Domingo 20.01.2019

La hermana mayor

Me llegó La hermana mayor (Losada, 1958) de Rabindranath Tagore de manos precisamente de mi hermana mayor, en una traducción excepcional de Zenobia Camprubí.

A Duli, María José, Miriam, Sofía,… y a tantas que han ejercido de madre de sus hermanos, y que desconozco; que ejercieron como tales desde niñas como… Lucía.

Me llegó La hermana mayor (Losada, 1958) de Rabindranath Tagore de manos precisamente de mi hermana mayor, en una traducción excepcional de Zenobia Camprubí. R. Tagore (Calcuta, 1861-1941), humanista, educador, poeta y pintor, recibió el Premio Nobel en 1913. Sus libros, extremadamente deliciosos y bellos, de desacostumbrada y singular ternura y hondo encanto, pueden valorarse en Chitra, El cartero del rey, La luna nueva, El jardinero, Pájaros perdidos, Mashi, La cosecha, Ofrenda lírica, etc...

Entendió con lógica y lucidez el impulso irresistible de transformar la educación de La India

Toda la producción de este humanista, soñador y poeta bengalí posee una vena educadora. En 1901 funda su célebre escuela de Santiniketan, (‘Morada de la paz’), en Bolpur -India-, hoy afamada universidad próxima a Calcuta e iluminada con los fundamentos de la libre enseñanza, protegiendo y justificando el librepensamiento del ser humano. Entendió con lógica y lucidez el impulso irresistible de transformar la educación de La India, persuadido de que

“Para extirpar cualquier mal social hay que llegar a la raíz del mismo, y la única forma de lograrlo es educar al pueblo.”

El maestro repite con su calor, entusiasmo y fe totales en el imaginario de un país sin castas, una sociedad en que el segregacionismo y la exclusión bárbara, descabellada y despiadada entre los seres humanos acabe extinguida. En uno de los muchos momentos elocuentes e impresionantes de su novela ‘Gora’, este, el protagonista, alza la voz:

"-Tú eres mi madre. La madre imaginaria que tanto busqué en mis andanzas y vagabundajes estaba en casa, esperando a la puerta de mi cuarto. Tú no perteneces a ninguna casta; tú no haces distinciones entre los hombres, ni conoces el odio, ni das vida en nosotros a otra cosa que el bien. Tú eres la India misma."

Tagore transmite a todo el mundo la convivencia y comprensión y elogia la libertad, no estando ya más en combate el cristiano, el hindú y el musulmán. En dieciocho páginas, cuenta la historia de Sasikala, la hija de unos padres ya ancianos que inesperadamente le traen un hermano -Nilmani-, al que pronto ha de tutelar, debido a la desaparición de sus progenitores. Por otra parte, Yoigopal, el marido de Sasi con la que se hubo casado cuando eran muy jóvenes, volvió al hogar después de haber trabajado dos años en un lejano jardín de té y, bien por la larga separación, bien por las atenciones procedentes de su hermana -su única valedora- y que requería su pequeño cuñado, encontró a su vuelta que el hogar no era el mismo que el que dejó y que, por lo tanto, Nilmani, de una u otra forma y sin él quererlo, había abierto una brecha entre la pareja, por impericia e incompetencia de los adultos.

Histórica y pedagógicamente, la atención de los niños menores de seis años se remonta en España a caballo de los siglos XIX y XX con la labor de la Institución Libre de Enseñanza (1876) que crea escuelas para los niños de cuatro y cinco años, y también de las Escuelas del Ave María (1889) del P. Manjón con la finalidad bien pensada de que las hermanas mayores de los párvulos del barrio del Sacromonte, en Granada, pudiesen acudir también ellas a aquel semillero de educación y enseñanza.

Enrique Diego-Madrazo escribe que el progreso del país y de la Universidad está en la Maternología, en los párvulos y en la instrucción primaria

En nuestra Comunidad, el doctor pasiego Enrique Diego-Madrazo escribe en Introducción a una Ley de Instrucción Pública (1918) que el progreso del país y de la propia Universidad está en la Maternología -ciencia que él crea-, en los párvulos y en la instrucción primaria, no sin antes haber fundado, en 1910, las Escuelas Laicas y Públicas de Vega de Pas, su Escuela-Modelo graduada, con dormitorios precisamente de alumnos, de alumnas y de párvulos, entre otras estancias entonces y hoy impensables, como piscina, duchas, jardines y museo escolar.

No es aventurado que muchas de las destrezas de los más pequeños han sido conseguidas no por la madre, sino por la hermana mayor, quizá menos atosigada, con más paciencia y mayor curiosidad que aquella. Si la madre, muchas veces para conseguir el control de esfínteres, le dice al pequeño que “ya eres grande”, es la hermana mayor quien le enseña; esta influencia también se ve en el alcance de las pérdidas objetales, como es el caso del destete. Lo mismo sucede, ya en la adolescencia, cuando la hermana mayor es la educadora en la información sexual, o cuando sus hermanos menores así la requieren. Fuese por lo que fuera, las hermanas mayores siempre han querido ejercer de maestras con sus hermanos y hermanas menores, han ‘jugado a las maestras’ porque lo tienen más cercano y gozan de más tiempo que sus madres.

Por todo ello, puedo decir que el rol de la hermana mayor quizá nunca ha sido lo suficientemente valorado y apreciado, tal vez también por su jerarquía dominante entre los demás hermanos, encontrándose en medio de no pocos conflictos entre estos y sus padres. Se le ha exigido por ambos agentes, y con urgencias, resultados rápidos para los que no estaba preparada y cuando precisamente estaba asimismo formándose; por ambas secciones, muchas veces se la ha asolado y vituperado, y solo esporádicamente reconocido. Nadando entre dos aguas, se ha convertido en chivo expiatorio de hermanos y padres

Y sin embargo, siempre tendremos un recuerdo amable de nuestra hermana mayor, por haber sido un referente importante y fundamental para los demás hermanos.

La hermana mayor
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