lunes 16.12.2019
POLÍTICA

Cantabria reacciona al preacuerdo de Sánchez e Iglesias: PSOE y UP lo celebran, las derechas lo critican y el PRC esgrime el ‘papeluco’

De izquierda a derecha, Pablo Zuloaga (PSOE), Luis del Piñal (Unidas Podemos), Miguel Ángel Revilla (PRC), María José Sáenz de Buruaga (PP) y Félix Álvarez (Cs)
De izquierda a derecha, Pablo Zuloaga (PSOE), Luis del Piñal (Unidas Podemos), Miguel Ángel Revilla (PRC), María José Sáenz de Buruaga (PP) y Félix Álvarez (Cs)

Las fuerzas políticas de Cantabria han reaccionado hoy de forma desigual al preacuerdo para desbloquear la formación de un Gobierno de coalición en España que han anunciado hoy mismo el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias: desde la satisfacción de las fuerzas firmantes, PSOE y Unidas Podemos, hasta las críticas de las tres derechas –PP, Cs y los ultraderechistas de Vox– pasando por el PRC, que ya había avanzado que apoyará la investidura de Sánchez si el candidato vuelve a asumir las reivindicaciones del acuerdo –el conocido papeluco– firmado en mayo, tras el 28A. Este acuerdo del PSOE con el PRC contempla el compromiso de Sánchez con el impulso a infraestructuras de competencia estatal en Cantabria –como las conexiones ferroviarias con Bilbao y de Alta Velocidad con Madrid– y la mejora y modernización de las Cercanías Ferroviarias y de la Red de Carreteras del Estado en la comunidad autónoma, así como a saldar la deuda de las obras del Hospital Valdecilla y colaborar en el desarrollo de la base logística de La Pasiega.

Zuloaga: “Sánchez se comprometió a buscar una solución al bloqueo institucional y así lo ha hecho”

El secretario general del PSOE de Cantabria y vicepresidente autonómico, Pablo Zuloaga, ha considerado que el preacuerdo es “un primer paso a la solución de la gobernabilidad” de España, “tan necesaria” también “para el futuro de Cantabria”. Zuloaga ha destacado que Sánchez “se comprometió a buscar una solución al bloqueo institucional y así lo ha hecho”, cumpliendo con su palabra de “trabajar para conformar un Gobierno progresista de coalición que sitúe a España como referente de la protección de los derechos sociales en Europa, tal y como la ciudadanía lo han decidido en las urnas”. Además, ha recordado que aunque “todas las líneas de colaboración están abiertas”, en las negociaciones para conformar el Gobierno no se incluía al PP ni a Vox, a los primeros porque “ellos mismo se autoexcluyeron diciendo que no apoyarían ninguna forma de Gobierno de Pedro Sánchez” y a los segundos “por cuestiones ideológicas”.

Del Piñal: “Estamos ilusionados por la posibilidad de cambio que abre a la ciudadanía de Cantabria”

Por parte de Unidas Podemos, su cabeza de lista al Congreso en las generales del 10N, Luis del Piñal, ha declarado a este diario que en la formación están “contentos” por el preacuerdo alcanzado e “ilusionados por la posibilidad de cambio que abre a la ciudadanía de Cantabria”. “Sabemos que mucha gente, incluidos nosotros mismos, habría preferido que se hubiera firmado hace unos meses, pero nunca es tarde para enmendar errores”, ha considerado Del Piñal, que ha confiado en que “otras fuerzas se unan al preacuerdo facilitando la investidura” para que “por fin, eche a andar un Gobierno en España”.

En cuanto a las derechas, la presidenta del PP de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, se ha preguntado “para qué tantos meses de parálisis y bloqueo” y “para qué la repetición electoral”, para responderse que con el preacuerdo “Sánchez podrá dormir tranquilo, pero los españoles no”, mientras que el portavoz de Ciudadanos Cantabria, Félix Álvarez, ha considerado que “todo estaba preparado” y ha ironizado con que Sánchez ha pasado “de no poder dormir con Iglesias a compartir el colchón de la Moncloa”. Vox Cantabria no se ha pronunciado, pero el presidente del partido ultraderechista a nivel estatal, Santiago Abascal, ha asegurado que “el PSOE se abraza al comunismo bolivariano”.

