Jueves 16.08.2018

Cuando el feminismo se enreda

El lenguaje es hijo único y superdotado. Por lo que conviene tratarle con delicadeza. Las voceras del feminismo convierten el lenguaje en aguijón y su inconfundible revoloteo presagia lo peor.

El feminismo de escaparate se entregó hace décadas en España a una inacabable carrera de fondo donde solo le importan las formas. Siempre a la caza y captura de un slogan definitivo, de un lema apocalíptico, de una campaña fumigadora de ese machismo cuya alargada sombra adivinan tras cada esquina. 

Son solo palabras, pero la palabra zahiere, hiere e incluso mata. El penúltimo capítulo de este autoenredo feminista se está televisando en directo desde Zamora, la única capital de provincia de este país gobernada por un alcalde de Izquierda Unida. “¿En qué se parecen las mujeres a las pelotas de frontón? En que cuanto más fuerte les pegas, antes vuelven”. 

Pausa valorativa. “La violencia hacia las mujeres no es un chiste. No seas cómplice”. Consuela pensar que esta prodigiosa  campaña solo ha costado 2.300 euros. Y tranquiliza pensar que le costará el cargo a quien la ha diseñado. Tamaña originalidad es una carga inasumible para la mochila de cualquier alcalde progre. Aunque sea el de Zamora, ciudad que no se gana en una hora, sino que se pierde cuando se lanzan campañas a deshora.

La víctima número 45 es la verdad. Y la verdad habla y escribe el único lenguaje que no necesita traducción

El lenguaje es hijo único y superdotado. Por lo que conviene tratarle con delicadeza. Cuando se busca el efecto sorpresa en los paneles de las paradas de autobús de Zamora, ninguna reacción puede sorprender. Esos paneles se convierten en panales de indignación feminista. Las voceras del feminismo convierten el lenguaje en aguijón y su inconfundible revoloteo presagia lo peor.

En Cantabria, esa misma coalición del alcalde de Zamora (IU) acaba de aguijonear la campaña gubernamental del “Hazte un hombre”. La califican de machista, socorrida forma de descalificarla. Hay hombres que se hacen a sí mismos, otros se deshacen y a una inmensa mayoría nos rehacen las circunstancias. Los paneles de Cantabria no se caerán del cartel. Los carteles de Zamora corren serio riesgo de hacerlo.

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la eliminación de la Violencia contra la Mujer. Ya suman 44 las víctimas femeninas en España. De las masculinas (muchísimas menos) ni se habla, ni se escribe, ni se comenta.

La víctima número 45 es la verdad. Y la verdad habla y escribe el único lenguaje que no necesita traducción. Por eso conviene que las y los feministas hiperactivos no se enreden en él.

Cuando el feminismo se enreda
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