Jueves 20.06.2019
TERRITORIO

La Audiencia Nacional da la razón a Cantabria y confirma el actual deslinde entre Guriezo y Trucíos

Valle de Guriezo
Valle de Guriezo

Cantabria ha vuelto a ganar una nueva batalla a Vizcaya por el deslinde entre Guriezo, uno de los 102 ayuntamientos que integran la comunidad, y el de Trucíos/Turtzioz, en Vizcaya, al confirmar la Audiencia Nacional la colocación realizada en 2013 de los mojones que fijan la frontera entre ambos al no apreciar "ningún error".

En sentencia de 4 de julio de 2018, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Audiencia desestima el recurso contencioso-administrativo presentado por el Ayuntamiento de Trucíos contra la colocación de los 'mojones' y en el que eran parte demandada tanto la Administración General del Estado, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Guriezo.

Este es un nuevo episodio en la tradicional 'guerra fronteriza' que mantienen desde hace años Cantabria y Vizcaya por este deslinde y que ha llegado hasta los tribunales.

El Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Guriezo pidieron la desestimación del recurso de Trucíos, como finalmente así ha sido

REABRIR EL DEBATE

De hecho, en la sentencia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo (Sección Quinta) de la Audiencia señala que el ayuntamiento recurrente alude a la operación material de colocación de los 'mojones' de forma "meramente instrumental" y cree que, en lo que realidad pretende, "no es sino volver a reabrir un debate resuelto judicialmente" que es, el deslinde, en sí mismo, entre ambos municipios, con el que Trucíos no está de acuerdo.

De hecho, este ayuntamiento ha recurrido en varias ocasiones a los tribunales para mostrar su oposición con el deslinde fijado.

CONFLICTO

En 2003, por una orden del Ministerio de Administraciones Públicas, se fijó el expediente de deslinde entre estos dos municipios pero fue recurrido por los gobiernos vasco y cántabro, la Diputación de Vizcaya y los dos ayuntamientos afectados, y finalmente la Audiencia Nacional anuló dicha orden y estableció los límites jurisdiccionales conformes a un acta de deslinde de 1739, una sentencia que fue confirmada en casación en 2008, año en el que se aprobó el deslinde entre estos dos municipios.

En ejecución de esta sentencia, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) realizó en 2011 un informe que concretaba la colocación de cada uno de los mojones a los que hacía referencia el acta de 1739, si bien desde el Ayuntamiento se promovió un incidente de ejecución de la sentencia discutió la fijación de estos mojones pero éste fue desestimado por la Audiencia Nacional en dos ocasiones.

Fue en octubre de 2013 cuando se realizaron las operaciones materiales de la colocación de estos mojones de delimitación entre ambos municipios, ante lo que recurrió el Ayuntamiento, primero en reposición, donde fue desestimado, y luego ante la Audiencia Nacional, que es la que resuelve ahora, volviendo a fallar en contra de dicho Consistorio.

En esta nueva sentencia, que tampoco es firme ya que contra ella cabe recurso de casación, la Sala muestra su desacuerdo con los argumentos del Ayuntamiento, que afirmaba que la fijación de dichos mojones "no coincide" con la establecida en la línea de deslinde de 1739 y criticaba que no se habían dado respuesta a las objeciones del Consistorio de Trucíos. Sin embargo, la Sala no aprecia "ningún error" en la operación material.

Además, el Consostorio señalaba que no se había cumplido con lo establecido en la Constitución sobre la necesidad de aprobar una ley orgánica para aprobar cualquier alteración de límites provinciales. Y es que, según la Sala, no ha habido tal modificación. "La operación atacada se limita a la colocación material de unos hitos marcados con anterioridad", afirma.

Tanto el abogado del Estado, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Guriezo pidieron la desestimación del recurso de Trucíos, como finalmente así ha sido.

De hecho, el Ejecutivo regional alegó una causa de inadmisibilidad del mismo alegando que aludía a cosa ya juzgada, como era el deslinde, pero la Audiencia no admitió este argumento al recordar que lo que recurría era la operación material de colocación de los mojones.

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