Martes 20.11.2018

Sálvame de la justicia...

Cuando la justicia no es justa, ¿para qué sirve?

Estaba el Presidente de la Sala tomando un café, cuando suena su móvil.

Oye Luís, la que habéis liado, esto es muy grave...

- ¿De qué me hablas?

Nos habéis imputado a los bancos pagar los impuestos de los Actos Jurídicos Documentados en las hipotecas. ¡Mira la reacción de las bolsas!

- No me lo puedo creer, no sabía nada. ¡Estos (piiiiiiii...) de la sección de tributos me la tienen jurada!,

Ya podéis hacer algo rápidamente, qué nos hundimos, y ya sabes...

- Tranquilo, no te preocupes que te lo afino yo, y lo arreglamos con un pleno.

Bueno, esto es ficción, totalmente inventado, describe una prevaricación de libro, lo grave es que es lo que piensa la mayoría de los ciudadanos, puede ser injusto, pero cómo estará la justicia para que tenga toda la credibilidad.

Cientos de familias en Cantabria llevamos más de 20 años esperando que las Administraciones Públicas, condenadas en más de 30 sentencias firmes, reparen el daño causado

Ya se sabe de aquella maldición tan famosa de "Pleitos tengas y los ganes..." Lo digo desde la experiencia, cientos de familias en Cantabria llevamos más de 20 años esperando que las Administraciones Públicas, condenadas en más de 30 sentencias firmes, reparen el daño causado, y de momento los que sufren la pena son las familias inocentes.  Algo parecido nos puede pasar a los ciudadanos con el impuesto de los Actos Jurídicos Documentados (AJD) en las hipotecas. La Sección Segunda de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, el 16 de octubre, tuvo a bien cambiar la doctrina y jurisprudencia sobre quién debía pagar el impuesto de los AJD, y llegó a la conclusión que el impuesto lo tenía que abonar quien se beneficia del acto, esto es los bancos, ya que "no es el prestatario el sujeto pasivo de este gravamen, sino  la entidad que presta el dinero, la beneficiada por la escritura pública, puesto que, con la inscripción, se asegura poder ejecutar sus derechos sobre la hipoteca". Parece lógico, y muy acertado, lo acordado por los magistrados.

Aunque dos son las preguntas que me asaltan, primero, si es tan razonable, ¿por qué han tardado más de 25 años en darse cuenta? Y la segunda, si la sección segunda donde están los expertos en derecho tributario han llegado a tan brillante conclusión, ¿qué ataque de pánico le ha dado al Presidente de la Sala, para hacer pública una nota informativa que es todo un despropósito? Siempre se ha hablado de la discreción de la justicia, de ser un remanso de paz, para poder tomar las resoluciones pertinentes sin el ruido de la calle, que tape sus oídos y/o ciegue sus ojos, pero ahora, con razón, todos los focos se han puesto sobre el Tribunal Supremo, que parece un plató de TV, en un programa rosa como Sálvame, donde ya nos cuentan la vida y circunstancias de sus señorías, sus relaciones personales... Por una parte está el primo hermano del amigo del director del banco, el que ha sido nombrado con artimañas extrañas, el que ha ido dejando muertos por el camino, que parece le están resucitando, el que ha estado trabajando para los bancos durante muchos años y ahora sobre él caen todas las sospechas, e incluso querellas, ya sólo falta que nos digan que jueces de la Sala tienen créditos, por tanto interés directo y personal en la cuestión.

Ya se sabe que la credibilidad se tarda muchos años en ganar y se pierde en un instante

Ya se sabe que la credibilidad se tarda muchos años en ganar y se pierde en un instante, como el que rompe un cristal, la mala fama es como el colesterol se pega a las conciencias y es muy difícil de diluir. Que los bancos gozan de esa muy bien ganada mala fama nadie lo duda, aquello de cuando ganan para ellos, y cuando pierden lo pagamos todos a escote está demasiado reciente. Ahora el escenario está lleno de nubes, y le pasa como al de la canción, "hagas lo que hagas todos te miran mal..." Me dicen que esto va a traer cola, que es el principio de un largo proceso, donde como muchas veces nos lo tendrá que arreglar la justicia, pero desde Europa.

Que este impuesto lo deben pagar los bancos con carácter retroactivo desde 1995, desde la banca manifiestan que es difícil de asumir, ya que las entidades financieras han aplicado una ley y un reglamento que ha marcado el legislador, si el mismo se ha equivocado alguna responsabilidad tendrá, en todo caso no habría carácter retroactivo alguno, vamos que aquí hay muchos actores: bancos, consumidores, Estado, CC.AA,... Todos sabemos quién es el más débil, y más fácil de cargarle el muerto, digo impuesto, de hecho el Magistrado discrepante por ese camino va, y lo termina comparando con el IVA. 

Cuando la justicia no es justa, ¿para qué sirve? Cuando los tribunales pierden la credibilidad están creando  inseguridad jurídica, sospechas de pasteleo, amiguismo, parcialidad, cuánto daño. Harían bien esto señores en ser más humildes, modestosasí viendo el enfado y las críticas recibidas el Presidente del CGPJ Carlos Lesmes ha pedido disculpas "No lo hemos gestionado bien", ya sí, pero el daño..., y sobre todo deben cumplir con el importante mandato que la sociedad les ha otorgado, impartir justicia. Sin embargo da la impresión que otra vez"de medio tapadillo"nos vuelven a meter la mano en el bolsillo

Sálvame de la justicia...
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