Miércoles 19.12.2018

Hola, soy tu feminismo

Hay una España demasiado profunda, demasiado decimonónica, demasiado valleinclanesca. Pero hay otra España demasiado progre, demasiado feministoide, demasiado ciega para ver otra realidad que no sea la suya. Empeñada en una absurda persecución del hombre porque sí. 

Para Amelia Aja, mujer ejemplar

Valle Inclán, aquel genio irrepetible del esperpento, se encontró en cierta ocasión con un grupo de mujeres que pedían en la calle a voz en grito “Amor Libre”. Era el Madrid decimonónico, aquellas valientes no le debieron parecer ninguna Venus y a don Ramón María no se le ocurrió otra contestación que “ustedes lo que necesitan es amor obligatorio”.

El Gobierno cántabro lo ha conseguido. Su campaña “Hola, soy tu machismo” ha hecho olvidar por unos minutos esa epidemia mucho peor que la gripe que alienta el horrísono “Black Friday”. Tal aporreo publicitario sí que nos violenta en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Un 25 de noviembre con sus 24 horas recordando una lacra irresoluble: 44 mujeres asesinadas en España en lo que va de año. Lo llaman violencia de género, pero es violencia de degenerados.

Perder la perspectiva es mucho peor que perder los nervios, las llaves o el móvil

Perder la perspectiva es mucho peor que perder los nervios, las llaves o el móvil. Hay una España demasiado profunda, demasiado decimonónica, demasiado valleinclanesca. Pero hay otra España demasiado progre, demasiado feministoide, demasiado ciega para ver otra realidad que no sea la suya. Empeñada en una absurda persecución del hombre porque sí. 

La España de las mejores no ha de ser la de las ministras porque sí, las académicas porque sí y las premiadas porque sí. El ex Rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Lora Tamayo, ha revelado que el ministro ex astronauta le comunicó la semana pasada su cese porque debía nombrar una rectora. Porque sí. 

Este país cuya portería tan mal defiende De Gea ha dado vuelta a la tortilla de dos huevos del machismo y todavía está celebrándolo en el bar mientras se achicharra por uno de los lados. Son legión los gañanes instalados en un patriarcado de tasca que maltratan y asesinan. Pero hay mujeres como Juana Rivas, condenada a 5 años de cárcel por sustracción de sus hijos y diagnosticada por fin la semana pasada como enferma mental, que lideran torpísimamente la causa del feminismo cabal. Otro esperpento no atribuíble a Valle Inclán.

Genial campaña la del “Hola, soy tu machismo”. Enhorabuena sincera. Pero hace tiempo que conviene cuidarse de esa otra campaña subliminal, taimada y lacerante  que nos persigue en nombre de una igualdad de género de plexiglás. Barata y ridícula.

Podríamos llamarla “Hola, soy tu feminismo”.

Hola, soy tu feminismo
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