Miércoles 26.09.2018

Sin el PSOE no hay derechos

En estos tiempos en los que parece quimérico el cumplimiento de un programa electoral, el PSOE está demostrando que querer es poder. Y vaya si puede.

Hace unos días, la vicepresidenta del Gobierno de Cantabria presentó el anteproyecto de Ley para la Igualdad de trato y no discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género en Cantabria.

Este texto no es una Ley más, este texto coloca a Cantabria entre las Comunidades Autónomas más avanzadas en la regulación de derechos del colectivo LGTBI.

En realidad, esta Ley es la demostración fehaciente de una de las señas de identidad de ese PSOE que nos hace sentirnos orgullosos, del PSOE que crea una sociedad que garantice la igualdad de derechos y oportunidades y lo haga desde todos los ámbitos y sectores y edades.

Cada caso de agresión machista, homófoba o que ataque a la diversidad es un sopapo a la dignidad de una sociedad que parece haber hecho callo ante el sufrimiento que supone ver a diario cómo el paso de los años y la evolución de la democracia no ha hecho arraigar en el comportamiento de una parte de la ciudadanía y de nuestros políticos algo tan esencial como el respeto, la tolerancia y convivencia.

Esta Ley no pide respeto, exige respeto. Y, sobre todo, penaliza a quienes no respetan

Cuando veía a Eva Díaz Tezanos presentar el anteproyecto junto a Alega Cantabria sentí esa sensación de esperanza que se siente cuando tras un largo período de la peor penumbra de la política del PP, con más afán en destruir que en construir, de quienes equivocan el orden de prioridades, emergió de nuevo el verdadero sentido de la política, que no es otro que cambiar –a mejor- la vida de la gente.

Esta Ley no pide respeto, exige respeto. Y, sobre todo, penaliza a quienes no respetan porque la política de este país ha mirado para otro lado en demasiadas ocasiones ante los ataques homófobos –soslayados o directos- y ha hecho una lamentable dejación de funciones de salvaguardar la dignidad de las personas sin importar su orientación sexual.

Respeto desde la escuela, respeto de lo público y, sobre todo, respeto al individuo desde la libertad de ser lo que quiera ser, lo que sienta que es.

En un tiempo en el que la credibilidad política parece estar siempre pendiendo de un fino hilo, acciones así ayudan a tejer una red de confianza social.

Si en algo parece haberse empeñado Eva Díaz Tezanos esta legislatura es en recuperar derechos perdidos. La primera medida del Gobierno fue la de recuperar la universalidad de la Sanidad Pública frente a los decretos de exclusión sanitaria que Cantabria adoptó a instancias del Gobierno de España.

También recuperó la concepción de Renta Social Básica como un derecho que no caduca con el tiempo sino que se extiende tanto en cuanto persista la situación de vulnerabilidad de quien la recibe. El Ticket Social Básico, el Fondo de Suministros Básicos, la reducción de los copagos o el impulso de la Ley de Dependencia son algunas de las demostraciones de que los derechos tienen muchos menos que ver con la capacidad presupuestaria que con la ideología política.

Derechos para los sectores más vulnerables y más maltratados por las políticas austericidas del PP como es el de las personas con discapacidad

Derechos, derechos para los sectores más vulnerables y más maltratados por las políticas austericidas del PP como es el de las personas con discapacidad, que también verán recogidos sus derechos por Ley. Una Ley que sitúa a nuestra Comunidad en la vanguardia legislativa y que busca promover la igualdad de oportunidades, eliminar y corregir toda forma de discriminación, impulsar medidas de acción positiva para garantizar la inclusión social, asegurar el carácter transversal de las actuaciones públicas de atención a las personas  con discapacidad, establecer medidas de accesibilidad, y garantizar del uso de la lengua de signos española y de las medidas de apoyo a la lengua oral para las personas con dificultades auditivas.

En este fuego de artificio en que parece haberse sumado la nueva -pero nunca más vieja- política, respirar derechos perdidos es la única posibilidad de alentar un futuro esperanzador en el que el orden de prioridades de la política y la acción de gobierno sea el adecuado, y no es otro que ocuparse primero de lo fundamental para luego ocuparse de lo importante.

Y no parece que haya algo más fundamental que asegurar derechos tras cinco años de distintos gobiernos del PP que han sido como una apisonadora social para todos los colectivos que precisan de una especial atención, de aquellos que han sido víctimas de una idea carpetovetónica arraigada en la desigualdad y en principios que sólo evolucionan si van acompañado de negocio. De esas políticas enemigas de la igualdad y del respeto al diferente.

Del subsidio al derecho, de la desigualdad a la igualdad, de la discriminación al derecho. En estos tiempos en los que parece quimérico el cumplimiento de un programa electoral, el PSOE está demostrando que querer es poder. Y vaya si puede. Aunque duela a más de uno.

Sin el PSOE no hay derechos
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