sábado 17.08.2019
EMERGENCIAS

Los afectados por el argayo de San Mateo, “más tranquilos” al saber que podrían volver a sus casas antes de final de año

Los vecinos de San Mateo podrían volver a sus casas en seis u ocho meses
Los vecinos de San Mateo podrían volver a sus casas en seis u ocho meses

El pasado 2 de abril, durante el pleno del Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna, vecinos de San Mateo afectados por el argayo que a finales de enero les obligó a irse de sus casas reclamaron a la alcaldesa, Josefina González, una solución inmediata a su situación, en la que llevan casi tres meses. En aquel momento no se dio una respuesta, asegurando que el informe tendría que llegar en los próximos días. Y aunque hoy viernes la situación de estos afectados sigue siendo, objetivamente, igual que hace diez días, los vecinos están “más tranquilos” tras una reunión con González en la que han conocido la situación, los plazos y las actuaciones que se están realizando. Asimismo, se les ha dicho que “en seis u ocho meses podríamos volver a nuestras casas”, una horquilla de tiempo en la que se prevén hipotéticos contratiempos.

Así lo ha explicado a este medio Sergio, el portavoz de los afectados, subrayando que este plazo se debe a la cantidad de “trámites que hay que hacer”. “Sabíamos que iba a ir para largo”, ha reconocido. A este respecto, la alcaldesa les ha asegurado que “se ha tramitado de forma urgente, incluso solapando los procedimientos en algunos casos para ir más rápido”. Con todo, el caso del argayo de San Mateo tiene algunas dificultades añadidas a todos estos trámites burocráticos. Entre ellas, que el desprendimiento se encuentra en una finca privada que es necesario expropiar para poder iniciar cualquier trabajo.

A pesar de este plazo en el que “se llevará a cabo” la actuación, los afectados “seguiremos pendientes” de que todo vaya avanzando paso a paso. Asimismo, ha reconocido que, aunque “el comportamiento del Ayuntamiento ha sido correcto”, sí “les ha faltado un poco de iniciativa”, que se traduce en falta de información. Es a esto a lo que ha achacado las tensiones con la administración.

La actuación se desarrollará, en concreto, en dos líneas relacionadas entre sí. Por un lado, es necesario drenar la cantidad de agua que se encuentra debajo del argayo, y que quedó sepultada a unos 6 metros de profundidad. Según les ha explicado la alcaldesa, se derivará al río. Por otro lado, se va a escalonar la colina para evitar que se vuelva a producir un desprendimiento de tierra de estas características.

Comentarios