sábado 16.11.2019

La ruta de los inocentes, emoción y reflexión

En esta Ruta y ante el Gobierno de Cantabria, se pedían responsabilidades, acabar de forma definitiva con una situación incomprensible, que hace daño a las propias instituciones cuando una y otra vez se aprueban soluciones que luego nunca ven la luz, que son ciencia ficción antes de unas elecciones, que intentan calmar los ánimos con el efecto placebo de unas medidas que se olvidan con la misma rapidez que se disuelve un azucarillo en el fondo del mar.

En una mañana de primavera, un poco antes de las nueve, un grupo numeroso de afectados por las sentencias de derribo se volvían a reunir en la plaza del pueblo, para empezar su periplo y peregrinación por las instituciones. Ya han perdido hasta la cuenta de las manifestaciones, concentraciones, marchas, Tren, Ruta de los Inocentes realizadas. Son parte de este paisaje de la Cantabria infinita, donde nuestras instituciones están condenadas en más de una treintena de sentencias de derribo, y cuyas consecuencias llevan sufriendo familias inocentes desde hace décadas, algo que por mucho repetir no deja de ser una anormalidad ética, jurídica e incluso democrática.

Si algo se convierte en parte del paisaje, tendemos a darle menos importancia, y llevar más de cinco legislaturas recorriendo nuestras instituciones, hace que simplemente ya parezca algo normal, como que juega el Racing,  las manifestaciones del 1 de mayo, o ir a votar.  El problema es cuando una situación de injusticia se perpetúa en el tiempo, y la normalizamos, "mira los pobres de los derribos otra vez caminando, manifestándose, gritando su dura, y triste situación". Muchos son los que nos faltan, los que se han quedado en este camino, en una larga reivindicación pidiendo justicia. Volver la vista hacia el pasado, al inicio de toda esta locura,  de un  "sinsentido" que ha dejado marcados a tantos, con ese hierro candente que es sentir en tus carnes en sello, la marca y las huellas de la desesperación.

 El problema es cuando una situación de injusticia se perpetúa en el tiempo, y la normalizamos, "mira los pobres de los derribos otra vez caminando, manifestándose, gritando su dura, y triste situación

Fue hace tanto tiempo, que la memoria lo podía haber tapado con el oscuro manto de un recuerdo lejano, de un susto, de aquél pasado que no volverá. Desgraciadamente esta marca ha quedado grabada, cada vez que entras en tu casa recuerdas que sobre la misma pesa la posibilidad cierta de su derribo, la indignación, y esa tristeza pasan a  formar parte de nuestras vidas, como quien vive con una enfermedad crónica, una pena perpetua no revisable, y una pesadilla que a muchos ha destrozado la vida. Algunos quieren hacernos creer que fue un accidente, como si se hubiera producido una inundación, un incendio, un corrimiento de tierras y se hubiera tragado la legalidad de nuestras viviendas, pero no, fueron personas sin escrúpulos, que jugaron con la buena fe de cientos de familias por un puñado de parné, especuladores del ladrillo,  administradores y responsables políticos que se lo llevaban crudo, gente con malas entrañas que no les importó el mal ajeno si había beneficio propio, aunque para ello se saltaran todas las leyes. Lamentablemente de esta parte la Justicia nunca ha sabido o querido poner sus ojos, sobre cómo era posible el aumento de patrimonio de unos responsables municipales y autonómicos, cómo sus amigos crecían en la abundancia a costa de todos los ciudadanos. 

En esta Ruta y ante el Gobierno de Cantabria, se pedían responsabilidades, acabar de forma definitiva con una situación incomprensible, que hace daño a las propias instituciones cuando una y otra vez se aprueban soluciones que luego nunca ven la luz, que son ciencia ficción antes de unas elecciones, que intentan calmar los ánimos con el efecto placebo de unas medidas que se olvidan con la misma rapidez que se disuelve un azucarillo en el fondo del mar. Allí estábamos gritando, pidiendo justicia, entre los afectados apareció la figura de la Vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Rosa Eva Díaz Tezanos, se acercó y megáfono en mano, nos dijo lo mucho que había trabajado todo su equipo, relató las medidas previstas para cumplir los acuerdos aprobados por las instituciones. Allí mismo y con ese mismo megáfono hace más de cinco años otro Presidente del Gobierno de Cantabria, prometió que antes de finalizar el año todos los afectados tendrían un solución, luego la realidad fue que sus palabras forman parte de tantas promesas incumplidas. Por ello, es difícil creer incluso lo que está certificado, con todo, hay que reconocer que las palabras de la Vicepresidenta, su tono, fueron adecuadas para calmar tanta ansiedad y preocupación que habían suscitado algunos rumores que hablaban de inminentes derribos, o de PGOU que nunca se aprobarían y con ello condenaban a derribar las viviendas, a tirar más de 54 millones de euros de todos los ciudadanos. Según las previsiones del propio Gobierno, acaba la legislatura y es difícil saber qué pasará, en esta se han dado pasos hacia la solución, pero hace mucho tiempo que todas las familias tienen la impresión, que cuantos más pasos se dan hacia la meta, más se aleja la misma, y son tantos los amigos que se han quedado en este camino. Allí mismo empezábamos con un minuto de silencio en su recuerdo, nos duele y mucho su pérdida, la de Ramiro y José Ramón estos días, dos amigos del "Grupo del Jueves", los más activos, que cada semana se concentraban ante el Gobierno de Cantabria, 

