viernes 13.12.2019

Red hot chili encuestas

La gente actúa ante un encuestador como la mayoría hace en las redes sociales: nadie es quien dice ser (una franja decisiva no declara su voto). Por eso gran parte de los sondeos caducan nada más salir al mercado.

Rojas, calientes y picantes. Las encuestas son una bomba de relojería. Y depende quién la active para que tengamos uno u otro resultado. Los partidos están más que nunca en el tobogán de los medios, cuyos sondeos bailan cada día la danza de los malditos sin sonrojo. Da igual que el resultado actual rectifique de manera escalofriante el de la semana pasada: se trata de poner unos quesos de colorines en la página,  porque –creen los directores- de los de hace siete días nadie se acuerda. El ciudadano, sin embargo, tiene más memoria y es mucho más analítico que lo que suponen encuestadores, editores y políticos.

Las encuestas desalojan tendencias hacia fuera, pero son una ciencia inexacta

Las encuestas desalojan tendencias hacia fuera, pero son una ciencia inexacta. En cada una existe un margen de error admitido de antemano, que crece de manera muy firme el día de los comicios ante la perplejidad, cada día menor, de los votantes. Son una foto fija de un momento muy concreto, defienden las empresas que las lideran. Luego si esa fotografía se mueve, toma cuerpo y arroja unos datos muy diferentes en la jornada electoral, ¿para qué sirven? 

El caso andaluz fue paradigmático: la mayoría de los sondeos, y sobre todo el CIS del ligero Tezanos, avanzaban una victoria holgada del PSOE, que se apoyaría en Podemos para seguir al frente de la Junta de Andalucía. VOX, verdadero actor decisivo, tendría un diputado o ninguno. Pero la realidad fue muy distinta: los de Abascal obtuvieron doce escaños, Podemos se desplomó y, pese a bajar, el PP acabó gobernando gracias a la subida de C’s y la mencionada irrupción del partido verde.

La gente actúa ante un encuestador como la mayoría hace en las redes sociales: nadie es quien dice ser (una franja decisiva no declara su voto). Por eso gran parte de los sondeos caducan nada más salir al mercado. Es como si comprases un tomate en tu puesto de referencia y se quedara como una breva al poco de franquear la puerta de la plaza. La diferencia es que el alimento en mal estado puedes devolverlo y las encuestas te las comes con patatas; calientes o frías, rojas o no, picantes o dulces. Red hot chili encuestas.

Red hot chili encuestas
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