia técnica de organizaciones y expertos a estos países vulnerables, con el fin de mejorar su capacidad para responder a los efectos del cambio climático. Precisamente esta era una de las reclamaciones de los pequeños Estados. En cuanto al plan de acción de Género, otra de las cuestiones controvertidas de estas dos semanas, el texto señala que se desarrollarán medidas para dar respuestas al efecto desigual del cambio climático en mujeres y niñas, y promover su papel como agentes del cambio. El plan se revisará en 2025.

El documento final aprobado reivindica el papel del conocimiento científico como eje principal que ha de orientar las decisiones en materia de cambio climático y para aumentar la ambición de los países y el resto de actores, al tiempo que agradece la aportación del Panel de Expertos de Cambio Climático de la ONU (IPCC) así como sus informes especiales publicados en el último año, sobre suelo y océanos. "Aún en contextos globales complejos, la COP25 no ha dejado caer la agenda climática en un momento fundamental para la implementación del Acuerdo de París. Al contrario, ha hecho exhibición de un multilateralismo activista", ha agregado.

Otro de los compromisos alcanzados, en respuesta a los informes especiales del IPCC, es que en el mes de junio de 2020 se celebrará un diálogo de océanos y otro de suelos. El texto reconoce también el papel de las soluciones basadas en la naturaleza para intentar cumplir el objetivo de 1,5ºC.

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