Sábado 15.12.2018

La desigualdad en el #futbolfem

En la agenda del Racing, donde incluyen todos los partidos que juegan los diversos equipos de la entidad, no aparece el Ave Fénix Racing, algo curioso cuando es el equipo que milita en una categoría mayor.

Las mujeres “a sus labores". El "sus labores" como profesión o la asignatura de "corte y confección” son todo, por suerte, cosas de tiempos pluscuamperfectos. Aunque aún mantenemos las secuelas que nos dejaron tantos años de machismo y de desigualdad. Unas secuelas que se ven hoy en día muy patentes en el mundo del deporte, especialmente del "deporte rey", del fútbol.

En deportes como el balonmano o el baloncesto las mujeres llevan años relativamente integradas y en condiciones de igualdad, no así, en España, en el denominado "deporte rey" que siempre se ha visto tradicionalmente como de hombres, y que desde hace varias décadas empieza a ser más igualitario. Pero aún la desigualdad es enorme.

Si en España la desigualdad es enorme, imaginaros en Cantabria, una región pequeña y de mentalidad relativamente poco aperturista. 

Mi conocimiento del mundo del fútbol femenino era nulo hasta hace justo un año. Las chicas del entonces Racing Reocin jugaban a escasos dos minutos de mi casa y, tras las insistencia de mi padre, por fin en enero de 2015 me decidí a ver un partido de las verdiblancas. Desde entonces rara vez he faltado a un partido, bien sea oficial o no oficial, que las chicas del Racing han jugado en casa. 

En este escaso año he descubierto un mundo de tremenda injusticia y desigualdad. Por poner un ejemplo el Ave Fénix Racing -antiguo Racing Reocin- juega en la Segunda División del #futbolfem desarrollando un fútbol bastante vistoso. Apenas cuentan con 100-200 espectadores -la mayoría familiares-, y en la mayoría de los medios regionales se les dedica más minutos a la Tercera División Masculina -cuarta categoría o incluso a la Regional Preferente -quinta categoría-.

Muestra de esa desigualdad es que en la agenda del Racing, donde incluyen todos los partidos que juegan los diversos equipos de la entidad, no aparece el Ave Fénix Racing, algo curioso cuando es el que equipo del Racing que militaba en una categoría mayor. Otra muestra puede ser cómo en el penúltimo partido de la pasada temporada las chicas verdiblancas se jugaban la permanencia de la categoría. Un partido que llenó el campo del Municipal de Santa Ana en Tanos -lugar donde misteriosamente juegan-, pero que vergonzosamente entre la asistencia no se encontraba ninguna alto directivo del Racing. 

Lo que para mí ha representado una muestra de la mayor desigualdad en nuestra región es que el pasado domingo la cántabra Elisa del Estal -que jugó hasta enero del 2015 en el Racing- marcó con el Fundación Albacete -de Primera División- tres goles en 45 minutos. Realizó tan buen partido que el propio Diario Marca le dedicó un espacio destacando su labor, e incluyéndola en el once ideal de la jornada. Lamentablemente ningún medio cántabro de relevancia le dedicó una sola línea a Del Estal. Como tampoco se lo han dedicado a Sara Del Estal y Patricia Padilla, cántabras y jugadoras del EDF Logroño -Segunda División Femenina-, que han conseguido ganar los 13 partidos que han jugado. Sin duda algo impensable si en lugar de ser chicas fuesen chicos. 

Pero por suerte en estos años no todo son injusticias y desigualdades, y es que el trabajo desinteresado de tanta gente está dando sus frutos. Este pasado 2015 la Federación Cántabra de Fútbol que preside José Ángel Peláez creaba las selecciones sub 18 y sub 16 femenina, un acontecimiento histórico en el fútbol cántabro. Un año antes la misma federación creaba por fin la tan ansiada "Regional Preferente Femenina", una liga que este año ya cuenta con 13 equipos. Y estos dos acontecimientos son solo dos ejemplos de los diversos avances que se han realizado.

Pero pese a los avances, aún queda mucha labor por hacer. Una labor en la que deben ser partícipes la sociedad, cambiando su mentalidad, y los equipos, por un lado demostrando a la sociedad lo que es el fútbol femenino y así que acuda más publico a los partidos, y por otro lado "engordando" cada vez más las categorías inferiores. Labor por hacer les queda aún a los padres, ya que muchos "prohíben" a sus hijas practicar fútbol, labor por hacer nos queda todavía a los periodistas y a los medios de comunicación, tratando informativamente con más igualdad al fútbol femenino. Y reconocimiento máximo se merecen [email protected] presidentes de los diversos equipos femeninos, las jugadores, los padres de las jugadores, y toda la gente que lucha por que el #futbolfem tenga más igualdad.

Pero si de verdad queremos ir igualando el fútbol masculino con el femenino la mejor opción es acudir a cualquiera de los partidos que centenares de chicas juegan en los campos cántabros. 

La desigualdad en el #futbolfem
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