lunes 13.07.2020
POLÍTICA

La lucha contra la despoblación en Cantabria comienza en Europa

La Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo presenta una iniciativa para fijar la población en el mundo rural, facilitar las inversiones de las políticas de cohesión y promover una mayor coordinación de instituciones locales, regionales y europeas.

El eurodiputado español socialista, Sergio Gutiérrez, durante la presentación del informe sobre la despoblación
El eurodiputado español socialista, Sergio Gutiérrez, durante la presentación del informe sobre la despoblación

España, al igual que muchos países de Europa, viene sufriendo durante las últimas décadas un problema de despoblación, concentrándose el grueso de los habitantes en las ciudades y abandonando las zonas rurales, a lo que se suma en muchas ocasiones el envejecimiento y la baja natalidad. Cantabria, en concreto, es una de las regiones que más lo sufren. En un intento de imponer una “igualdad de oportunidades vivan donde vivan”, la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo ha presentado este martes un informe en la Comisión de Desarrollo Regional sobre el despliegue de los instrumentos de la política de cohesión que deben afrontar los países para hacer frente al cambio demográfico

El encargado de exponer los puntos básicos de dicho informe ha sido el diputado socialista Sergio Gutiérrez, quien ha sustituido a la ponente Iratxe García al tener que estar presente en la votación del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso como nueva portavoz de la delegación europea, y que ha destacado la necesidad de garantizar tres objetivos para que esta iniciativa tenga éxito. Por un lado, “fijar la población” independientemente del lugar en el que viva; por otro, “facilitar las inversiones” y, por último “promover la igualdad de oportunidades” sea donde sea.

Gutiérrez ha defendido un aumento de la “eficacia de diferentes fondos europeos” y una “política de cohesión” que perdure a partir de 2020

En este sentido, Gutiérrez ha abogado por varias líneas de actuación, entre las que destaca un aumento de la “eficacia de diferentes fondos europeos” y una “política de cohesión” que perdure a partir de 2020. La presentación de este proyecto conlleva ahora un plazo de casi 10 días, hasta el 29 de junio, para presentar enmiendas. La aprobación definitiva se producirá a finales de año, pero no se pondrá en marcha hasta 2021.

Para poder lograr los objetivos, el socialista ha defendido que es necesaria una “mayor coordinación de las instituciones y de los instrumentos” y “corregir algunos programas”,  entre los que ha destacado el de las ciudades inteligentes, pues hablar de este tipo de proyectos supone, a su juicio, “excluir a los pueblos inteligentes”.

Se trata, en definitiva, de “evitar discriminaciones”. “Verlo como un problema transversal es lo más importante”, ha defendido durante su intervención, a la que han seguido la de los ponentes fantasmas y la de otros miembros de la Comisión de Desarrollo Regional.

“Es necesario que la política europea se fije más en este problema, en fijar la población y en la igualdad de oportunidades”, ha defendido Gutiérrez a la salida de la Comisión. Y esto se debe traducir en un “compromiso y financiación europea”. En este sentido, ha recordado que existe “una excepción con las regiones del norte, y queremos que se aplique al resto”, algo que cree que puede conseguirse.

CAUSAS Y CONSECUENCIAS

En su turno de réplica, Gutiérrez ha incidido en la necesidad de diferenciar entre causas y consecuencias de esta despoblación. Mientras que elementos como el envejecimiento o la baja natalidad las ha englobado dentro de las consecuencias, el diputado socialista ha apuntado las “bajas posibilidades del mundo rural” como la causa principal de esta problemática, ante lo que es necesario ofrecer “igualdad de oportunidades” en campos como el digital, los servicios públicos, etc.

También ha criticado las dificultades de atraer “inversiones privadas al mundo rural”, que ha calificado de “imposible”, lo que condena a que cualquier proyecto tenga capital “fundamentalmente público”. Asimismo, ha recordado que “lo más caro” no es atraer la inversión al mundo rural, sino “su mantenimiento”, sobre todo cuando se trata de territorios más lejanos y con mayor dispersidad geográfica.

ESPECIALIZACIÓN INTELIGENTE

La primera respuesta tras su exposición ha llegado de otro diputado español, Ramón Luis Valcárcel (PP), quien ha abogado por “más y mejor aprovechamiento”. A su juicio, “el cambio demográfico está agravando la tendencia de la polarización”, no solo entre el mundo rural y la ciudad, sino también entre los jóvenes y los mayores. En este sentido, ha defendido una “especialización inteligente” que permita crear “más y mejor empleo” de una forma más transversal a todas las zonas de los países miembros.

Por su parte, el liberal Ivan Jakovcic ha defendido la necesidad de que sean las administraciones locales y regionales las que actúen, y “solo cuando no puedan es cuando debe entrar la UE”. Una “lógica de la subsidiariedad” que busca, según ha explicado el croata, “involucrar a las instancias locales y regionales en los fondos”.

A este respecto, el eurodiputado socialista español ha señalado “no confundir solidaridad con subsidiaridad”. A su juicio, este es un “problema europeo y supranacional”, y aunque ha defendido que corporaciones locales y regionales tienen que “participar más” en los futuros proyectos, ha opinado que “las inversiones han de ser supranacionales”.

Cabe señalar que la intención es que los territorios aporten “mecanismos que han funcionado” en sus respectivos países y que “se puedan trasladar” a otros miembros de la UE.

El foco en los movimientos migratorios lo ha puesto el lituano Boris Rope, del partido de los verdes. Durante su intervención ha recordado que la situación en los diferentes estados “es muy dispar”, y “las brechas no se acercan con el tiempo”. En este sentido, ha destacado que los movimientos migratorios “no solo se dan dentro del país” de las zonas rurales a las urbanas, sino “entre países”. Por su parte, Rosa D’Amato, demócrata italiana, ha opinado que “más que mejorar la comunicación” de estas políticas de cohesión es necesario “mejorar la propia política de cohesión” para evitar un cambio demográfico cuyas causas, a su juicio, tienen que ver con el “envejecimiento, causas socioeconómicas y la propia estructura de la UE”.

Similares han sido las intervenciones de otros miembros de la Comisión, que han incidido en los retos que suponen el envejecimiento de la población y la baja natalidad, apostando por desarrollar políticas que den facilidades a las familias jóvenes, algo que consideran “no se refleja mucho” en el proyecto de informe.