Desde allí nos fuimos a las Salesas, sede del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, para decirles que "no queremos ni un céntimo que no nos corresponda, que simplemente se acabe con esta situación y se respete nuestro patrimonio". Ellos mejor que nadie saben lo que hemos sufrido, está en las peritaciones psicológicas entregadas hace muchos años, y leer las mismas es bajar al infierno de Dante, a la desesperación más absoluta de muchas personas, una parte importante hoy ya se ha bajado del tren de la vida. El grito de justicia, justicia, justicia... retumbaba en las paredes de la sede donde se tiene que impartir esa justicia.

Más tarde en Liencres nos recibía la alcaldesa de PiélagosVerónica Sampiero, al tener a las familias delante, al mirar esas caras de gente mayor con tristeza en su rostro, la emoción le pudo, y en lugar de salir las palabras brotaron las lágrimas de la alcaldesa, de la persona que se conmovía con el sufrimiento de este colectivo también nos emocionó a todos.  Fue de esas veces donde un gesto, una emoción vale más que mil palabras. Sabemos que a los ayuntamientos tampoco se lo están poniendo nada fácil para aprobar sus PGOU, que la Dirección General de Ordenación del Territorio es un muro, que se ha convertido en el muro de las lamentaciones de muchos regidores, y donde sería positivo que se investigara qué está sucediendo allí, para que Planes Generales acabados hace años no vean la luz, y otros se estén retardando de una forma no justificada. 

Qué sociedad estamos construyendo que permite tantas injusticias, y quiénes son los más adecuados para llevarnos por el mejor camino, donde las promesas no sean engaños, donde la justicia social, no sea solo el lema de una campaña electoral.

En Arnuero su alcalde José Manuel Igual, que ha vivido muchas batallas, proponía "aumentar las viviendas de sustitución para otros afectados que pudieran optar por esta posibilidad", una propuesta bien acogida pero que está todavía en el embrión de la ocurrencia, pero de ahí puede salir para algunos también una posibilidad de solución. Había quien proponía la construcción de unos pisos tutelados, o una residencia, más acordes con nuestra edad.

En Escalante Juan José Alonso, nos comunicaba que "no seguiré como alcalde, pero que lo que si seguiré es apoyando a AMA, al colectivo de afectados porque eso lo siento y es de justicia". Después de más de seis horas, en el Ayuntamiento de Argoños se ponía fin a esta Ruta de los Inocentes con las palabras de un alcalde Juan José Barruetabeña, " estoy muy preocupado por el futuro de ese municipio, y que una parte importante de habitantes del mismo se puedan marchar al no conseguir que el PGOU, ni siquiera llegue a los jueces". Puso punto final a esta Ruta de los Inocentes 2019 que también ha sido un volcán de emociones, Verónica Ordoñez, Parlamentaria de Podemos, que realizó la misma desde el inicio a las nueve de mañana y dejó frases para el recuerdo. "Cuando se os conoce de cerca, cuando se está con vosotros, una solo ve buena gente, amable y cariñosa, que pueden ser mi familia, que podían ser mis padres e incluso abuelos, y todavía se hace más incompresible, todo el daño que desde las instituciones os hemos hecho".

Para reflexionar: qué sociedad estamos construyendo que permite tantas injusticias, y quiénes son los más adecuados para llevarnos por el mejor camino, donde las promesas no sean engaños, donde la justicia social, no sea solo el lema de una campaña electoral.

La ruta de los inocentes, emoción y reflexión
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