Miércoles 19.06.2019

Nuestro voto, "su tesoro"

Tenemos que tomar una buena dosis de vitaminas para superar la epidemia de gripe, pero sobre todo que cuatro elecciones en dos meses no hay cuerpo, aunque sea electoral, que lo resista.

Se acabó la incertidumbre al menos en cuanto al final de esta rocambolesca y movida legislatura, el 28 abril nos convocan a las urnas, y menos de un mes después volveremos, para no perder la costumbre, tenemos elecciones para casi todo, Congreso, Senado, municipales, autonómicas y europeas...

La fecha del 28 de abril tiene su aquel y abre un debate que no es baladí,  ¿por qué no se hacen todas juntas el 26 de mayo?, en el llamado superdomingo, y nos ahorramos unos buenos millones de euros, se habla de aproximadamente 130, eso es más de  21.630 millones de aquellas antiguas pesetas, que algunos echamos de menos y otros ya ni recuerdan, esta ronda la pagamos nosotros a escote. No es una menudencia, en Cantabria esos recursos nos solucionarían la injusticia que viven desde hace décadas cientos de familias, víctimas de las sentencias de derribo que condenan a las Administraciones Públicas, además seguramente favorecería la participación, nos quitarían menos tiempo, y... De igual modo hay que comprender que el problema de logística de tener que votar hasta en 6 urnas a la vez no es pequeño.

Aunque ya se sabe que donde manda Presidente los demás pueden protestar en las urnas. Con todo, hay que reconocerlo, mejor elecciones que un gobierno con 84 diputados  condicionado y hasta ahogado por sus socios de moción de censura, como se ha visto al enterrarlo con los presupuestos, y no hay nada más democrático que los votantes decidan, otra casa es lograr mayorías para gobernar, a los partidos les falta conjugar los verbos consensuar, dialogar, acordar...

Tenemos que tomar una buena dosis de vitaminas para superar la epidemia de gripe, pero sobre todo que cuatro elecciones en dos meses no hay cuerpo, aunque sea electoral, que lo resista.

Por otra parte está una triste realidad, en tiempo de elecciones las palabras son balas que las cargan los aparatos de los partidos y sus seguidores, donde más vale estar a cubierto o te puede entrar un intoxicación, con tanta promesa y palabras, que luego ni con analgésicos se soluciona. Donde la verdad y la imparcialidad son alcanzados por los disparos verbales desde las trincheras del enemigo, y ya se sabe  en estos tiempos al enemigo como dijo Bilardo ni agua.

Tenemos que tomar una buena dosis de vitaminas para superar la epidemia de gripe, pero sobre todo que cuatro elecciones en dos meses no hay cuerpo, aunque sea electoral, que lo resista. Pensándolo bien, hay muchos que llevan en campaña permanente tanto tiempo, y todo es cortoplacista, sus inversiones son intradía y los chicharros que nos meten, lluvia de promesas que nos espera estos meses, muchas el humo que ciega la realidad.

Después de esta tenebrosa descripción, hay que tomar aire mirar hacia un pasado que era en blanco y negro, donde se soñaba con poder votar, aunque ya suena a vacío, como esas palabras que de tanto usarlas mal pierden su significado, pero estamos ante la fiesta de la democracia, y vaya si tenemos fiesta para dar, tomar y regalar. Pero... vienen días donde nuestros oídos pueden sufrir una congestión que puede hacer difícil la interpretación de tantos mensajes, de repente todos nos quieren, y todo tiene solución.

En medio de este embrollo está, ni más ni menos, que el proceso al Procés, ya si, que están acusados por delitos tipificados en nuestro código penal, pero no es menos cierto que estos delitos se han producido por llevar el proceso de independencia a sus últimas consecuencias, más vale que nuestra élite judicial lo haga bien, ya que es mucho lo que como país nos jugamos todos, sabemos que la justicia no es una ciencia exacta, no hay duda, admite tantas interpretaciones e incluso algunas que bordean el absurdo, como muestra recientes actuaciones las sentencias sobre las hipotecas y la manada, aquello de cuanto más conozco la ley más dudas tengo de su aplicación, también es cierto que dudar es el principio de la sabiduría.

Hay una perspectiva de la justicia que tiene mucho que ver con las gafas del color con que se mira

Hay una perspectiva de la justicia que tiene mucho que ver con las gafas del color con que se mira. Hay manifestaciones que duelen a la inteligencia, hablar de sentencia ya redactada, de tribunal y juicio sin garantías, cuando el mismo lo podemos ver todos desde nuestras casas, ya quisiéramos que todos fueran de esta forma. Se nota que sobre los magistrados y el proceso está el ojo de Europa y sus tribunales, algunas quejas van más en el sentido de la propaganda o publicidad política, aprovechando tan importante escaparate, unos a través de la acusación popular y sacar tajada del procedimiento judicial y otros de altavoz de la causa. Es para sentir rechazo aptitudes y excesos de aquellos que usan las banderas para atacar al que no piensa como ellos para separarnos, crear muros, cicatrices, fronteras y más difíciles de atravesar son los de prejuicios, la xenofobia, la de ver al diferente como enemigo.

En estos tiempos cuerpo a tierra que vienen elecciones, y es mejor no levantar mucho los pies del suelo, porque la realidad que te pueden dibujar puede ser tan hermosa, que a veces es simplemente ciencia a ficción, como el que te invita a unas vacaciones en el Caribe con 5 euros en el bolsillo.  Nunca se miente tanto como en una aplicación para ligar en las redes sociales, sobre el programa preferido de TV, en una encuesta sobre sexo, y sobre todo durante la campaña electoral, por consiguiente ojo avizor, nuestro voto, su tesoro.

Nuestro voto, "su tesoro"
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