Lunes 24.09.2018
POLÍTICA

Santoña, primer municipio marinero que prohíbe la pesca deportiva por suciedad

Una orden municipal restringe esta práctica al horario nocturno y “fuera del periodo estival comprendido entre el 15 de junio y el 15 de septiembre” para evitar “daños y riesgos” para los usuarios de las playas.

Los afectados critican una medida de este tipo por “dos pescadores sucios”, piden que la regulación se deje como estaba y reclaman más vigilancia y sanciones para los responsables.

Santoña ha prohibido la pesca en la zona del paseo marítimo y las playas de San Martín y Berria
Santoña ha prohibido la pesca en la zona del paseo marítimo y las playas de San Martín y Berria

La Orden municipal está sellada y firmada por el alcalde de Santoña, Sergio Abascal, el pasado 22 de agosto. En dos puntos el Ayuntamiento prohíbe la pesca deportiva “en tierra firme y a lo largo de todo el paseo marítimo del Pasaje de Santoña y de las Playas de San Martín y Berria”, permitiendo únicamente su práctica “fuera del periodo estival comprendido entre el 15 de junio y el 15 de septiembre”, y siempre limitada “entre las 21:00 horas y 9:00 horas”. Incluso en este horario esta práctica “quedará siempre supeditada a la ausencia de usuarios en la playa”. De este modo, Santoña se convierte en el primer municipio marinero, cuya principal actividad es la pesca, en prohibir esta práctica en Cantabria de un modo tan restrictivo por la suciedad. Son varios los casos a lo largo de la geografía española en que la pesca deportiva está prohibida, pero habitualmente es para proteger alguna zona rica en especies marinas, o para establecer un equilibrio entre pesca y turismo. En este último caso incluso se permite la pesca en verano en horario nocturno, algo que ahora el Consistorio santoñés también prohíbe.

“Me molesta que prohíban la pesca porque haya dos pescadores sucios. Que vigilen y pongan sanciones”, ha expresado un afectado

La decisión ha generado mucho malestar entre los aficionados a esta práctica, cuya reclamación común es que todo se deje como  estaba. Un malestar que tiene su origen en los argumentos dados desde el Ayuntamiento para tomar esta decisión: la suciedad y el riesgo que supone para animales y vecinos. Como recoge la orden municipal, la medida se toma “en evitación de los daños y riesgos que los aparejos y anzuelos utilizados pudieren causar a la integridad y seguridad del resto de usuarios de las playas y del paseo marítimo”. Este diario ha intentado ponerse en contacto con el alcalde, aunque sin éxito. 

Según han explicado a este medio varios afectados que han preferido mantener el anonimato, el Consistorio afirma que los pescadores dejan muy sucias las zonas afectadas por la prohibición, con anzuelos que luego se tragan los perros, resultando heridos. Pero para los pescadores la solución no es la prohibición. “Lo que tiene que haber es vigilancia”, afirma uno de los afectados por la medida, que califica de “muy ambigua”, y reconociendo que “Santoña deja mucho que desear en limpieza. Es muy sucia por los perros, las basuras, el botellón, …, pero no por los pescadores”. En este sentido, reconoce que puede haber algunos que dejen más suciedad, pero no son una mayoría.

“Me molesta que prohíban la pesca porque haya dos pescadores sucios. Que vigilen y pongan sanciones”, ha expresado este pescador, que lleva visitando Santoña desde hace 35 años para poder practicar su hobby. Respecto a los perros heridos por haber ingerido los anzuelos, ha reconocido que puede ser así, pero ha criticado que “se los comen porque van sueltos, que también es algo que está prohibido”. Asimismo, algunos de los críticos con esta ordenanza apuntan que hay otras prohibiciones en el municipio que no se sancionan, como es que los perros se bañen en la playa.

Según este afectado, la pesca es “el entretenimiento” de Santoña, a la que “vienen a pescar”. “Nosotros nos adaptamos, pero si los turistas no pueden pescar con sus hijos se irán a otro sitio”, ha aseverado, apuntando que eso afectaría al comercio de materiales de pesca, a los establecimientos hoteleros y a los restaurantes. De hecho, varias voces recuerdan que en la villa “gran parte del turismo que viene no es por las instalaciones, es para venir a pescar”.

Otro pescador no entiende “que se prohíba la pesca” en una “villa de pescadores”

En similares términos se ha expresado otro pescador que lleva practicando este hobby desde hace 50 años. “Siempre hemos pescado y nunca hemos tenido este problema”, ha asegurado, mostrándose comprensivo con la necesidad de regular los espacios en los que se pueda practicar la pesca, pero no con la prohibición. “Se podrían poner carteles y sancionar a quien no cumpla”, ha opinado, reconociendo que hay algunos pescadores que generan suciedad, “pero el Ayuntamiento tiene que tomar medidas y sancionar”.

CONCIENCIAR, NO PROHIBIR

En el mismo sentido se expresa otro de los afectados, quien recuerda que los que practican esta pesca deportiva “dejamos ahí dinero comprando el cebo, los gastos, la comida, etc.” solo para intentar “pasar el tiempo” con la familia, “pero cada vez está peor”. Es por ello que ha pedido “concienciar, pero no prohibir”, considerando que “es bueno para el pueblo que facilite esta práctica a los pescadores”.

Muchos de los afectados consultados tienen Santoña como segunda vivienda, pasando largas temporadas allí por las facilidades para practicar su hobby. Sin embargo, la medida del Ayuntamiento les está haciendo replantearse su situación. Algunos aseguran que están pensando en “vender el piso”, volverse a su lugar de origen “y pescar allí” en zonas en las que no está prohibido. Otros sencillamente se plantean “quedarse en otro sitio”, e incluso algunos que estaban estudiando adquirir una vivienda en Santoña ahora se muestran dubitativos. Y todo eso, de producirse, tendrá efectos en otros negocios relacionados directa o indirectamente con la pesca.

“Entiendo que a veces los pescadores somos descuidados, pero este tipo de medidas no facilitan nada”, ha reflexionado otro de los afectados, que no entiende “que se prohíba la pesca” en una “villa de pescadores”. “El sistema está fallando, no sé qué ocurre”, se ha preguntado.

En el fondo, lo que piden es que “todo siga como hasta ahora”, pues la normativa, que permite únicamente la pesca en los meses que no son de verano y durante la noche, supone una “limitación que antes no existía”. En este sentido, entienden que “en verano de día no se pueda pescar” por la presencia de turistas en una zona de baño, “pero a partir de las nueve de la noche” reclaman que se permita esta práctica incluso en verano.

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