domingo 12.07.2020
POLÍTICA

Jaque a la dama

El cese de Ramón Ruiz como consejero de Educación supone cambiar la mano derecha de la vicepresidenta y anterior secretaria general del PSOE, Eva Díaz Tezanos, lo que la deja en una situación de debilidad de cara a continuar en el Gobierno, sobre todo con los posibles cambios dentro de su Consejería.

Los cambios en el Gobierno que quiere hacer Zuloaga y que apoya Pedro Sánchez se producen en pleno comienzo del curso político y del diseño de los presupuestos para el próximo año, que volverán a necesitar de pactos con otros partidos.

La vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos. Foto: Archivo El Socialista
La vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos. Foto: Archivo El Socialista

Las palabras del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, del pasado sábado no dejan lugar a dudas. El líder socialista en la comunidad es Pablo Zuloaga, y como tal tiene el apoyo de Ferraz para hacer y deshacer lo que considere conveniente. Esto se traduce en que el Gobierno regional verá cambios más pronto que tarde en las consejerías de Ramón Ruiz y de Eva Díaz Tezanos fundamentalmente, algo anunciado por la dirección socialista y una consecuencia directa de las tensiones internas en el PSOE cántabro entre el sector ‘sanchista’ encabezado por Zuloaga y los que apoyan a Díaz Tezanos, anterior secretaria general.

Todo apunta a que dichos cambios, al menos en un primer momento, se van a producir en dichos departamentos con los consejeros como primeras sustituciones, algo que choca con los mensajes lanzados por Zuloaga durante el verano, cuando aseguraba que serían en segundas filas y puestos muy concretos dentro de la estructura de las consejerías. Sin embargo, la lucha planteada por el sector ‘tezanista’ parece haber llevado a tomar la decisión de sustituir también a la principal representante de dicho sector de cara a contar con una mayor seguridad a la hora de aplicar las políticas que se ordenen desde Bonifaz.

Todo ello convierte a Ruiz en una ‘línea roja’ que, de ser cruzada, puede aislar a Díaz Tezanos

Y la estrategia parece clara. El anuncio de que Zuloaga se había reunido la semana pasada con Revilla para pedirle el cese de Ramón Ruiz solo tendría sentido en un contexto de dejar a Díaz Tezanos en una posición débil y difícilmente sostenible. El propio secretario general de los socialistas cántabros ha explicado en más de una ocasión, como han recordado los alcaldes que enviaron una misiva a Ferraz para que intercediera en esta crisis, que el Ejecutivo “funciona bien”, por lo que la sustitución de estos dos consejeros debe verse con perspectiva.

Durante las dos anteriores legislaturas en que PRC y PSOE gobernaron en coalición Díaz Tezanos fue consejera de Educación, mientras que Ramón Ruiz fue su mano derecha dentro del departamento, siendo la persona de confianza de la todavía vicepresidenta tanto dentro del partido (donde ha sido responsable de Política Institucional) como dentro del Ejecutivo en esta legislatura.

Todo ello convierte a Ruiz en una ‘línea roja’ que, de ser cruzada, puede aislar a Díaz Tezanos y obligarla de algún modo a abandonar su cargo, toda vez que su equipo de confianza, además del consejero de Educación, está integrado básicamente por Dolores Gorostiaga, Miguel Ángel Palacio y Ana Isabel Méndez. La primera es presidenta del Parlamento y el PSOE poco puede hacer para sustituirla. Los otros dos forman parte del equipo de Díaz Tezanos en direcciones estratégicas, que también podría caer. Según fuentes socialistas cercanas a Díaz Tezanos consultadas por este diario, el cese de Ruiz sería algo difícil de dejar pasar para la vicepresidenta.

El hecho de que el primer cambio que ha sonado en el Gobierno haya sido el de Ramón Ruiz no es, por tanto, una decisión casual, sobre todo si se tiene en cuenta que el curso escolar comienza el 7 de septiembre y que durante los próximos meses se va a trabajar en la convocatoria de unas oposiciones docentes para Secundaria. El propio consejero ya apuntó en la que, irónicamente, dijo que podía ser su “última rueda de prensa”, que cambios como este en estos momentos podían poner en riesgo el trabajo realizado y la estabilidad del departamento.