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Sánchez e Iglesias piden "generosidad" al resto de las fuerzas para poder sumar los apoyos necesarios para la investidura

Sánchez e Iglesias han anunciado hoy el preacuerdo para desbloquear la formación de un Gobierno de coalición en España basado en la "lealtad" y para cuatro años y han pedido "generosidad" al resto de las fuerzas políticas para poder sumar los apoyos necesarios para la investidura. Sánchez e Iglesias han firmado en el Congreso de los Diputados un documento con las bases de este acuerdo, que desarrollarán en las próximas semanas, en las que también se decidirá la estructura del Gobierno y su composición. Sobre esta última cuestión, Sánchez ha precisado que el Ejecutivo se conocerá tras la investidura y que hay "voluntad de aprovechar los perfiles más idóneos para las tareas de gobierno". El presidente del Gobierno en funciones ha precisado que el acuerdo nace para abrirse a otras fuerzas políticas para lograr una "mayoría viable y sostenida" y para ello abrirá una ronda de contactos con el resto de los grupos políticos.

En su breve declaración de hoy en el Congreso, Sánchez ha destacado que Iglesias y él llegan a esta firma tras dos elecciones generales y ha apuntado que a las formaciones políticas les correspondía ahora traducir la voluntad de los electores "y superar la situación de bloqueo". "El acuerdo no fue posible tras las anteriores elecciones aunque estuvimos cerca de poder lograrlo", ha indicado el presidente en funciones para luego reconocer que son conscientes de la decepción que esto supuso entre los votantes progresistas. Tras esto, ha incidido en que el proyecto político que arranca hoy es "tan ilusionante que supera cualquier tipo de desencuentro de anteriores meses" entre PSOE y Unidas Podemos, y que ahora el compromiso del PSOE es el de lograr "un Gobierno progresista sí o sí". Por su parte, Iglesias –que será vicepresidente del Gobierno de coalición una vez que se logren los apoyos necesarios para la investidura de Sánchez, según han confirmado a Europa Press fuentes conocedoras del acuerdo– ha agradecido a Sánchez su generosidad y disposición para constituir un Gobierno con Unidas Podemos y ha pedido "dejar atrás cualquier reproche". Ha destacado también que este Gobierno será progresista y aunará "la experiencia del PSOE y la valentía de Unidas Podemos". "Es tiempo de dejar atrás cualquier reproche y trabajar codo con codo en la tarea ilusionante que tenemos por delante", ha añadido Iglesias. En su intervención posterior a la firma del acuerdo, el líder de Unidas Podemos ha señalado que el nuevo Ejecutivo debe trabajar "por el diálogo para afrontar la crisis territorial y por la justicia social como la principal vacuna frente a la extrema derecha". "Para nosotros es un verdadero honor poder trabajar desde dentro del Gobierno del país para mejorar la vida de nuestros compatriotas, pudiendo empezar así a cumplir el objetivo con el que nacimos", ha señalado Iglesias, que tanto en la campaña de abril como en la de noviembre no cejó en su empeño de exigir conformar un Gobierno de coalición.

El pacto podría recabar el apoyo del diputado del PRC, José María Mazón, que ya firmó el ‘papeluco’ con Sánchez en mayo

El pacto entre el PSOE y Unidas Podemos para un gobierno de coalición que han firmado hoy Sánchez e Iglesias parte con 155 votos en el Congreso y para superar la sesión de investidura necesitaría sumar a otras fuerzas. Una de las posibilidades es el apoyo de PNV, Más País, PRC, Teruel Existe y Nueva Canarias, más la abstención de los soberanistas de ERC y BNG. Según establece la Constitución, para ser investido presidente se necesita mayoría absoluta –176 síes– en la primera votación o mayoría simple –más votos a favor que en contra– en la segunda. Esa mayoría absoluta exigiría a PSOE y Unidas Podemos sumar a sus 155 diputados un total de 21 votos, lo cual parece muy improbable ya que se trataría de añadir a formaciones que se han declarado antagónicas entre sí. A la vista de las posiciones marcadas en campaña, el pacto de PSOE y Unidas Podemos podría recabar el apoyo del diputado del PRC, José María Mazón, que ya firmó el papeluco con Sánchez en mayo; de los tres representantes de Más País y Compromís, proclives a un Gobierno progresista; de los siete votos del PNV, que no han ocultado su disposición a negociar; del diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, que ya fue socio del PSOE en 2016; y del diputado de Teruel Existe, que quiere facilitar la gobernabilidad. Con todos ellos ya sumarían 168 escaños, a sólo ocho de la mayoría absoluta, y desde ahí sería factible superar la investidura gracias a la abstención de otras formaciones. Es ahí donde podría entrar el diputado del BNG, que quiere desbloquear la situación y que reclamará compromisos con la agenda gallega; o incluso los 13 de ERC y los cinco de EH Bildu. La abstención de Ciudadanos es otra opción, pero resultaría insuficiente si todos los independentistas votan en contra.

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