martes 11/8/20
CORONAVIRUS

“No tengo fiebre, me han hecho tres pruebas, estoy bien, pero aún doy positivo”, asegura el pescador de Burela, Manuel Martín

El contagio procede de Galicia tras visitar uno de los pescadores a su mujer que dio positivo.

Salvo los tres positivos, el resto de los pescadores ha dado negativo y estarán en el albergue de Solórzano hasta el sábado.

Santoña considera que el brote de los pescadores gallegos es un caso puntual que no afectará al turismo ni a la lonja.

El pescador Simao Gómez, durante el confinamiento en Solórzano | Foto: R.A.
El pescador Simao Gómez, durante el confinamiento en Solórzano | Foto: R.A.

“No tengo fiebre, me han hecho tres pruebas, estoy bien, pero aún doy positivo”, asegura Manuel Martín, natural de Cabo Verde, uno de los tres tripulantes del barco pesquero Mar de Annea, de Burela, que ha dado positivo en las pruebas del Covid-19.

De 47 años de edad y desde la ventana de la tercera planta del albergue juvenil Gerardo Diego en Solórzano, atiende a la prensa e informa que sus compañeros, confinados en otras habitaciones, también se encuentran bien, mientras que su familia, mujer y dos hijos están tranquilos en Burela (Lugo), donde viven.

El pescador Manuel Martín, durante su confinamiento tras dar positivo en Santoña | Foto: R.A. El pescador Manuel Martín, durante su confinamiento tras dar positivo en Santoña | Foto: R.A.

Para Manuel Martín, cuyo barco es pequeño, es difícil guardar la distancia de seguridad. “Se trabaja pegados”, dice este pescador que lleva diez años vinculado a la pesca en España y muestra su satisfacción por el trabajo. De hecho, no se queja sobre cómo discurre la costera de bonito y avanza que en cuanto estén bien del todo seguirá con la actividad.

En la parte de abajo, en la ventana, el patrón de El Salpico, José Manuel Prada confirma que se encuentran bien, incluso los positivos que hoy por la mañana no tienen síntomas. “Me han hecho dos pruebas, dentro de lo malo, por lo menos estamos bien”, declara este gallego, de 51 años, con un hijo y de Burela.

En su caso y el de otros seis compañeros que han dado negativo, si no surge ningún inconveniente estarán confinados en el albergue hasta el sábado.

El pescador y patrón de la embarcación, José Manuel Prada | Foto: R.A. El pescador y patrón de la embarcación, José Manuel Prada | Foto: R.A.

José Manuel Prada lleva desde los 17 años dedicado a la pesca y es patrón desde los 24. Ante la situación que se vive con la crisis sanitaria también remarca que guardar la distancia es imposible en un barco de 11 metros y cuatro de ancho y cuatro tripulantes.

En cuanto pasen el confinamiento, seguirá con la costera de bonito, de la cual hasta el momento no se queja. En la pesca del verdel su embarcación no paró, pero los precios fueron bajos, a 0,70 céntimos de euros el kilo, algo que era inevitable desde su punto de vista.

Uno de sus tripulantes en Simao Gómez. Con mujer y 12 hijos, 9 de ellos en Burela y los otros tres en Cabo Verde, de donde procede, mantiene contacto con ellos y hace público que están preocupados, a pesar de su negativo en las pruebas.

Lleva 20 años en el sector pesquero en España y adelanta que esta situación, al igual que su patrón, no afectará a la entrada de barcos en el puerto de Santoña.

Lonja y Cofradía de Pescadores de Santoña | Foto: R.A. Lonja y Cofradía de Pescadores de Santoña | Foto: R.A.

Ubicado de la zona Oriental de Cantabria, con alrededor de 11.500 empadronados y que destaca por su sector pesquero y el turismo, Santoña vive un verano, al igual que otros municipios, en el que la incertidumbre está presente ante los posibles brotes que han surgido por el Covid-19.

