Miércoles 26.06.2019

Más cuento que Amancio

 Si el sistema no es ético, tiene resquicios que permiten pagar menos impuestos y enriquecerse, permite la elusión de impuestos, una forma de reducir la responsabilidad fiscal a través de herramientas legales, posiblemente lo que hay que cambiar sea el propio sistema. ​

Amancio Amaro Varela, fue un gran jugador, una figura de su tiempo, coincidió con nuestro Paco Gento, otro de los más grandes que mirando su historial merece mucho más reconocimiento, dos extremos excepcionales para los amantes de fútbol, merece la pena ver los videos que todavía circulan por internet.

Ya en el declive de su carrera tenía Amancio fama de dejarse caer en las áreas con cierta facilidad,  no había VAR para juzgar con más fiabilidad, ya se sabe que no hay juez más duro que las aficiones de otros equipos, enseguida te cuelgan el San Benito y a vivir con él, así se le adaptó aquello de "tienes más cuento que Calleja"  sustituyéndolo por su nombre. Incluso años después de su retirada se seguía diciendo de algunos jugadores que tenían mareos repentinos dentro del área del equipo contrario, aquello de "tiene más cuento que Amancio".

Actualmente hay otro Amancio mucho más famoso y rico, conocido por sus méritos empresariales, y sobre todo por la publicidad directa e indirecta que otros le hacen gratuitamente, donde está casi siempre en el candelero, otros lo quieren poner en el candelabro. Coinciden estos dos personajes en sus inicios, lo hicieron en A Coruña , son contemporáneos, cuando el futbolista empezaba a despuntar en el Depor, el empresario ya despuntaba en el mundo de los negocios de la costura.

Al Amancio empresario los comunes de los mortales solo hemos empezado a conocerle cuando ya era uno de los hombre más ricos del Planeta

Al Amancio empresario los comunes de los mortales solo hemos empezado a conocerle cuando ya era uno de los hombre más ricos del Planeta, durante muchos años se oía hablar de él, e incluso había dudas de su existencia, ya que eran escasas las pruebas gráficas del personaje. El futbolista fue famoso como se es normalmente en el deporte, en plena juventud, aunque después hizo un carrera como entrenador con menor éxito. Los Amancios de A Coruña tenían más cosas en común que su nombre.

Si aquel extremo que regateaba defensas con arte  fue pichichi en dos temporadas, internacional en muchas ocasiones, y en su tiempo el jugador mejor pagado,  el otro regateaba a los medios de comunicación, y aún actualmente estamos por ver una entrevista, una portada en esas revistas que nos enseñan los líos amorosos por fuera y la casas por dentro. Si hay alguien discreto en este sentido desde luego es Amancio Ortega.

El hecho de que nuestros políticos le hayan puesto en centro del debate políticounos para defender su mérito empresarial, los muchos puestos de trabajo que ha creado en España, más de 50.000 directos, y su mérito por ciertas donaciones a nuestra sanidad pública. Por otra parte, están los que recuerdan ciertas prácticas poco edificantes a la que someten a los trabajadores, la ingeniería financiera para pagar menos impuestos, y sobre todo aquello que nos recuerdan desde la izquierda, nadie puede ser rico solo con su trabajo. Karl Marx demostró tanto en la teoría como empíricamente  "que el operario produce un trabajo y parte del mismo no le es remunerado, se lo apropia el empresario.  Esa plusvalía es la base del aumento de la riqueza del mismo, y de la explotación que efectúa el empresario en contra del trabajador". Desde luego alguien que tiene más de 130.000 trabajadores hace muchas plusvalías del trabajo en escala, aunque no es fácil llegar a acumular una de las fortunas más elevadas del mundo, se le puede admirar sobre todo sabiendo que viene de pasar penurias en su niñez y adolescencia. Amancio Ortega es de película, de guion del "sueño americano", donde cualquiera puede subir de la nada a la cima en un sistema capitalista.

Hay argumentos para todos los gustos, ahora que ya ha bajado el suflé de las elecciones donde cualquier cosa se cogía con pinzas,  así las críticas a sus donaciones no fue lo más acertado, ya que por mucho que se desgrave y puede llegar al 35% de lo donado, no parece muy lógico, ni que el nicho de negocio sea dar 100 para desgravar 35. Estas donaciones han descubierto varias carencias, la primera, nuestra legislación que permite donaciones finalistas, lo normal es que Amancio o cualquiera, done lo que crea conveniente, pero que sean nuestros administradores públicos y  técnicos en la materia los que digan dónde están las necesidades de la población y cómo distribuir las mismas, lo contrario puede abrir un melón de difícil control. También, y más en el campo de la ética mejor aplicar eso tan bíblico " no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha". Esto es, mucho mejor que las donaciones sean anónimas y evitar publicidades o intenciones que pueden ser menos honorables de lo que parecen, u otro formato  que sea claro y lo más justo posible.

¿si nosotros estuviésemos en la posición de este empresario, pagaríamos más impuestos, cuando las normas nos permiten pagar menos?

Puede que también nos tengamos que preguntar ¿si nosotros estuviésemos en la posición de este empresario, pagaríamos más impuestos, cuando las normas nos permiten pagar menos?, ¿Si nuestras normas fiscales le permite pagar menos de lo que debiera ser justo, no sería aconsejable cambiar estas normativas?, y en un mundo global donde las grandes empresas eligen a la carta dónde pagar sus impuestos, ¿tenemos medios para controlar, dónde y cuánto pagan Amazón, Apple, Inditex, Ryanair, Mediapro, Atresmedía, los grandes bancos...? Si el sistema no es ético, tiene resquicios que permiten pagar menos impuestos y enriquecerse, permite la elusión de impuestos, una forma de reducir la responsabilidad fiscal a través de herramientas legales, posiblemente lo que hay que cambiar sea el propio sistema. 

Conocer un poco la biografía del personaje ayuda a comprender el porqué se da ese dinero y lo destina a la lucha contra el cáncer, pero incluso la mejor de las intenciones tiene que pasar el filtro de una legislación adecuada, y cierto es que hay muchos que tienen más cuento que Amancio, pero solo para justificar su posición dogmática. Hay quien tiene tanto dinero y poder que puede quedar la sospecha si muchas de las informaciones que aparecen no pueden ser simplemente esa publicidad encubierta, ya se sabe "no es oro todo lo que reluce", ni cierto todo lo que se escribe.

Hay empresas donde el nombre es más la marca que otra cosa, saber lo que hay detrás no es nada fácil de conocer, y cuando mayor es una empresa, una multinacional más poder tiene para imponer a todos sus propias condiciones, ya se decía hace mucho tiempo que hay empresas que mandan más que Gobiernos, o que tienen la facultad de cambiar los mismos. Es obligación del Estado y así se recoge nuestra Constitución art.43 Reconocer el derecho a la protección de la salud. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto. 

Ahora que nuestros responsables políticos están tan ocupados o despistados con sus pactos, no estaría mal que se acordaran de los ciudadanos, de los que son sus representantes y portavoces, que se desarrollen los aspectos legales, y sobre todo dotemos de los recursos necesarios a nuestra sanidad pública, que no pueda quedar al arbitrio de ningún mecenas, ya que es uno de los mejores valores y más solidario de nuestra sociedad.

Mientras los Amancios juegan en la intimidad su partida de dominó, uno recordando la gloria conquistada con un balón, y el otro viéndose en la lista Forbes de los demás ricos del mundo, mundial, los demás hacemos interpretaciones de una realidad llena de matices, hay que explorar sin la intencionalidad de meter el dedo en el ojo, o crear nuevos ídolos de barro.

Más cuento que Amancio