Miércoles 26.09.2018

No todo vale para vender Cantabria

El propio community manager de Turismo de Cantabria dejaba claro en twitter que lo había compartido porque sabía que el cuerpo de María llegaría a muchas personas. Esto es lo que no es ético y sí sexista: tratar de sacar rendimiento mediático.

Es obvio que la imagen de la mujer que transmiten la publicidad y los medios de comunicación es uno de los mecanismos de consolidación del patriarcado. Mecanismos que se basan en fomentar la desigualdad de género y que, demasiadas veces, cristalizan en las distintas violencias que acaban con muchas de nosotras asesinadas.

La mujer, que no mujeres, que nos venden los medios se mantiene dentro de un estricto y a menudo inalcanzable canon de belleza y su papel social y dentro de las relaciones interpersonales está claramente delimitado y restringido. Mujeres absolutamente sexualizadas, siempre bellas, siempre dispuestas, siempre perfectas, siempre sonrientes. Y ese estereotipo de mujer se usa continuamente como reclamo publicitario.

El Gobierno de Cantabria ha cometido un grave error al decidir difundirlas a través del organismo encargado de “vender” Cantabria

Pero afortunadamente y gracias a la acción y presión del movimiento feminista, tanto a nivel estatal como en las distintas autonomías se va entendiendo la gravedad del problema y se van aprobando leyes (Ley 34/1998, Ley Orgánica 1/2004, Ley Orgánica 3/2007 o la  1/2010 entre otras) que establecen que es ilícito “utilizar particular o directamente el cuerpo de la mujer o partes del mismo como mero objeto desvinculado del producto que se pretende promocionar”. Y la 1/2010 deja claro en su anexo que es sexista y discriminatoria la publicidad que utiliza el cuerpo de la mujer como reclamo publicitario, esto es, que utiliza el cuerpo de la mujer o partes del mismo para captar la atención el público destinatario. Y por esto, por utilizar el cuerpo de María Pombo como reclamo publicitario, contraviniendo la legislación y actuando de manera sexista y discriminatoria, es por lo que criticamos y exigimos responsabilidades al Gobierno de Cantabria.

Yo creo que nadie pone en duda lo estupenda que sale María en las fotos y mucho menos se cuestiona su derecho a hacérselas y difundirlas. Pero el Gobierno de Cantabria ha cometido un grave error al decidir difundirlas a través del organismo encargado de “vender” Cantabria. El propio community manager de Turismo de Cantabria dejaba claro en twitter que lo había compartido porque sabía que el cuerpo de María llegaría a muchas personas. A muchas más personas que la imagen de una de nuestras playas en las que no aparezca un cuerpazo como el suyo. Esto es lo que no es ético y sí sexista: tratar de sacar rendimiento mediático (más seguidores, más “me gusta”, más retwitteos) y económico (más visitas a Cantabria) con el cuerpo de una mujer. Para un Gobierno que se autoproclama feminista esta debiera haber sido una gran línea roja que jamás debían haber traspasado.

Y este hecho demuestra que no sirve con tener una Dirección General de Igualdad en una Consejería. La Igualdad es un valor transversal que debiera estar presente en todas y cada una de las Consejerías y en todas y cada una de las acciones del Gobierno de Cantabria.  Todos y todas las trabajadoras públicas de Cantabria deberían recibir formación en género como un paso esencial hacia el fin de la desigualdad y de las violencias machistas. Y esta claro que al menos este  community manager no la ha recibido. 

No es la primera vez que exigimos formación en género al Gobierno de Cantabria y desgraciadamente tampoco será la última. Volveremos a exigirlo en la tramitación de la nueva Ley de Igualdad, así como exigiremos un apartado que sancione el sexismo, los estereotipos de género y la desigualdad en los medios de comunicación, la publicidad y el deporte.

Porque no todo vale para vender Cantabria. 

No todo vale para vender Cantabria
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