El confinamiento de diez  pescadores de Burela (Lugo) en el albergue Gerardo Diego ha generado un hecho puntual de infectados por el virus

En el caso de esta villa marinera, el confinamiento de diez  pescadores de Burela (Lugo) en el albergue Gerardo Diego, tras dar tres de ellos positivo, ha generado un hecho puntual de infectados por el virus. Las embarcaciones de estos pescadores se encontraban en la costera del bonito y están atracadas en el puerto pesquero santoñés.

“Veía venir el verano con incertidumbre, pero el caso de los pescadores gallegos infectados por el Covid-19 es un hecho puntual que no va a trascender en que los turistas visiten Santoña”. Así lo asegura María Teresa Arriola, natural de este municipio y enfermera que ha ejercido la profesión durante 45 años.

Para ella este caso no tiene relación con Santoña, se han tomado las medidas correctas, están confinados y en unos días se les volverán a realizar las pruebas para comprobar su estado.

La enfermera María Teresa Arriola, en la Plaza San Antonio de Santoña | Foto: R.A. La enfermera María Teresa Arriola, en la Plaza San Antonio de Santoña | Foto: R.A.

Esta enfermera de 66 años de edad incide en que la mayoría de los visitantes a Santoña y los municipios de alrededor son personas que pasan unos días de forma habitual, ya que tienen casa en propiedad o alquilan un piso todos los veranos. “Quizás han dejado de venir y se lo piensan más los turistas que se desplazan a Cantabria y otras zonas de España ante la posibilidad de que se dé una orden del cierre y se tengan que quedar en el municipio”, declaró.

De momento, María Teresa Arriola ha visto bastantes visitantes en Santoña, al menos el fin de semana, pero recalca que “en general la gente en Cantabria y otras Comunidades se ha ido concienciando poco a poco de la necesidad de tomar medidas de seguridad e higiene, aunque aún muchos adolescentes e incluso adultos con niños van sin mascarilla tanto paseando como sentados en una terraza”.

Desde su punto de vista, la utilización de la mascarilla debió ser obligatoria siempre, desde el principio, tanto en espacios abiertos como en cerrados, para cuidarse uno mismo como por respeto hacia los demás. “Más vale tarde que nunca, pero solo se cumplirá si hay sanciones”, remarca María Teresa Arriola.

La lonja funciona con normalidad y total operatividad, asegura el alcalde de Santoña, Sergio Abascal

Esta santoñesa indicó que la mascarilla solo se debe quitar para beber o comer en un restaurante o terraza. También recuerda que se debe mantener la distancia de seguridad, la higiene de la ropa y el calzado y realizar el lavado de manos con gel hidroalcohólico hasta que desaparezcan los contagios, los ingresos y los análisis sean negativos. Y se muestra esperanzada en el momento que la vacuna se pueda suministrar a la población.

Esta sanitaria, jubilada en la actualidad, declaró que si nos quejamos del calor por llevar una mascarilla que se imaginen a los sanitarios. “Debería ser así por respeto a todo el mundo, sobre todo a los fallecidos y a los sanitarios que trabajan con un buzo de arriba-abajo en la Unidad de Cuidados Intensivos o en las plantas de hospitalización”, explicó.

Por su parte, Roberto Alonso Goicoechea esperaba un verano donde las personas fuesen más conscientes de lo que todos han pasado en los meses anteriores con la crisis sanitaria y que ha afectado al trabajo, la salud y la educación. “Veo mucha gente joven y también adulta sin mascarilla”, subrayó.

En su caso personal, este mecánico naval de 68 años afronta el verano con mucho respeto y considera que la mascarilla debería haber sido obligatoria mientras dure el peligro de la pandemia. “Desde que he salido de casa he llevado mascarilla y al principio incluso guantes”, remarcó este santoñés.

Este mecánico naval de 68 años afronta el verano con mucho respeto y considera que la mascarilla debería haber sido obligatoria

En lo que concierne a los días que han transcurrido del verano, Goicoechea opina que ve menos turistas que antes, salvo los fines de semana. Y añade dos razones por las que los españoles en general han aplazado las vacaciones, como son el miedo al virus y la repercusión económica que ha sufrido una parte de la población.