Sin embargo, el foco de la dirección del PSOE parece puesto, más bien, en la vicepresidenta. Ese objetivo explicaría también el primero de los cambios realizados por Zuloaga en el Grupo Parlamentario, donde Silvia Abascal, afín a Díaz Tezanos, ha sido sustituida por Víctor Casal, el diputado autonómico más próximo a los ‘sanchistas’.

Revilla lo único que ha reclamado es que se garantice la estabilidad, por lo que, en principio, no se opondría a los cambios

TRAYECTORIA

Esta situación convulsa alcanza su punto álgido en pleno comienzo del curso político, el tercero de esta legislatura, y viene arrastrándose desde que Zuloaga decidiera presentarse a las primarias socialistas contra la candidatura de Tezanos. Desde ese momento, la tensión entre ambos grupos socialistas ha ido creciendo a través de un cruce casi constante de reproches, propuestas y acusaciones (algunas más veladas que otras) sobre la ruptura de la unidad en el partido. La imagen de la división la dio el Día de Cantabria del pasado 13 de agosto, donde los miembros socialistas del Gobierno se hicieron una foto y los representantes del partido se hicieron otra.

La victoria de Zuloaga por 167 votos, lejos de asentar la tan deseada estabilidad, ha provocado si cabe más polémica, sobre todo por la ausencia de representantes de la candidatura de Díaz Tezanos en los órganos de dirección del PSOE cántabro, donde el nuevo secretario general se ha rodeado de personas de su completa confianza, algo que ha sido calificado por representantes ‘tezanistas’ de “purga”.

Ni siquiera el mes de agosto, tradicionalmente calmado en lo que a política se refiere, ha impedido que la crisis se haya acrecentado en el seno socialista, con informaciones sobre posibles salidas y con las consecuentes reacciones de uno y otro bando.

La crisis abierta tras el Congreso regional de finales de julio ha repercutido en la estabilidad del Gobierno regional, donde los socialistas gobiernan con los regionalistas, y es lo que ha llevado a Pedro Sánchez a asegurar a Revilla que los cambios, sean los que sean, irán “en pro de la estabilidad del Gobierno y de su impulso”. Y es que, como dijo el ex secretario general de Podemos Cantabria, Julio Revuelta, en una entrevista en eldiariocantabria, "Revela reina, pero es Díaz Tezanos la que gobierna", por lo que su cese podría abrir un importante cisma en el Ejecutivo.

PACTO DE GOBIERNO

Y mientras todo esto se mueve dentro del PSOE de Cantabria, el PRC espera y asiste como un espectador más al desenlace. Revilla lo único que ha reclamado tanto a Zuloaga como a Sánchez es que se garantice la estabilidad, por lo que, en principio, no se opondría a los cambios que plantee la dirección socialista regional. Al fin y al cabo, como ha recordado en varias ocasiones, el pacto ha sido entre partidos, no entre personas, por lo que pase lo que pase en principio ese acuerdo se mantiene.

Pero el problema de la convulsa situación interna dentro del PSOE, de no resolverse rápido, podría afectar al funcionamiento del Ejecutivo. Como han desvelado varios consejeros, entre ellos Ramón Ruiz, el bipartito ya está trabajando en el presupuesto del próximo año, y necesitará de nuevo del apoyo de otros partidos para poder sacarlo adelante, por lo que si los cambios se alargan demasiado podrían terminar afectando a las negociaciones.

Curiosamente, la situación del resto de partidos en Cantabria no es mucho mejor que la del PSOE. Por un lado, el PP tiene una rebelión entre sus parlamentarios y en buena parte de sus afiliados. La victoria de María José Sáenz de Buruaga sobre Ignacio Diego fue mucho más ajustada que la de los socialistas (apenas cuatro votos), lo que ha provocado que la votación haya terminado en los tribunales por presuntas irregularidades, amaño de votos y otros delitos.

Ciudadanos directamente ha perdido a uno de sus diputados. Juan Manuel Carrancio, junto a otros representantes del partido naranja en Cantabria, abandonaron las siglas denunciando que no representaba los mismo que en el momento de su ingreso, por lo que ahora mismo en el Parlamento es diputado no adscrito.

Por último, Podemos ha vivido una convulsa situación interna que todavía debe solventarse, con la marcha de Revuelta y con el anuncio de unas primarias extraordinarias en el Consejo Ciudadano Autonómico.

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