Miércoles 15.08.2018
ENTREVISTAS

“A veces parece que la mayoría del público sólo quiere escuchar lo que ya conoce desde hace años, y es una pena porque se pierden bandas increíbles”

Noche de Rock celebra su XXII Aniversario con una nueva cita musical en Santander, que tendrá lugar el sábado 19 de mayo en la Sala Black Bird. Óskar Sánchez, director y conductor del programa nos presenta las novedades de esta edición.

Óskar Sánchez, director de Noche de Rock
Óskar Sánchez, director de Noche de Rock

-¿Qué se van a encontrar los que acudan al concierto aniversario de Noche de Rock?

Por un lado es una fiesta de reunión entre todos los amigos y seguidores de nuestro programa y web; gente a la que le gusta lo que movemos y que aprovecha para verse las caras anualmente. Por otro lado, cualquier otra persona interesada en la música se va a encontrar un doble concierto con la presencia de Granada Goblin, que acaba de editar su tercer disco “Ciencia Fricción”, siendo en nuestra opinión uno de los lanzamientos más interesantes en Cantabria en lo que va de 2018. Para quien pueda no conocerles diremos que se centran en el Rock / Stoner Rock cantado en castellano con letras traídas de universos fantásticos y paralelos, pero cargadas de dobles sentidos. Sus conciertos son una fiesta. Como segunda banda tenemos a Morphium, que son, sin duda, una de las bandas más potentes de toda la escena metal nacional. La gira de su último álbum les ha llevado a actuar por toda la península, en salas y en grandes festivales como el Resurrection, además de hacer largos tours por otros países como Rusia o China. Son de primerísimo nivel y es un lujo tenerles aquí, están en pleno despegue, no sé si habrá muchas oportunidades cercanas de tenerles tan a huevo.

-¿Cómo ha evolucionado la cita desde sus comienzos?

El esquema es parecido, intentamos mezclar siempre a bandas locales y nacionales que nos parezcan interesantes. Se trata de aprovechar el tirón de las bandas de aquí para mostrarle a la gente otros grupos de fuera que merecen ser vistos en directo, y también del revés, que la gente que pueda conocer a la banda nacional preste más atención a los grupos que tenemos aquí al lado, ya que hay mucho nivel y talento. En general la apuesta es por nombres no demasiado conocidos, ya que entendemos que nuestra labor está en mostrar al público bandas que tal vez no han tenido tanta difusión, pero que merecen más atención. Por eso, según vamos afianzándonos (gracias a la venta de merchandising del programa, y al apoyo de Encuentro Culturales que nos han ayudado en esta ocasión) y tenemos la posibilidad de hacer las cosas un poco mejor en lugar de tender a traer a bandas de más renombre, buscamos asumir un poco más de riesgo con grupos no tan expuestos mediáticamente, pero de sobrada calidad, como es el caso de la apuesta de este año.

Se trata de aprovechar el tirón de las bandas de aquí para mostrarle a la gente otros grupos de fuera

-¿Hay suficiente espacio en Cantabria para la música en directo?

Va por zonas. Ahora mismo Santander es la referencia, gracias al empuje combinado de iniciativas públicas y privadas ahora mismo hay al menos cinco salas adecuadas para dar conciertos en la capital. Hace unos años era impensable y cuando traías a una banda de fuera te arriesgabas a que ni siquiera pudiesen tocar. Por desgracia Torrelavega se ha quedado muy atrás a este respecto, y aunque parece que empieza a haber algo de movimiento gracias a la labor de colectivos como Industrias Portugal, Octubre o Cultura sin Techo, aun queda mucho camino por recorrer. En cuanto al resto de Cantabria hay lugares sueltos aquí y allá que están programando en distintas condiciones, incluso se ha animado bastante los últimos años el ambiente de conciertos de mañana, lo que siempre es buena noticia.

-¿En qué momento se encuentra la escena Rock / Metal en España? ¿Faltan nuevos grupos?

No faltan grupos. Hay miles de grupos. Hay ediciones profesionales por cada rincón de la península, bandas interesantísimas con discurso propio, enormes instrumentistas… También ha crecido mucho todo lo que rodea a la escena, como estudios de grabación, escuelas de música moderna, incluso en plena crisis del mercado discográfico siguen surgiendo sellos independientes con ganas de hacer las cosas bien. Lo único que sigue faltando es que más gente se decida a indagar un poco y encuentren ganas de apoyar todas estas propuestas acudiendo a los conciertos y comprando algunos discos o merchandising. A veces parece que la mayoría del público sólo quiere escuchar lo que ya conoce desde hace años, y es una pena porque se pierden bandas increíbles. Quien no me crea está invitado a pasarse el 19 de Mayo por el Black Bird y se va a llevar una enorme sorpresa.

-¿Cómo nació tu pasión por la radio?

Depende de cuánto quieras remontarte en el pasado. La radio siempre ha estado en mi historia personal, así que es difícil de encontrar el origen, recuerdo pasar noches escuchando Radio Estudio 88 con unos once o doce años o jugar a hacer radio con el típico cassette grabador aun antes… Pero el punto de ruptura vino en la adolescencia, cuando me metí de lleno en la música y me daba mucha rabia comprobar cómo las canciones que a mí me gustaban no las ponían en ningún sitio, incluso aunque llamases para pedirlas. En ese momento en mi instituto se hizo una pequeña experiencia de poner música con una mesa de mezclas durante la semana cultural y ahí empecé a verlo claro. Propuse en el consejo escolar utilizar aquel equipo durante todos los recreos pero no me hicieron ni caso. Casualmente por esa época la academia 41.3 hizo un cursillo para aprender a ser locutor (creo que no se ha vuelto a hacer nada similar aquí) y ese fue el punto definitivo que me hizo crear el proyecto que hoy mantengo. Tenía 19 recién cumplidos cuando salí a antena por primera vez, en el verano de 1996.

Cartel Noche de Rock 2018

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