De todos modos, declara que el asunto de los pescadores infectados de Burela no afectará a las visitas que Santoña pueda recibir ni a que los barcos dejen de atracar en su puerto. De hecho, la lonja funciona con normalidad y total operatividad, asegura el alcalde de Santoña, Sergio Abascal, quien visitó estas instalaciones junto con el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores, Miguel Fernández, y el consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, y comprobaron la subasta de 100.000 kilos de bonito.

“Este caso de contagio del virus procede de Galicia, no es de aquí, y lo que se ha hecho es actuar de forma rápida y correcta con el protocolo para controlarlo por parte de Salud Pública. Por lo tanto, los vecinos de Santoña están tranquilos”, explicó el regidor municipal.

Plaza Peralvillo de Santoña | Foto: R.A. Plaza Peralvillo de Santoña | Foto: R.A.

Dada la circunstancia, el alcalde considera que este caso no afectará al turismo. Este año, incide, en que el verano ha empezado más tarde y se ve bastante gente por el pueblo.

En cuanto al uso de la mascarilla, Abascal señala que “mayormente la población lleva mascarilla, si bien no era obligatoria, salvo cuando no se puede respetar la distancia de seguridad. Sin embargo, a veces nos relajamos de forma inconsciente”.

De todos modos, el máximo responsable municipal es partidario de utilizar este protector que se podrá quitar en situaciones puntuales, tales como hacer deporte, tomar el sol tumbado o beber en una terraza.

Para Miguel Fernández es normal que un pescador visite a su familia después de varios días faenando

Por su parte, el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santoña, Miguel Fernández, coincide con el alcalde en que la lonja funciona con normalidad absoluta y con las medidas de seguridad implantadas: mascarilla obligatoria desde el 16 de marzo, control de la temperatura y la entrada de dos o tres pescadores por barco para descargar y evitar aglomeraciones.

“Hay que darle la importancia que tiene y quitar gravedad al asunto, ya que se han tomado rápido las medidas convenientes de aislamiento por parte de Salud Pública y hay que tener en cuenta que hay casos así en Galicia, Asturias y el País Vasco”, reflexionó el patrón mayor.

Para Miguel Fernández es normal que un pescador visite a su familia después de varios días faenando. “En este caso, uno de ellos visitó a su familia, su mujer dio positivo, se lo ha transmitido y lo ha traído, pero puede suceder en Santoña y en cualquier sitio de España”, comentó. Esta versión ha sido corroborada por uno de los pescadores aislados en Solórzano.

Este patrón de barco pesquero indicó que los pescadores son conscientes de que trabajan en unas condiciones donde la distancia de seguridad es difícil o imposible de mantener y por lo tanto hasta que no se descubra una vacuna  hay que convivir con el virus.

Jorge González, presidente de la Asociación de Empresarios de Santoña (Asemsan), hace hincapié en que los vecinos y turistas usen mascarilla

Entre los días 15 de julio y 15 de agosto, Santoña recibe el mayor número de visitantes, sin olvidar las fiestas patronales de la Virgen del Puerto en septiembre que este año no se celebrarán como medida de prevención ante el Covid-19.

Jorge González, presidente de la Asociación de Empresarios de Santoña (Asemsan), hace hincapié en que los vecinos y turistas usen mascarilla, mantengan la distancia de seguridad y añade que “no les dé miedo acercarse a los negocios, ya que respetamos las medidas higiénico-sanitarias”.

Aun así, este hostelero se muestra más partidario de pruebas para todo el mundo, pero incide “ya vamos tarde, igual de tarde que con la mascarilla obligatoria”.

En cuanto a cómo transcurre el verano, Jorge González asegura que por ahora hay poca afluencia de turistas a nuestros negocios. En su opinión “la falta de ingresos en las familias durante el periodo de confinamiento ha hecho mella”.

En el caso de los pescadores gallegos, el presidente de Asemsan dice que ha recibido una llamada de un comerciante ambulante, interesándose por el “importante foco de Santoña”.

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